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Cobán: aniversario de una comunidad llamada Copal AA La Esperanza

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Del 10 al al 13 de enero la comunidad de Copal AA La Esperanza realiza su celebración por un nuevo aniversario, todas las comunidades vecinas están invitadas para acompañarlos, durante cuatro días hay actividades político culturales y deportivas, cada año se conmemora la llegada de las primeras familias de retornados que se asentaron en Cobán Alta Verapaz a finales de la década de los noventa, luego de buscar refugio en el vecino país de México durante la represión del ejercito guatemalteco en los primeros años de los ochenta.

Copal Aa celebra la vida, las generaciones que formaron esta comunidad luego de sobrevivir la guerra, el exilio y el retorno, las generaciones que la construyeron y las generaciones que la defienden.

Desde Copal Aa se celebra la vida y se defiende la vida, la tierra, el agua, la selva y el bosque, compartimos con ustedes varias imágenes de la jornada de los primeros dos días de celebración.

Con fotos de Rigoberto Ordoñez, Armando Pérez y Copala La Esperanza.

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Jan Gerhard Lassen, embajador de Noruega le dice adiós a Guatemala

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Por:  Jackeline Oliva y Lucia Ixchiu.

Ciudad de Guatemala – Jan Gerhard Lassen ha sido el embajador de Noruega en Guatemala desde hace tres años. La embajada se ha destacado por apoyar organizaciones que defienden los derechos humanos en el país y de llevar a cabo proyectos de desarrollo para la población que se encuentra en estado de vulnerabilidad. Este año han anunciado que cerrarán sus oficinas en Guatemala y que con mucho pesar tendrán que decirle adiós al país. Lassen asegura que las relaciones Noruega-Guatemala no acabarán con el cierre, sino que de alguna forma, a través de otras organizaciones, ciertos proyectos continuarán. Esta fue la entrevista que el pasado martes 24 de noviembre nos brindó:

 ¿Desde cuando Noruega coopera con Guatemala?

 La relación entre Noruega y Guatemala inicia como consecuencia del terremoto del 4 de febrero de 1976, cuando Noruega le brinda una ayuda humanitaria a Guatemala, a través de ONGs y la Iglesia Luterana de Noruega.   Muchos noruegos y organizaciones empezaron a interesarse por el desarrollo de Centroamérica y especialmente en Guatemala, a consecuencia del terremoto. Es importante mencionar que la ayuda no provenía principalmente del gobierno, sino del pueblo de Noruega.

Iniciaron varios movimientos entre ciudades noruegas y municipios guatemaltecos, algunos hasta la fecha vigentes, poco a poco se fueron estableciendo oficinas en el país con personas noruegas muy interesadas en entender y atender tanto las necesidades humanitarias como la situación política.

Tras entender el conflicto armado interno que vivía Guatemala, el gobierno noruego se fue involucrando poco a poco con el proceso de paz. En 1990 más o menos, la iglesia de Noruega estableció una red de contactos entre los dos grupos de conflicto, ejército y guerrilla. Posteriormente se dio un proceso de mediación y conciliación, dando como resultado la firma del acuerdo de Cese al fuego el 4 de diciembre de 1995. Fue así como los lazos entre Noruega y Guatemala se hicieron más estrechos.

Noruega tenía dos embajadas en Centroamérica, una en Nicaragua y otra en Costa Rica. En 1997 deciden cerrar la de Costa Rica para poder abrir una en Guatemala. En 2007 el gobierno noruego inició una reorganización en sus embajadas y redujo el personal. Esa fue la primera ocasión en que se pensó en cerrar nuestras oficinas en Guatemala, pero finalmente continuó.

 ¿Cuál es la causa principal del cierre de la embajada?

En el gobierno de Noruega hay dos partidos conservadores que no tienen mayoría en el parlamento. Su política de cooperación es reducir el número de países a los que ayudan, tenían 102 países con proyectos pequeños y querían reducirlos a 80, dando prioridad a los países más pobres, eso excluiría a Latinoamérica, exceptuando Haití. Ese gobierno tiene que negociar con dos o tres partidos aliados, de los cuales algunos están a favor de la cooperación en países como Guatemala.

Todo cambió a raíz de la actual situación en Europa, con los refugiados y la crisis monetaria. La llegada de tantas personas a Noruega orilló al gobierno a cerrar cuatro embajadas (Zimbabue, Zambia, Kazajistán y Bulgaria) y como se acentuó más la crisis, decidieron cerrar una quinta que es Guatemala. El gobierno necesita dinero para recibir a los refugiados y las reglas internaciones para el uso de presupuesto de cooperación dice que se puede usar una parte para temas o problemas internos en Noruega y los refugiados de este año. Todos los países de Europa toman una parte de su presupuesto de cooperación para apoyar y resolver esa crisis humanitaria.

¿Qué pasará con los proyectos que están en marcha, se cierran al mismo tiempo o continúan?

Los proyectos que se están llevando a cabo actualmente están relacionados con el medio ambiente y cambio climático. Queríamos dar más enfoque y fuerza a esos proyectos para el futuro, pero como vamos a cerrar no es posible dar seguimiento. También estábamos impulsando proyectos enfocados en la igualdad de género, tanto en Guatemala como en Nicaragua.

