Archivos Mensuales: noviembre 2014

México, Guatemala y Honduras son estados fallidos

 

Ollantay Itzamná

Las sociedades occidentales (y sus imitaciones) se forjaron y se sustentan sobre varios mitos. Uno de esos mitos es el Estado como un ente supremo garante de la integración y estabilidad de la nación. En el medioevo, el ente supremo que inyectaba sensación y sentido de seguridad y estabilidad para los reinos era el mítico Dios desconocido del lejano cielo. Para la gran mayoría de los habitantes de aquellos reinos, Dios era tan desconocido y ausente, como lo es el Estado moderno para la gran mayoría de nosotros/as. La duda y la sospecha sobre el origen y la existencia de Dios se castigaban con la pena de muerte (por herejía). Hoy, preguntarse o dudar sobre el origen del Estado o adjetivarlo como fallido, se castiga con la pena máxima (por subversivo y por traición a la patria).

Como estos mitos dan sensación y sentido de seguridad, los humanos los asumimos como acto de fe. Sólo creemos que Dios y Estado existen, pero casi nadie se pregunta sobre el origen o pone en duda la existencia de éstos. Mucho menos se atreven a ejercer el derecho humano de la desobediencia civil. Por eso, cuantos vivimos bajo estados fallidos o estados aparentes, no nos atrevemos a denunciarlos como tales, salvo cuando el dolor que nos infringen los canallas tiranos es demasiado agudo, y nos empujan de la condición de creyentes a la situación de seres pensantes.

En estos tiempos violentos y nebulosos de la tiranía neoliberal, los predadores de derechos y cazadores de defensores/as de derechos evidencian la condición de estados fallidos para algunos países. Los estados aparentes ya no sólo se desentienden de su rol esencial, garantizar el cumplimiento de derechos y construir el bien común, sino que se vuelven enemigos de todos cuantos se atreven a proclamar y defender derechos. Cuando los estados se convierten en acechadores furtivos de defensores de derechos, estamos ante un Estado fallido.

¿Por qué surgen las y los defensores comunitarios de derechos?

En nuestras sociedades medievales, adictas a los títulos y grados académicos, cuando se hace referencia a defensores/as de derechos, casi automáticamente se piensa en sujetos “profesionales” de traje y corbata. Pero, para ser defensor comunitario de derechos es suficiente tener conciencia clara de que cada ser (material o espiritual) que cohabita en la comunidad cósmica es portador de derechos. Asumir que el ejercicio de los derechos es consustancial a la dignidad. Ser conscientes que la violación de los derechos de los demás es un atentado contra la dignidad de uno mismo. Y, en consecuencia, ejercer el arte de la defensa de manera pacífica, sea mediante la desobediencia civil (resistencia) creativa u otros medios, es un imperativo categórico ineludible.

El o la defensora comunitaria es un profeta profundamente humano que aguijonea a la bestia predadora de derechos, en todas partes y por todas partes. Es consciente que gasta su vida para que florezcan los derechos para todos/as. Sabe que su horizonte está empedrado de difamaciones, cárceles, destierros, finalmente el asesinato. Pero, también está convencido que en esa apuesta inmortaliza a la dignidad humana.

Los estados modernos (democráticos) surgieron con la finalidad de reconocer y garantizar el cumplimiento de los derechos, en igualdad de condiciones, y así conseguir el bien común para todos/as. Por eso se asume que el Estado es el pueblo que hace sus propias reglas para preservar la vida, la seguridad y la propiedad privada de las personas. En eso consiste el bienestar común para el liberalismo.

Cuando un Estado no es capaz de garantizar la vida, seguridad y propiedad de las personas, entonces estamos ante un Estado débil. Si además, dicho Estado pierde el control sobre sus unidades territoriales o sectores de su población, y se instaura un confuso desorden violento persistente y creciente, entonces, estamos ante un Estado fallido con desintegración social.

Las y los defensores de derechos emergen, por lo regular, en situaciones de estados débiles o fallidos. La humanidad, por su instinto moral y su condición de “ser para y con los demás” tiende a preservar la convivencia. Por eso, ante el desorden y la ruptura del “pacto social”, y la ausencia estatal, los individuos asumen el rol de defensores de derechos. En otras palabras, las y los defensores comunitarios de derechos hacen lo que el Estado débil deja de hacer, y para contrarrestar la violencia que instaura las secuelas del Estado fallido.

¿Por qué un Estado criminaliza y persigue a defensores de derechos?

Cuando un Estado persigue y criminaliza justamente a aquellos que realizan la tarea que él deja de hacer, estamos ya no ante un Estado democrático, sino ante una tiranía criminal. El Estado predador de derechos y de defensores es un antisujeto al que ya no se le puede denominar Estado, en el sentido moderno del término. En dicha situación, el pueblo debe organizarse e impulsar un proceso constituyente amplio para crear un nuevo Estado, con nuevo ordenamiento jurídico y nuevas instituciones garantes de derechos.

