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Nueva York: Berta Isabel Zúñiga demanda justicia para Berta Cáceres

Fotografía Ingrid Gálvez

Fotografía Ingrid Gálvez

Por la Redacción de Prensa Comunitaria.

 

Desde la ciudad de Nueva York en los Estados Unidos los defensores de los derechos humanos y la comunidad demando ante las Naciones Unidas se llegue hasta los autores intelectuales y materiales del asesinado de lideresa campesina e indígena Lenca Berta Cáceres el pasado 3 de marzo 2016.

Berta Isabel responsabilizó al Estado hondureño como uno de los principales responsables de la represión del pueblo de Honduras, y del asesinato de líderes campesinos y comunitarios en defensa de los bienes naturales del país.

“Muchas veces, defender la vida significa luchar contra los intereses políticos y económicos del modelo capitalista, racista y patriarcal “fueron algunas de las palabras de Berta Isabel ante la reunión de mujeres en las Naciones Unidas.

Ella estuvo en las calles de Nueva York también demandando justicia.

Con fotografías e información de Ingrid Gálvez.

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El Poder del Pueblo está en el servicio

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Gladys Tzul Tzul, K’iche’.  

Doctoranda  en Sociología por la  Benemérita  Universidad   Autónoma de Puebla,  México, donde integra  el  área de investigación entramos comunitarios y formas de la política.

Notas a propósito de   la participación del presidente de los alcaldes comunales  de Totonicapán   en el Foro  de cuestiones indígenas  de la ONU.

“El poder del pueblo está en el servicio” y el servicio constituye en sí  mismo uno de los pilares fundamentales del sistema de gobierno comunal en Totonicapán.  Esta ha sido la histórica estrategia que han producido  mujeres y hombres en las asambleas que integran los 48 cantones de Totonicapán. El  k’ak  k’ol (o servicio)  ha sido la manera  de producir comunalmente tácticas para organizar la política comunal,  misma que  ha tenido la capacidad de fracturar e interrumpir   la estructuras de  dominación y explotación colonial que  hoy día se prolonga en  el Estado guatemalteco.

Pero, ¿Cómo funciona y se constituye la política  y el poder en estas sociedades indígenas?  ¿Qué rasgos tienen este sistema de gobierno comunal? ¿En qué se diferencia   de la política liberal estatal –de partido-?

Para responder estas preguntas voy a  usar un ejemplo concreto que proveerá  de  elementos que apoyen a una interpretación amplia acerca de los últimos sucesos que se suscitan en estos días en Totonicapán.

El pasado 14 de mayo del año en curso, el presidente de la Junta directiva de los 48 cantones de Totonicapán, junto con otros representantes de las comunidades indígenas  -Sololá y Palín- participaron en el Foro Permanente de la Naciones Unidas para las Cuestiones Indígenas –evento realizado en la  Ciudad de Nueva York-. Esto causó sorpresa en las asambleas de las comunidades de Totonicapán porque no se informó   por consiguiente no se conocía de esta participación de una delegación de Totonicapán; lo que también llamó la atención fue leer en un documento con membretes del Comité Coordinador de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financiera –CACIF- y  de la Fundación para el Desarrollo  –FUNDESA-  que bien sabido es que son órganos políticos y económicos que resguardan los intereses del capital en Guatemala, ese documento tenía el siguiente encabezado:   “Autoridades Indígenas Ancestrales Mayas y líderes empresariales de Guatemala participarán juntos en la decimotercera sesión de las Naciones Unidas del Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas”.

En parte del  cuerpo de este texto dice “ (…)  que existe una coordinación entre Autoridades Indígenas Ancestrales Mayas y el sector privado guatemalteco dirigido por una comisión dedicada específicamente a la interculturalidad. Esta comisión ha jugado un papel muy importante en todos los proyectos de Mejoremos Guate, especialmente en los que se centran en la reducción de la desnutrición crónica, el aumento de la educación y el fortalecimiento de la capacitación técnica. Un primer resultado importante fue la firma del Primer Acuerdo Nacional sobre Desarrollo Humano (…)”.  El documento termina con un listado de la delegación participante, cuyo primer nombre es el del presidente de los 48 cantones de Totonicapán, así como nombres  de autoridades de  Palin y Sololá, el de Roberto  Ardón,  director ejecutivo del CACIF y  varios nombres más de FUNDESA. Ante esto, en una asamblea efectuada en la casa comunal de los 48 cantones de Totonicapán, las  cuatro juntas directivas de  baños termales,  de recursos naturales y de alguaciles de primera y segunda quincena  entregaron un memorial a  la Junta Directiva de alcaldes comunales, en el cual exigen la renuncia del presidente de esa entidad[1].