Hay que mencionar que a partir del 2008 hemos apoyado a la CICIG. Un ejemplo de esto es que hace dos semanas contribuimos con 30 millones quetzales.

¿A partir de qué fecha se hará efectivo el cierre?

Se necesita un periodo de tiempo para tener un proceso de cierre ordenado, vamos a trabajar hasta finales de 2016. Vale la pena mencionar que las ciudades noruegas que han establecido un lazo estrecho con Guatemala continuarán trabajando en el país.

¿El gobierno disminuirá el apoyo a las ONGs noruegas?

Es difícil saber en este momento. Inicialmente la propuesta del gobierno era muy drástica para las ONGs, ya que querían reducir el 62% del presupuesto global. Finalmente el gobierno con apoyo de los dos partidos aliados, lograron mantener el presupuesto y pueden continuar su cooperación. Lo que no sabemos son las prioridades que tendrán estas ONGs en cuanto a si seguir trabajando en América Latina o desarrollar proyectos en otros países que presentan más pobreza. Tienen muy claro que la prioridad del gobierno son los países más pobres. Por tanto piensas estratégicamente qué va acontecer en el 2017 y si apoyan a países que no están en riesgo les pueden reducir el presupuesto.

¿Cree que el apoyo que ustedes han brindado a los pueblos indígenas y a la justicia en el país fortalecerá el desarrollo de la sociedad?

Las organizaciones indígenas se han ido profesionalizado. Cuando yo vine en el 2012, participé en varios eventos de organizaciones indígenas y había varios abogados indígenas y en menor medida participación de las mujeres. Un amigo que trabajó hace 15 años en Guatemala me dijo que la situación era diferente y había poca profesionalización de las organizaciones, así que todo está cambiando y los movimientos indígenas pueden ejercer su rol, con una voz independiente en la sociedad guatemalteca.

Ustedes han sido blanco de críticas fuertes por parte de sectores de derecha que afirman que apoyan terroristas, ¿este aspecto influyó en el cierre?

Estos grupos han hecho lobby en Noruega para cerrar la embajada. Cuando llegué en septiembre de 2012, fue una sorpresa grande leer estos comentarios en varios periódicos, utilizando términos como organizaciones terroristas. Creo que algunos sectores conservadores tienen una idea errónea de los países de europeos, ya que utilizan mal sus definiciones al señalar que somos una organización terrorista-comunista.

Ese tipo de críticas no nos gusta, pero no entramos en discusiones o polémicas con esos comentaristas. Tengo colegas que han intentado entrar en la discusión, por ejemplo, el embajador de Suecia que se fue hace un año de Guatemala, tuvo varias pláticas con los columnistas y llegó a la conclusión de que no vale la pena entrar en polémicas, ya que no escuchan y solamente salen comentarios e ideas más radicales.

En respuesta a esto, empezamos a pensar en una estrategia que iba a tener resultados a largo plazo; esto conllevaba trabajar con periodistas y medios de comunicación que son más serios y que respetan las reglas y ética periodística. La idea era entrar en contacto con profesionales en el tema y universidades que tienen la carrera de comunicadores y de esa forma incentivar la técnica de periodismo de investigación, que muchos dicen llevar a cabo, pero a la larga no conocen las reglas y es lo que menos hacen. En segundo punto, impartir cursos de ética periodística, pero es difícil en este país, dado que varios medios de comunicación están monopolizados y dirigidos por empresarios que tienen ciertos intereses en malversar lo que sucede e influyen en las decisiones de los periodistas y sus reportajes. Me sorprendió que políticos sean dueños de periódicos, eso causa conflictos de intereses y no es profesional en una democracia. Formar periodistas profesionales conlleva aproximadamente 20 años y no teníamos dinero para hacerlo, hablamos con otras embajadas, pero hasta ahora no conseguimos llevar a cabo el plan.

Sobre las criticas, veo a Guatemala como un país que continua utilizando términos de la guerra fría, estigmatizando cualquier acción que no favorezca los intereses de quienes tienen el poder en el país. La idea se difunde y las personas no tienen la formación académica y no entienden las definiciones. Nos tachan de comunistas y en Noruega somos capitalistas innovadores, eso quiere decir que las empresas respetan los derechos de los sindicatos, habiendo una ley donde toda empresa tienen que tener una persona del sindicato en su consejo, al igual que un porcentaje de mujeres trabajando para el lugar. Estados Unidos y conservadores guatemaltecos dicen que eso es ser socialismo de izquierda, muy cerca del comunismo, pero entonces yo digo que en Noruega funciona bien, los trabajadores estaban mas motivados, algunos de ellos en lugar de poner su dinero en un banco invierten en las acciones de la empresa, es un tipo de economía de mercado más moderno. No se puede utilizar el modelo aquí, pero algunas cosas se pueden aprender.

 

 

 

Guatemala y Honduras: La disolución de los derechos humanos y la depredación de defensores

Por Ollantay Itzamná

Los griegos enseñaron que los derechos humanos son principios éticos innatos a todo ser humano, y conforme despierta la razón, sus portadores van tomando consciencia y ejerciéndolos. Siglos después, los europeos inculcaron que los humanos tienen derechos en la medida que el Legislador los va otorgando.