Los estados democráticos, por lo regular, se pervierten y se vuelven monstruos contra la humanidad cuando son infiltrados por organizaciones criminales, o porque sus gestores y administradores padecen una crónica deficiencia intelectual y moral. En el caso de Guatemala y Honduras, las élites rectoras de las repúblicas no tuvieron la capacidad moral y mental para ampliar y consolidar el proyecto de Estado nación en los diminutos territorios. En el caso de México, el proyecto de Estado Federal que logró consolidarse casi en todo el territorio nacional, producto del debilitamiento moral y material que le ocasionó el sistema neoliberal, fue infiltrado por los narcogobiernos paralelos.

En cualquier caso, los estados fallidos se vuelven monstruos en contra de quienes fueron sus ciudadanos. Y mucho más, en contra de los defensores de derechos porque éstos, con sus acciones, se constituyen en la memoria viva y permanente del fracaso estatal.

¿Cuánto tiempo pueden subsistir los pueblos bajo estados fallidos?

Cuando en un país la violencia sangrienta se generaliza, los aparatos estatales se confunden con las estructuras del crimen organizado, el Estado pierde el legítimo monopolio de la violencia en su territorio, y emergen múltiples poderes locales paraestatales, estamos ante la evidencia que el Estado se diluye. O en el mejor de los casos, el Estado aparente está en retirada.

En esas condiciones no hay pueblo (por más estoico o creyente que éste fuera) que aguante por mucho tiempo su desintegración social violenta. El instinto de sobrevivencia en comunidad termina siempre impulsando procesos de articulación social para concertar nuevos “pactos sociales” para la refundación o creación de nuevos estados. El ser humano necesita convenir reglas de convivencia para preservar su vida, sus bienes y su seguridad.

Bolivia, Ecuador, Venezuela, Argentina, entre 1995-2005, vivieron procesos de disolución de estados aparentes, y esa década caótica aceleró los procesos colectivos para repensar o refundar a dichos estados. En todos estos casos, los desastrosos impactos socioeconómicos del sistema neoliberal abonaron, no sólo la disolución de los estados carcomidos, sino el ímpetu social por la urgente refundación de los mismos.

¿Están los pueblos obligados a obedecer a los estados fallidos?

No. Históricamente son los pueblos que crean a los estados, y éstos tienen su razón de ser en la medida en que garantizan la convivencia pacífica, seguridad, libertad y bienestar. Cuando un Estado se diluye en su razón de ser y se vuelve tirano, quienes fueron sus ciudadanos no le deben ninguna obediencia. Más por el contrario les asiste el derecho de la desobediencia (resistencia) civil, el derecho de rebelión. Estos derechos son tan antiguos como el Estado moderno mismo. Suficiente revisar a tratadistas como Francisco Suarez (S. XVIII), Henry D. Thoreau (S.XIX). O los testimonios místicos de Gandhi, Luther King, Mandela, etc.

Pero, así como nos asiste el derecho de la desobediencia o de la rebelión, también nos desafía la obligación de pensar, plantear e impulsar proyectos participativos de nuevos estados, con sus ordenamientos jurídicos e instituciones propias. Sin propuestas de proyectos de nuevos estados, el anuncio de la situación de estados fallidos seguirá activando miedos atávicos e incertidumbres existenciales a amplios sectores conservadores de la sociedad que casi nada tienen para conservar.

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Emplazamiento público

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Por Miguel Angel Sandoval

El voto de las bancadas URNG y Winak para la aprobación del presupuesto del año 2015, merece una condena pública. Urge un posicionamiento claro, sin dobleces de todos los actores políticos de la izquierda guatemalteca. No se vale pasar de lado y murmurar sobre la falta de principios de unos mientras en silencio de cuestiona, a veces, los errores de la izquierda parlamentaria.

Me parece que es tiempo de fijar posturas ante el desvío de las izquierdas guatemaltecas. Por ello hago un emplazamiento público a la URNG y Winak para que expliquen el voto de sus diputados en la aprobación del presupuesto y los bonos, La ciudadanía merece esa explicación no importa si es para denunciar a los diputados o para aceptar que esa es la línea partidaria.

Del mismo modo, la izquierda no parlamentaria debe expresar su opinión de manera pública, abierta, a afecto de saber a qué atenernos. Insisto, es tiempo de un debate político abierto, publico, con participación de muchos actores, y sin tener como divisa el proceso electoral. La plataforma de las izquierdas, políticas y sociales, debe ir mucho más allá de los vaivenes electorales.

Asimismo, me parece que es un momento de llamar con fuerza renovada a la unidad de las luchas de todos los sectores de la izquierda guatemalteca. La conducta de pequeños grupos de las direcciones de las diferentes formaciones, no debe servir para alejar a las bases partidarias y sociales que no comparten las desviaciones de unos y otros.