Ahora bien, ¿Qué es lo que está en  juego en un acontecimiento como este? A mi juicio, es la disputa de quién gobierna, y entendiendo como gobierno a las históricas  estrategias políticas y económicas de hombres y mujeres históricamente articulados para organizar la producción del agua, el bosque, el territorio en general. Son tramas que funcionan en la creación de ideas y la producción de decisiones para desplegar de manera colectiva una serie de políticas comunales para la defensa, regulación  y reapropiación de los medios concretos que garantizan la reproducción de la vida: el territorio, el agua, el bosque, los caminos, las fiestas.

Si seguimos esta idea, vemos claramente que quienes mandan y gobiernan  en Totonicapán  son las asambleas comunales y que el Estado y el CACIF permanentemente quieren expropiar el mando de las autoridades comunales, utilizando  las artimañas que necesiten, que van desde las formas contrainsurgentes, tal y como el acto que cometieron  al arrogarse la  autoridad de  hablar por los pueblos indígenas y crear una mesa de interculturalidad que según ellos  son acciones  que resuelven las necesidades de los pueblos y lo más grave aún es que quieren adrede dividir y segmentar las cadenas de luchas políticas que los sistemas de gobierno comunales indígenas están construyendo contra la reforma constitucional, contra la mineras, contra las hidroeléctricas, contra las cementeras, contra los agresivos aumentos  de las tarifas de electricidad y  contra los que luchan por que  el genocidio no se repita nunca más.  Eso muestra claramente que la política del Estado guatemalteco está contra las sociedades indígenas.

¿Que  corresponde hacer ahora en Totonicapán?  Desde mi punto de vista, la ruta se diseñará en las  asambleas,  de hecho la solicitud de destitución que presentaron las cuatro juntas directivas dan cuenta de ello,  en ese acto algunos miembros enunciaron discursos, por ejemplo Alfredo Caniz, autoridad comunal dijo enfáticamente: “Por la falta de respeto, queremos su destitución”; Heber López  vicepresidente de la junta directiva central dijo:  “Se faltó a las consignas de esa organización indígena”, es claro que los discursos de estas dos autoridades dan cuenta del reclamo hacia aquellos que quieren mandarse solos,  y con estos actos se exhibe una de las estrategias de cómo un sistema de gobierno comunal se autorregula.

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Ampliemos. Las autoridades no se mandan solas, quien manda y gobierna es la asamblea. En efecto, todos aquellos que detentan autoridad se constituyeron en las asambleas y por eso de deben a ellas. Las mujeres y los hombres  designan  y encargan la autoridad en Asamblea. ¿Qué significa eso? Significa que el representante encarna una voluntad colectiva, encarna una colectividad de voluntades y decisiones y por ello no puede actuar  por  si solos, por eso la política en los sistemas de gobierno se estructura en tiempos y estrategias que  posibilitan las condiciones para que se informe, se  delibere y se decida.

Tener un presidente o un alcalde, no significa de ninguna manera que es un representante que puede decidir  unilateralmente.  La política comunal no hipoteca la voluntad, como cuando el Estado convoca alas elecciones ya que cuando una persona “ejerce su derecho a voto”, en ese momento entrega su voluntad  de representación  a un alcalde o a un diputado, por eso exigir responsabilidad, o demandarles informes se torna mucho más engorroso y difícil.  A diferencia de  las autoridades comunales que están siempre reguladas por las asambleas.

No hay un ruta concreta o un protocolo de cómo  autorregular,  porque eso es  deliberado y producido por las ideas de hombres y mujeres en asambleas, pero los discursos que se enuncian  y se dicen  en Totonicapán son los  siguientes:

A)  Que entreguen cuentas a las asambleas acerca de los objetivos que los motivaron a participar en un evento con el CAFIF.  ¿En qué momento consultaron a las asambleas acerca de firmar convenios con los empresarios? ¿Qué es  el primer acuerdo nacional de desarrollo humano, que según dicen, ya firmaron? ¿Qué es lo que le agradecen al CACIF?

B)  Que dejen claro que su participación, fue a manera personal, y no como representantes de las asambleas comunales de Totonicapán.

C) Pedir disculpas a los hombres y mujeres de los pueblos que acuerparon a Totonicapán en la masacre del 4 de octubre. Todas y todos recordamos los ríos  de  gente  que nos acompañaron a repudiar  la masacre que cometió este gobierno, y como gesto de humildad es preciso ofrecer una disculpa.

El poder del pueblo está en el servicio de la comunidad,  nunca debe estar al servicio de los intereses del CACIF.

[1] También ver: http://www.prensalibre.com/totonicapan/Piden-renuncia-lider-48-cantones-Totonicapan_0_1141686042.html