A los primeros se los denominó iusnaturalistas. A los segundos, iuspositivistas. En el primer caso, los estados sólo reconocen derechos ya preexistentes. En el segundo, son los estados quienes crean y otorgan los derechos. Es importante este detalle sobre el origen, porque de ello depende quién o cómo se defiende los derechos.

Las religiones, en especial las monoteístas, tarde ingresaron en el debate de los derechos humanos. La Iglesia Católica, por ejemplo, hasta casi finalizado el siglo XIX, siguió concibiendo los derechos humanos como una doctrina “pestilente” (Sylabus de Pío IX).

Para los pueblos de Abya Yala, el asunto es un tanto distinto. Nosotros asumimos que los derechos no son monopolio exclusivo de los humanos, sino una cualidad universal compartida por todos los seres que coexistimos en la comunidad cósmica. Estos derechos compartidos tienen su origen y su historia en la misma cosmogénesis. De allí proviene la razón de ser de la fraternidad cósmica.

La diferencia entre humanos y los demás seres no es ontológica, sino deontológica (deber ser). Por nuestra condición de consciencia diferenciada, estamos llamados a ser cuidadores, jardineros (criadores) de los derechos de toda la comunidad cósmica. Los derechos humanos dependen de los derechos de la Madre Tierra.

Derechos humanos aparentes en la era de los estados naciones

El derecho positivo internacional, y los estados naciones actuales, presas de la filosofía antropocéntrica y especista, progresivamente fueron reconociendo y legislando sólo los derechos humanos con carácter universal.  Pero, incluso el carácter universal de los derechos humanos no es más que una falacia. No sólo porque los mecanismos y procedimientos de aplicabilidad de dichos derechos son altamente racistas y nortecéntricas, sino porque las sociedades adineradas del Norte mantienen su estilo de vida gracias a la sistemática violación de los derechos de las sociedades del Sur.

A esto se suma que el carácter antropocéntrico y especista de los derechos humanos positivos ha dañado al límite la capacidad autoregulativa y regenerativa del planeta (negando sistemáticamente los derechos a nuestra Madre Tierra), al límite de colapsarla. Quizás porque jamás se dieron cuenta que nuestros derechos dependen de los derechos de la Madre Tierra

Situación de los derechos humanos en Guatemala y Honduras

Guatemala y Honduras, países protegidos y consentidos por el Estado “adalid” y “defensor universal” de los derechos humanos, es una evidencia del fracaso del discurso humanista del Norte. En estos países, al igual que en muchos otros, el Norte y Europa jamás permitieron procesos de cambios sociopolíticos estructurales tendientes a universalizar los derechos para todos los humanos, porque ello implicaba afectar los privilegios de sus agentes económicos.

Al grado que en estos estados naciones casi bicentenarios, el derecho humano más elemental como es el derecho a la vida se constituye en un privilegio existencial que cada quien debe preservarla a cada instante.

Guatemala y Honduras, al igual que otros países, firmaron y ratificaron casi la totalidad de los convenios y declaraciones internacionales referentes a los derechos humanos. En sus ordenamientos jurídicos incorporaron incluso hasta los derechos humanos de la tercera generación. Pero, en ninguna otra época de la historia, en esta tierra donde florecieron milenarias civilizaciones, el valor de la vida humana se ha devaluado tanto como ahora.

Ni tan siquiera en el período que duró la invasión militar española (siglo XVI) o norteamericana (siglo XX, dictaduras y genocidios) se llegó a asesinar a bala a un promedio de 20 a 25 personas por día, como ocurre ahora. La situación es aún más escalofriante si le ponemos atención a las silenciosas muertes diarias por cáncer, diabetes, desnutrición, etc. ¿Dónde están los derechos humanos para ellos/as? ¿Dónde está el Estado de Derecho para ellos/as?

No se cuenta con defensores profesionales de derechos para este contexto. Las y los agentes técnicos-profesionales juristas apenas estaban capacitados para defender el derecho a la propiedad. En las universidades no se forman a abogados defensores para los derechos sociales, ni económicos, mucho menos para los ecológicos, ni para los derechos colectivos de los pueblos.

El sistema neoliberal disolvió a los estados, activó la violencia generalizada y expulsa a la diáspora a guatemaltecos y hondureños

En estos países, los estados naciones, en su origen e historia, fueron esencialmente racistas, clasistas, machistas y especistas. Los estados se constituyeron como herramientas para la acumulación de los privilegios de unos pocos, y para la dominación material y cultural de las grandes mayorías.

Por aquí, la democracia y la ciudadanía no pasaron de ser retórica. En los hechos, las grandes mayorías jamás dejaron de ser súbditos obedientes y creyentes de las élites violentas. Los grupos de poder utilizaron y utilizan a las iglesias, escuelas, leyes, entidades públicas, organizaciones políticas, medios de información, etc., para anular el pensamiento, la memoria y la dignidad de los pueblos. En estos territorios no se pudo consolidar el Estado nación, ni la ciudadanía. Por tanto, tampoco el cumplimiento y ejercicio de derechos. Las personas saben de memoria la Biblia, pero de sus derechos, casi nada.

En estas condiciones llegó la imposición del sistema neoliberal para despojar los bienes y derechos que la colonia española y norteamericana no habían logrado llevarse consigo. Esta tercera invasión de corporaciones desterritorializadas, en menos de dos décadas, diluyó y diluye casi por completo los derechos humanos, de primera, segunda, tercera, hasta de la cuarta generación.