La crisis del paìs merece el esfuerzo de un amplio debate político de las izquierdas políticas y sociales, así como demanda una actuación conjunta para intentar salir del agujero en que el mal gobierno nos ha llevado. Estoy convencido que hay suficientes reservas morales para intentar, sin omisiones ni exclusiones construir una enorme alianza de futuro.

¿Por qué hay un día Internacional por la No Violencia contra las mujeres?

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Por: Quimy De León

Hoy 25 de noviembre es un día de denuncia para miles de mujeres. En la ciudad de Guatemala, como en otros lugares del país y del mundo se denuncia, se organiza y se realizan diferentes acciones para seguir parando la violencia y los delitos en contra de las mujeres. Este tipo de delitos van desde las agresiones y el hostigamiento psicológico hasta el feminicidio. Muchas mujeres hoy en día son esclavizadas, abusadas y violentadas de distintas formas.

Un poco de Historia

En 1981 se realizó en Bogotá, Colombia el I Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe, es ahí donde las feministas declararon que además de la lucha y organización permanente, debía haber un día para accionar colectivamente a favor de la No Violencia contra la Mujer.

Fue un 25 de noviembre de 1960 que las hermanas Minerva, María Teresa y Patria Mercedes Mirabal en República Dominicana fueron torturadas y asesinadas por oponerse y buscar la libertad política de su país frente a la dictadura militar del general Rafael Leónidas Trujillo. Dos de ellas habían sido antes encarceladas y torturadas.

La continuidad de la historia en Nuestra América lamentablemente evidencia que la militarización y la imposición de regímenes autoritarios para crear condiciones que profundicen el modelo económico en perjuicio de la sociedad continúan y se acentúan. a consecuencia de esto la siguen viviendo con más dureza las mujeres que durante buena parte de nuestra historia se organizan y se expresan.

 

Mi corazón es de flores y no de cemento

 

 

 

 

 

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#MiCorazonEsDeFlores

Doña Bárbara Díaz Surin es Maya Kaqchikel de las Doce Comunidades de San Juan Sacatepéquez, es autoridad comunitaria y COCODE de su comunidad (Cruz Blanca), fue detenida por fuerzas de seguridad del Estado el 29 deOct. 2014 y enfrenta un proceso en su contra por defender la vida, el agua y el territorio.

Éste 25 de noviembre ella cumple 28 días en prisión injustamente, ella es presa política del Estado guatemalteco por oponerse a la construcción de la planta cementera San Gabriel de la empresa Cementos Progreso por considerar que está atenta contra la vida.

Libertad para doña Bárbara Díaz Surin.

Santa Eulalia: las mujeres trabajan y el gobierno incumple

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Por: TZIKIYAC, comunicador comunitario.

Una problemática más suma el Estado de Guatemala en el territorio de Jolom Konob´ en el norte del departamento de Huehuetenango, las mujeres Maya Q’anjob’al organizadas en la Asociación de Mujeres Eulalenses para Desarrollo Pixan Konob´ -AMEDIPK viajaron a la ciudad capital el día 18 de noviembre para denunciar el incumplimiento de los pagos del Programa de Incentivos Forestales -PINFOR- y el programa para Pequeños Poseedores de Tierras de Vocación Forestal o Agroforestal -PINPEP-.

Ellas no estuvieron solas a la capital viajaron cientos de personas de otros lugares del país, de otros espacios organizativos que también están siendo afectados por el incumplimiento en el pago de los incentivos forestales de los programas PINPED y PINFOR, la cita fue en Ministerio de Finanzas Publicas en el Centro Histórico de Guatemala.

Las mujeres de Pixan Konob´-AMDEIPK- viajaron más de 10 horas desde lo alto de la Sierra de los Cuchumatanes, con seguridad habrán llegado sumamente cansadas por lo complejo de realizar un viaje de esta naturaleza, dejaron de realizar muchas actividades: el hogar, los cultivos, los bosques y las ventas.

Las autoridades del Ministerio de Finanzas se comprometieron hacer el pago puntual de ambos programas, hasta la fecha solamente realizaron un desembolso que corresponde a la mitad de la totalidad del pago, el Ministerio se comprometió a realizar el segundo desembolso en 15 días incumpliendo con lo acordado.

En dicha reunión estuvieron presentes representantes de la Junta Directiva de AMDEIPK y la junta Municipal del PINPED del municipio de Santa Eulalia, Huehuetenango.

Las mujeres Q’anojob’al volvieron a realizar el mismo periplo de viaje, ahora de regreso, llegaron de madrugada a sus comunidades 10 horas de viaje después de salir de la capital, difícilmente alguna pudo descansar porque las responsabilidades del día a día no esperan.

Todo esto mientras el gobierno sigue siendo irresponsable.

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