Archivos diarios: 28 febrero, 2016

Américo

Spot de campaña electoral de Américo Cifuentes como candidato a alcalde de la capital en 1978.

Por: Gustavo Maldonado

Yo tendría 4 años y en ese remoto recuerdo, me veo repartiendo calendarios en la esquina de la casa de mis padres en la zona 7. La propaganda era parte de la campaña de Américo Cifuentes Rivas a la alcaldía de Guatemala, corría 1978. Mi padre, al igual que el candidato, formaba parte del Frente Unido de la Revolución –FUR-, partido de la izquierda democrática, fundado años antes por un grupo de políticos e intelectuales.

Las prácticas corruptas y la mediocridad derrapada a lo largo de décadas por los partidos y operadores de la política tradicional, nos han llevado a pensar que la política es por naturaleza un ejercicio indeseable e indigno; sin embargo, en medio de esa historia oscura, la vida de humanos como Américo se expresa como una muestra de que la política puede ser también un ejercicio de dignidad. Fue un hombre honesto, sin afán de protagonismo, pero siempre dispuesto a encarar las circunstancias que la historia le planteara, como en el caso de la campaña de 1978, durante la cual se registró ese primer encuentro mío -espontaneo e inconsciente- con una forma de hacer política de la cual pareciera quedar apenas un grato recuerdo y el pesar por la manera en que fue reprimida. No lo afirmo desde la nostalgia, pues comprendo que todo ejercicio político debe responder al contexto en que se desarrolla, pero es preciso decir que la honradez y la honestidad, son principios deseables para la práctica política en cualquier espacio y tiempo.

Américo se inició en la lucha social desde joven. Ingresó a la facultad de derecho de la Universidad de San Carlos en 1949 y junto a varios intelectuales de la época, como Epaminondas Gonzales, Manuel Colom Argueta, Carlos Raúl Alvarado, Adolfo Mijangos López, Jorge Toriello, Antonio Fernández Izaguirre y Jorge Mario García Laguardia, entre otros, conformaron el Frente Democrático Universitario –FUD- y, años más tarde la Unidad Revolucionaria Democrática –URD-, núcleo de lo que luego sería el Frente Unido de la Revolución –FUR-. Sobreviviente de la ola represiva de los años duros del conflicto armado, Américo continuaba en años recientes participando en varios espacios y trabajando por mantener vivo el legado de sus compañeros asesinados. A finales de 2015 presentó un libro en el cual narra sus experiencias de lucha a lo largo de más de 5 décadas.

A la vuelta de los años, me enteré que Américo impartiría una charla acerca de Manuel Colom en la sede de FLACSO. Asistí para saludarlo en persona. Habló con la propiedad y la modestia acostumbradas y cuando se retiró, salí tras él. Me identificó al momento de presentarme. Me invitó a participar en un seminario de discusión y encuentro entre grupos, colectivos, organizaciones y personas de vocación democrática. Asistí aquella vez y ofrecí mi apoyo para un segundo y un tercer seminario que se realizaron meses después, lo cual me brindó la oportunidad de iniciar un diálogo en el tiempo con aquel hombre: un político honesto y beligerante, un luchador incansable. Sean estas palabras -escritas al calor de los recuerdos- un agradecimiento a su constancia, a su trayectoria y a la disposición de compartir de manera abierta y generosa su experiencia.

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Crímenes contra las mujeres en nombre del “amor“

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Josué David junto a su esposa Merly Lisbeth. Foto: PNC (tomada de Diario digital)

Por: Quimy De León

Merly Lisbeth Constanza fue asesinada por su esposo Josué David Arévalo López adentro de un carro, después la enterró en un taller mecánico donde dijo que a quien enterraría era a su perro. Aparentemente el la mató por “celos“. Después publicó en redes sociales que la estaba buscando. Mientras tanto la policía le estaba investigando y ya está preso.

Lamentablemente Merly un año antes ya había puesto una denuncia contra el por violencia intrafamiliar y después no se sabe bajo que circunstancias volvió con el. No existe ninguna razón para que un hombre asesine a una mujer, menos si es por supuestos sentimientos como el amor o los celos.

Este es otro caso de violencia e impunidad contra las mujeres. Es urgente que toda la sociedad seamos conscientes de que en este país hay un problema serio, están asesinando a diario a mujeres y todo pasa ante nuestros ojos.

En la mayoría de los casos son sus parejas afectivas quienes cometen femicidio. Esto no puede seguir ocurriendo, las personas de quien se enamoran las mujeres, a quienes cuidan y con quien se establecen en una relación son quienes terminan asesinándolas. ¿Hasta cuándo tanta indiferencia y tanta impunidad?

 

Nota: este texto fue realizado con información tomada del Diario Digital