El principal enemigo del sistema neoliberal era y es el Estado de Derecho y la ciudadanía (con derechos). Por tanto, achicar o aniquilar el Estado de Derecho (convertirlo en su gendarme), y transformar a “ciudadanía” en consumidores, era el objetivo principal de este sistema. En el caso de Guatemala y Honduras, con aparentes Estados de Derecho, y ciudadanía casi inexistente, el neoliberalismo no tuvo mayor oposición para sus objetivos.

Pero, lo que quizás no contemplaron los promotores de la nueva religión neoliberal fue que los estados aparentes no tenían suficiente autoridad como para subordinar a los pueblos a los intereses de los nuevos amos.

En estos casi dos décadas de la omnipotencia de la religión neoliberal, el desempleo galopante, el crecimiento sin precedentes de la brecha entre ricos y empobrecidos, la destrucción de ecosistemas y expulsión de poblaciones enteras de sus territorios, la corrupción endémica en el sistema judicial, legislativo y ejecutivo, etc., generaron una violenta desintegración de las sociedades. Territorios completos quedaron bajo el control total de la industria del narcotráfico y el crimen organizado.

La incertidumbre y el libre mercado de armas obligaron a la gente a armarse. Al grado que la autoridad legal no sólo se diluye irremediablemente, sino las personas resuelven sus conflictos interpersonales a bala y machete. Las pequeñas empresas pagan doble impuesto (impuesto de guerra al crimen organizado, e impuesto fiscal al Estado).

Muchas otras empresas privadas simplemente abandonan estos países al no poder lidiar con la violencia generalizada. Al mismo tiempo, millones de guatemaltecos y hondureños son expulsados por el sistema neoliberal hacia la trágica ruta al Norte. En fin, algunos agentes del sistema neoliberal incluso hacen dinero con la industria de la violencia y de la estampida migratoria.

A esta incertidumbre existencial, producto de la disolución de las instituciones estatales y la violenta desintegración de las sociedades, se suma la incertidumbre alimenticia, climática, hídrica, etc. Guatemala y Honduras, países tropicales y muy sensibles a las variaciones hidrometeorológicas se encuentran catalogados como países de riesgo climático límite superados sólo por otros como Bangladesh. El control del agua y de la tierra está activando conflictos violentos entre ricos y empobrecidos. Las sequías y huracanes generan tantas perdidas económicas que el PIB de estos países se reduce más año que pasa.

Defensores/as de derechos, enemigos internos de los estados

En este contexto de las consecuencias del sistema neoliberal la tarea de la defensa de los derechos, y la defensa de las y los defensores de derechos se encuentra en alerta roja. No únicamente porque los agentes del sistema neoliberal (empresarios hidromineros, palmeros, cañeros, etc.) catean a defensores de derechos como los enemigos de “su desarrollo”, sino porque los mismos gobernantes consideran que la defensa de los derechos es una actividad subversiva en contra de la seguridad interna del país. Es decir, en estos dos países, el o la defensora de derechos es “enemigo interno del Estado”.

Esta es otra evidencia de la falacia de la vigencia de los derechos humanos en estos países. Las personas conscientes, individual o colectivamente, se atreven a defender los derechos, ante el silencio cómplice o permisivo de los estados (llamados a garantizar dichos derechos), pero, el propio Estado, lejos de agradecer y promover defensores, los criminaliza. Sólo porque los derechos humanos y sus defensores se constituyen en un estorbo para el funcionamiento del sistema neoliberal.

Es estos países se persigue, encarcela y asesina a defensores/as como si se tratase de cualquier escoria de la sociedad. Lejos de investigar a los culpables se los premia con la impunidad. Y así, el anti sujeto se impone en el imaginario colectivo generando miedo y sumisión.

Pueblos indígenas en defensa de los territorios

Ante la ausencia de la “ciudadanía” organizada para defender los derechos humanos anulados por el sistema neoliberal, surgen con fuerza y de manera simultánea los “no ciudadanos” para defenderse y defender los derechos en estos países. Estos sujetos colectivos “no ciudadanos” son los pueblos indígenas, quienes jamás formaron parte de los estados racistas, ni fueron tomados en cuenta como ciudadanos.

Estos pueblos, que en Guatemala son mayoría demográfica, y en Honduras una minoría casi anulada, se articulan localmente alrededor de los derechos colectivos reconocidos en el convenio 169 de la OIT y en la Declaración Universal sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas. Derechos como el de Tierra-Territorio, Consulta Previa y Autodeterminación son las banderas con las que estos nuevos sujetos sociopolíticos intentan frenar el avance de la rearticulación del capital por despojo y expulsión emprendida por las empresas y corporaciones neoliberales.

Los proyectos de minería, hidroélectricas, expansión del sistema eléctrico plan Puebla-Panamá, monocultivos, etc. son resistidos pacíficamente por las comunidades y pueblos organizados. Pero, la reacción de los estados (gendarmes de las empresas privadas) tampoco se deja esperar. Asesinan selectivamente a las y los dirigentes. Persiguen penalmente a cuantos se movilizan en resistencia. Pero, la resistencia indígena sigue y crece más en Guatemala que en Honduras.

Los pueblos indígenas al defender el el territorio, no sólo están defendiendo el derecho que tiene el pueblo al agua, a los bosques, al suelo, a las identidades culturales, etc., sino desde la perspectiva de la integralidad o de la fraternidad cósmica todos los seres que cohabitan en el territorio tienen derechos. Y, del cumplimiento de esos derechos depende la satisfacción del bienestar y los derechos humanos. Este es el sentido de la propuesta de la reconstitución de las territorialidades. Por eso, los procesos de la resistencia colectiva en defensa de los territorios están hilvanados por vivencias y reencuentros con las y los ajaus, las y los formadores, las y los ancestros, etc.

En aquellas ceremonias mayas, casi clandestinas, las y los presentes en resistencia comparten sus comidas y bebidas para fortalecerse como sujetos colectivos. Al mismo tiempo, dan de comer y beber a los ajaus (espíritus protectores de las fuentes de agua, de los cerros, de los bosques, de las personas), a las y los ancestros, a las y los mártires, para así todos juntos fortalecerse y mantenerse en la defensa de los derechos que asisten a toda la comunidad cósmica.

Aún no existen leyes especiales sobre los derechos colectivos de los pueblos indígenas, mucho menos de los derechos de la Madre Tierra. Pero, las acciones colectivas de resistencia en defensa de estos derechos no sólo manifiestan la desobediencia creciente, sino la proclamación de que “los derechos de la Madre Tierra y de los pueblos no dependen de la voluntad estatal. Mucho menos cuando el Estado es excluyente y racista con los “no ciudadanos”.

Éste es el sentido de la defensa de los derechos colectivos de los pueblos y de la Madre Tierra. En un contexto en el que el sistema neoliberal diluye los derechos humanos, y los estados declaran como sus enemigos internos a todo defensor/a de derechos, los nuevos sujeto colectivos se levantan con un planteamiento inesperado para el sistema: la reconstitución de los territorios para garantizar por sí mismos los derechos para todos/as en esas unidades territoriales.

A juicio el jefe del Comando 6 por la masacre en la Embajada de España

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Por: Quimy De León

Desde las siete y media de la mañana acudimos al llamado que había hecho por distintos medios Rigoberta Menchú Tum y la fundación que lleva su nombre. Es un día importante pues inicia un nuevo proceso judicial que nos dará la posibilidad de entender parte de nuestra historia y los hechos ocurridos en 1980, ya que en la sala de vistas de la Corte Suprema de Justicia inició el juicio oral y público en contra del Jefe del Comando 6 de la Policía Nacional: Pedro García Arredondo.

En las afueras del edificio de la corte se realizó una invocación, yo llegué muy temprano y ya estaban colocadas varias ofrendas en el suelo velas blancas, rosas rojas, jocotes, piñas y otras ofrendas para empezar agradeciendo y pidiendo buenas energías para empezar la jornada.

Quienes pasaban por ahí para ir al trabajo o quizá para realizar alguna gestión miraban con indiferencia lo que ocurría en este lugar, seguramente pocas de estas personas tenían la más mínima idea de que ahí mismo, en una sala de audiencias se empezaría a discutir acerca de la historia, de su propia historia.

El inicio del juicio: lleno de expectativas

En la sala habían más de doscientas cincuenta personas, entre activistas, cientistas sociales, luchadoras sociales, periodistas, familiares y sobrevivientes con mucho nerviosismo y ganas de encontrar justicia. La jueza presidenta del Tribunal de Mayor Riesgo B Irma Yanet Valdez Rojas abre la audiencia en la sala de vistas de Corte Suprema de Justicia junto a su tribunal compuesta por otras dos juezas. Se presentan las fiscales del Ministerio Público, también quienes serán querellantes adhesivos y sus abogados y abogadas.

El abogado defensor de García Arredondo Moisés Galindo, solicita que se admita como defensa a otro abogado. Inmediatamente después un supuesto abogado de la Fundación contra el Terrorismo, empieza a hablar desde el público irrumpiendo la audiencia pretendiendo hacer una exposición y presenta a Ricardo Méndez Ruíz en calidad de presidente de esta Fundación y de querellante adhesivo. Habla durante unos quince minutos hasta que los abogados querellantes adhesivos solicitan a la jueza que no se puede permitir ésta acción ya que son personas del público.

Finalmente el tribunal resuelve que no están acreditados para actuar como querellantes y que deben permanecer como público. Inmediatamente después se retiraron.

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“Ninguno vivo”

Pudo haber sido un día cualquiera sin embargo un 31 de enero del año ochenta, ocurrió un hecho indescriptible, una masacre adentro de las instalaciones de la Embajada de España. Esto conmocionó, indignó y aterrorizó al país y a la comunidad internacional.

La fiscal del Ministerio presentó sus alegatos y dijo que quedarán acreditados los hechos que constituyen las tres acusaciones en contra de Pedro García Arredondo en grado de autor.

A las once y media de la mañana de ese día se ocupó “de forma pacifica por varios ciudadanas y ciudadanos que tenían por objeto denunciar las masacres y las violaciones a sus derechos fundamentales cometidas por el ejército de Guatemala. Quedará acreditado que el acusado quien ejercía el cargo de primer jefe de la sección de investigaciones especiales comando seis de la policía nacional ejecutó órdenes giradas por sus superiores jerárquicos, de donde provino la orden que nadie saliera vivo de la embajada. El acusado para cumplir realizó:

  1. Impidió la salida de los ocupantes de la embajada de España, funcionarios y empleados, otros ciudadanos guatemaltecos y españoles.
  2. Hizo caso omiso a las peticiones del embajador español Máximo Cajal y López quien le indicó que las fuerzas de seguridad no ingresaran a la sede diplomática.
  3. Impidió y obstaculizó cualquier comunicación, mediación y negociación pacifica.
  4. Vulneró flagrantemente la inviolabilidad diplomática de la embajada española cuando ordeno el ingreso de las fuerzas policiales bajo su mando.
  5. Ordenó que agentes policiales bajo su mando destruyeran ventas y puertas con la única intención de darle muerte a los que se encontraban ahí por considerarlos enemigos internos y así darles fiel cumplimiento a las órdenes que había recibido.
  6. Obstaculizó el ingreso de la Cruz Roja, bomberos municipales y voluntarios para ayudar a las personas que se estaban quemando dentro de la embajada de España quienes gritaban de dolor pidiendo auxilio.

Las acciones ejecutadas por el acusado y los agentes bajo su mando en el operativo de asalto a la embajada de España, produjeron:

  1. La muerte de 37 personas calcinadas quienes murieron por quemaduras de tercero y cuarto grado y dos personas sobrevivientes. Eran 22 campesinos:
  • Mateo Sis
  • Víctor Gómez Zacarías
  • Juan Chic Hernández
  • Mateo López Calvo
  • Juan José Yox
  • Maria Ramírez Anai
  • Regina Pol Puy
  • Francisco Chen
  • Salomón Tavico
  • Vicente Menchú
  • María Pinula Lux
  • Juan Us Chic
  • Francisco Tuc
  • Trinidad Gómez Hernández
  • José Ángel Xoná
  • Gabino Mario Chuté
  • Juan Tomás Lux
  • Mateo Sic Chen
  • Juan López Yax
  • Gaspar Vi Vi
  • Felipe Antonio García
  • María Ramírez Anai.

5 Estudiantes Universitarios:

  • Sonia Magalí Welches Valdéz
  • Luis Antonio Ramírez Paz
  • Leopoldo Pineda Pedroza
  • Edgar Rodolfo Negreros y
  • Blanca Lidia Domínguez Girón.

Personal Diplomático:

  • Felipe Sáenz Martínez
  • Jaime Ruíz del Arbol Soler
  • María Wilkem Molina
  • María Lucrecia Rivas Fernández de Anleu
  • Nora Adela Mena Aceituno
  • Miriam Judith Rodríguez Urrutia
  • María Teresa Vásquez Ochando
  • María Cristina Melgar Espinoza

Dos visitantes

  • Eduardo Rafael Cáceres
  • Gustavo Adolfo Molina Orantes

Sobrevivientes:

Máximo Cajal y López quien logró escapar por sus propios medios y Gregorio Yujá Xoná”[1].

La fiscalía dijo que muchas de las acciones realizadas por Pedro García Arredondo, miembros del comando 6 y su grupo de choque, podrían ser tipificadas como delitos de asesinato y delitos contra los deberes de humanidad contra 37 víctimas que murieron en la masacre de la Embajada de España ocurrida el 31 de enero de 1980 y por asesinato en grado de tentativa contra Máximo Cajal entonces embajador de España y Gregorio Yujá Xoná quienes habían logrado sobrevivir. También será acusado por el asesinato de Gustavo Adolfo Hernández González presidente del Frente Estudiantil Universitario y Jesús Alberto España cuando se encontraban en el Paraninfo Universitario en el velorio de las víctimas de la masacre.

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Sentado en el banquillo de los acusados

Pedro García Arredondo jefe del comando 6 de la policía acusado de asesinato y delitos contra los deberes de humanidad contra 37 víctimas de la masacre de la Embajada de España. Sus únicas palabras fueron:

“ante dios y la tierra soy inocente, soy inocente y soy inocente”

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Testimonios

Tres testigos tuvieron la oportunidad de declarar hoy Rigoberta Menchú Tum premio Nobel de la Paz hija de Vicente Menchú quien murió en esta masacre, quien era catequista y campesino “se dedicó a la agricultura y a defender a la naturaleza, a las montañas de Chimel, era analfabeto, era dirigente campesino, guía espiritual, catequista. una persona conocido en muchas comunidades.”

Su testimonio fue contundente y detallado, nos permite no solamente acercarnos a los hechos ocurridos sino a la realidad que viven miles de personas indígenas en zonas rurales excluidas. Sergio Vi también tuvo la oportunidad de hablar por el asesinato de su padre Gaspar Vi en este terrible hecho. El Lic. Aguirre Godoy quien fue presidente de la Corte suprema de Justicia da su testimonio de lo ocurrido ese 31 de enero de 1980 y de cómo el logró salvar su vida.

[1] La fiscal del Ministerio presentó sus alegatos y dijo que quedarán acreditados los hechos que constituyen las tres acusaciones en contra de Pedro García Arredondo en grado de autor.

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Nina Pacari: ¿Cómo comprenden la dominación los Pueblos Indígenas?: acerca de los gobiernos progresistas

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Nina Pacari. Fotografía: Tomada del portal de la Universitat de Barcelona. http://www.ub.edu/

Por Gladys Tzul Tzul [1]

 Entrevista con la Doctora Nina Pacari

  

“Las sociedades indígenas en el Ecuador y en toda Latinoamérica han comprendido las formas de dominación colonial y republicana, no se acomodaron a ellas. Siempre encontraron maneras para resistir y enfrentarla”.

Con estas palabras comienza la doctora Nina Pacari esta entrevista, que más bien, se convierte en un diálogo con las luchas políticas por la soberanía territorial de los pueblos indígenas de Guatemala.

Pacari, es kichwa, de Cotacachi. Doctora en jurisprudencia, líder indígena, ha integrado la Asamblea Nacional Constituyente, ha sido Vicepresidenta del Parlamento, Canciller del Ecuador, fue asesora y dirigente de Tierras y Territorios de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador – CONAIE y, con mucha alegría, recuerda su labor como abogada de conflictos agrarios en la Provincia de Chimborazo. Actualmente trabaja en la consolidación del proyecto académico denominado: Instituto para las ciencias Indígenas Pacari, ubicado en la línea imaginaría de la Mitad del Mundo, Caspigasi, Quito.

Gladys Tzul: ¿Cómo examina usted la contemporánea relación entre las sociedades indígenas ecuatorianas y el gobierno ecuatoriano? ¿Siguen siendo tensas?

Nina Pacari: En primer lugar, lo que los pueblos y los movimientos indígenas tenemos que conocer son las herramientas de los otros. Es decir, tenemos que tener claro la diferencia entre Estado y gobierno que, de modo general se suele confundir.

El primero alude a la estructura de organización de la sociedad mientras que el gobierno es transitorio y puede ser electo cada 4 años, pudiendo resultar triunfador candidatos de diferentes ideologías, sean de derecha, de izquierda, o los que se consideren progresistas.

Ahora bien, tenemos que tener a la vista la tensa relación inaugurada en 1492 y las dificultades que eso ha significado históricamente. En el caso concreto, refiriéndonos al actual gobierno del Ecuador, que se autodenomina “de izquierda”, o que otros le reconocen como “progresista”, actúa en un Estado que es conocido por el amplio reconocimiento de los pueblos indígenas y es un reconocimiento ganado en luchas, no otorgados por dádivas.

Sin embargo éste ha sido el gobierno donde más atropellos se han dado contra los derechos conquistados y contra nuestras luchas. Sin duda, la relación entre Estado y Pueblos Indígenas, o Pueblos Indígenas y gobierno, tienen que ser plenamente definidas.

Esta relación tiene que ser en igualdad, no de menosprecio a los pueblos indígenas como lo ha hecho el presidente Correa, negando la autonomía en el manejo de la educación intercultural bilingüe, judicializando la protesta social, encarcelando a dirigentes indígenas o tratándonos de: “cuatro emponchados, de cuatro emplumados, de infantiles, etc. etc”. Y nosotros nos interrogamos: ¿Es eso el progresismo? la pregunta está abierta y la dejamos para el debate. Todos podemos responderla.

Gladys Tzul: Usted dice que este ha sido un gobierno de atropellos contra las luchas y los movimientos indígenas ¿Qué forma cobran estos?

Nina Pacari: Por ejemplo la autonomía política que los pueblos tenían con respecto a la educación bilingüe, se está finiquitando. Los pueblos indígenas creamos en 1986 un sistema de educación bilingüe y este gobierno quiere mantenerlo pero bajo la rectoría de un ministerio de visión occidental, es decir desde la dominación. También, luchamos para que tuviéramos escuelas en las comunidades, pero ahora bajo la rectoría del ministro, se crean las Unidades del Milenio en la cabeceras parroquiales, a grandes distancias de las comunidades y eso ha provocado un alto índice de deserción escolar.

En esta misma línea de la educación, en el diseño del currículo de educación en el área de historia, se había incorporado el proceso de las luchas indígenas, la historia de la organizaciones indígenas, porque eso es parte de la memoria histórica de los pueblos, puesto que constituye la continuidad de la historia de los pueblos, pero el presidente considera que eso es politiquería y esa ha sido la razón para que el ministro, desde la óptica occidental, asuma la política de la educación intercultural bilingüe.

En lo que respecta a las competencias para administrar justicia por parte de los pueblos indígenas, quiero presentarlo a partir de un ejemplo: La Constitución del Ecuador en su Art. 171 señala que las autoridades de los pueblos indígenas tienen facultades jurisdiccionales y podrán resolver los conflictos según su derecho propio.

La Corte Constitucional, en contravía a la disposición constitucional, en el caso conocido como La Cocha, acaba de emitir una sentencia nefasta y vergonzosa; sentencia mediante la cual promueve el doble juzgamiento puesto que, si bien las comunidades ya juzgaron el delito de homicidio que cometieron unos jóvenes indígenas, la Corte Constitucional señala que dicho juzgamiento queda en el ámbito de lo social y cultural y dispone que en la justicia ordinaria se ventile el caso desde el punto de vista penal. Es decir, se impone la misma visión hegemónica del derecho positivo sin considerar el nuevo contexto jurídico-constitucional que reconoce derechos colectivos de los pueblos indígenas así como las facultades para administrar justicia haciendo uso de sus concepciones lo que da lugar al pluralismo jurídico. La Corte se ampara en un “peritaje” realizado por un “presbítero especialista en indios” que considera que las autoridades de los pueblos indígenas no tienen facultades para administrar justicia en casos relacionados con la vida. ¿Será esta la característica de un gobierno progresista?

Este gobierno que se define de izquierda y protector de la naturaleza, es el que da rienda suelta a la explotación petrolera en el Yasuní y como base fundamental de su política económica neoliberal define a la minería junto al petróleo como las bases sustanciales de su nueva matriz productiva.

Otra forma de atropello, hasta cierto punto sutil, es la pretendida desestructuración comunitaria de los pueblos originarios al incluir por la vía individual, a compañeros indígenas en espacios secundarios del gobierno, es decir, llama según su conveniencia, a algunos indígenas puesto que el gobierno considera que la relación con los pueblos indígenas se concreta en la relación individual.

Nosotros sostenemos que la relación tiene que ser considerando su ser colectivo, es decir con y desde los pueblos, en condiciones de igualdad y respeto, reconociendo a sus autoridades, sus nociones y propuestas conforme determina el Convenio 169 de la OIT y la propia constitución ecuatoriana y aquello, en estos ocho años de gobierno, no se ha dado.

Lo que le agrada al gobierno es que le digan que está haciendo cosas buenas, que ha mejorado las carreteras por ejemplo, pero esa es su obligación, para eso está administrando los recursos de los ecuatorianos, no nos está regalando nada y el Ecuador no es su hacienda. Más allá de lo dicho, los pueblos indígenas tenemos una propuesta política cuya sustancia se remite a la histórica relación Estado vs. pueblos indígenas.

Gladys Tzul: ¿Cómo resumiría usted la propuesta política?

Nina Pacari: Bueno, yo actualmente no estoy en la dirigencia, pero puedo decir lo siguiente:   Debemos tener claro el momento histórico-político que estamos viviendo, tanto más que ya han transcurrido más de 20 años del levantamiento del Inti Raymi (junio de 1990). En base a nuestra lucha, la actual Constitución define al Estado como Plurinacional, y ahora estamos al principio pero de otra manera.

Me explico: antes estuvimos al principio para plantear el reconocimiento de derechos colectivos y el cambio del modelo de Estado uninacional por plurinacional, ahora constan en la Constitución pero hay que trabajar sobre los mecanismos para su implementación. En esa línea, aplicando el principio de la plurinacionalidad, debe tener lugar el rediseño institucional, la redistribución presupuestaria, la libre determinación de los pueblos indígenas, el fortalecimiento de la justicia indígena, el manejo de la educación bilingüe e intercultural por parte de los propios pueblos, etc.

Al momento, estamos analizando en las comunidades sobre los alcances del Estado Plurinacional y el Sumak Kawsay a fin de que, al amparo de estos dos paradigmas, retomemos la conducción de la educación intercultural bilingüe con nuevas reformulaciones que involucren un mayor presupuesto y una devolución de la propiedad comunal que fue entregada al Ministerio de Educación para que invierta en la construcción de los centros educativos; que defendamos los derechos conquistados y que están siendo vulnerados; que afiancemos la soberanía territorial y alimentaria por la vía de la reconstitución identitaria y el fortalecimiento de la administración de la justicia indígena; que el Sumak Kawsay (economía comunitaria) al ser absolutamente incompatible con la explotación minera y petrolera esencia de la acumulación del capital, no sea manipulada ni vaciada por ningún gobierno; que la democracia comunitaria (decisiones colectivas de pueblos y ciudadanos) trastoque los límites de la democracia representativa-delegada en el cual son muy pocos quienes toman decisiones incluso de contenido adverso como ocurre con la Asamblea Legislativa.

Estamos rediseñando nuestras propuestas porque no solo es otra generación que esta viviendo los que problemas que históricamente nos afectan, sino porque también tenemos que actualizar y autocriticarnos, qué hicimos mal, en qué nos equivocamos.

Seguro que para muchos ecuatorianos el actual gobierno es catalogado así porque su discurso era otro en el que prometía respetar los derechos, ahora en cambio, a todos quienes hacen ejercicio de la sana crítica les persigue.

Gladys Tzul: ¿Que le gustaría decir a las mujeres y hombres que participan en luchas indígenas por la defensa soberana de territorios en Guatemala?

Nina Pacari: Que no nos desesperemos. Para visibilizar nuestro proyecto político como pueblos originarios, por la vía de los levantamientos del 90 y el 94 nos demoramos 30 años. En ese acumulado de fuerzas están los legados que nos dejaron nuestros ancestros. Que no perdamos nuestro horizonte porque nos debilitamos como pueblos y comunidades. Que no vayamos al son de algún gobierno nada más porque dicen que son progresistas o de izquierda.

[1] K’iche’ de Guatemala, doctorante en sociología por la ICSYH de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, adscrita al área de investigación: Entramados comunitarios y formas de lo político. Su tesis doctoral se denomina: Comunidad Indígena: Una genealogía de los sistemas de gobierno en Chuimekena’. Actualmente, vive en el Ecuador,  donde realiza una estancia doctoral sobre los levantamientos indígenas de la década de los 90 desde el Centro de Investigación de Movimientos Sociales del Ecuador. –CEDIME-.