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KAWSAK SACHA- SELVA VIVIENTE: Propuesta de los Pueblos Originarios frente al cambio climático

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Presentado por El Pueblo Originario Kichwa Amazónico de Sarayaku

COP21, Paris, 30 noviembre- 11 diciembre 2015

 Kawsak Sacha

Kawsak Sacha (Selva Viviente) es una propuesta para convivir con el mundo natural que nace de la sabiduría milenaria de los Pueblos Originarios habitantes de la selva amazónica y que, a la vez, ha sido respaldada por los más recientes estudios científicos. Mientras la cosmovisión occidental trata a los espacios naturales como simples fuentes de recursos materiales para el provecho singular del ser humano, Kawsak Sacha plantea que el bosque está compuesto enteramente por seres vivientes y las relaciones comunicativas que estos seres mantienen entre ellos. Estos seres, desde la planta más infinitesimal hasta los seres supremos protectores de la selva, son personas (runa) que habitan las cascadas, las lagunas, los pantanos, las montañas, y los ríos. Estos seres viven en comunidad (llakta) y así desarrollan su vida de manera semejante al ser humano. En síntesis, en la Selva Viviente el sistema económico es un telar ecológico; el mundo natural es también un mundo social.

El Kawsak Sacha como territorio sagrado es la fuente primordial del Buen Vivir (Sumak Kawsay). Como tal, no solo proporciona un espacio de vida para todos sus habitantes, sino también revitaliza sus aspectos emocionales, sicológicos, físicos y espirituales. De esta manera, consigue restablecer la energía y el equilibrio de los Pueblos Originarios que viven en sociedad con sus seres. Es decir, la Selva Viviente alimenta y aumenta a la vida.

El Kawsak Sacha es también un lugar de transmisión de conocimientos y comportamientos (yachay); es allí donde nuestros sabios (yachak) se interrelacionan con los seres supremos de la selva para recibir orientaciones que los encaminen hacia el Buen Vivir. Esta relación continua que tenemos los Pueblos Originarios con los seres de la selva es fundamental, pues de ella depende la continuidad del Kawsak Sacha, que, a su vez, permite el equilibro natural, la armonía vital entre los seres, y nuestra propia perpetuidad. En esencia, la selva no es ni un mero paisaje estético ni un simple recurso material. Más bien, es la expresión más exaltada de la vida misma. Es por eso que la convivencia continua con ella proporciona el Buen Vivir. Por ende, proponemos que mantener este espacio vital, a partir de una relación continua con el mismo, puede ofrecernos una guía ética global en nuestra búsqueda por mejores maneras de enfrentar la crisis ecológica mundial que vivimos actualmente. Así podríamos lograr el Buen Vivir a nivel planetario.

Propuesta: Declaración de Kawsak Sacha (Selva Viviente)

1) Nuestra Propuesta Concreta consiste en lograr el reconocimiento nacional e internacional de Kawsak Sacha (Selva Viviente) como una nueva categoría legal de área protegida en calidad de Territorio Sagrado y Patrimonio de la Biodiversidad y Cultura del Pueblo Kichwa en Ecuador. El objetivo es preservar los espacios territoriales de los Pueblos Originarios y, en especial, la relación material y espiritual que allí establecen estos Pueblos con los otros seres que habitan la Selva Viviente. Esto implica que estas áreas se declaren zonas libres de explotación petrolera, minera y maderera.

2) La propuesta de Kawsak Sacha proporciona el Buen Vivir (Sumak Kawsay) mediante la aplicación y ejecución de Planes de Vida que se sostienen sobre los tres pilares fundamentales del Plan Sumak Kawsay: Tierra Fértil (Sumak Allpa); Vida Social y Organizativa (Runaguna Kawsay); y, Sabidurías de la Selva (Sacha Runa Yachay). Como espacio para el desarrollo del Buen Vivir, el Kawsak Sacha sugiere una nueva concepción de la riqueza. Es decir, al proteger las zonas sagradas de la selva el Kawsak Sacha asegura un territorio sano sin contaminación y una tierra productiva y abundante que conserva la soberanía alimentaria. De esta forma pretende ser modelo alternativo económico viable.

3) En su Aspecto Territorial, el Kawsak Sacha, gracias a un esfuerzo comunitario de cuarenta años, se encuentra delimitado por un perímetro de árboles fructíferos y florecientes que es visible desde el cielo. Este cordón vital lo denominamos Frontera de Vida o Camino de Flores (Jatun Kawsak Sisa Ñampi). Mediante la belleza de la flor efímera, el Camino de Flores interpreta la fragilidad de la vida y la fertilidad de la Selva Viviente que circunda y protege. Siguiendo el criterio fundamental de Kawsak Sacha –o sea, que la selva está compuesta enteramente por relaciones comunicativas entre los varios seres que lo conforman– esta Frontera de Vida busca comunicar a los de afuera la delimitación y existencia del área categorizada como Kawsak Sacha. El forastero podrá apreciar la belleza del Kawsak Sacha y la presencia viva de la Madre Tierra (Pachamama) a través de un manto multicolor de flores y, a la vez, podrá entablar un diálogo con los seres que conforman la Selva Viviente. De esta manera el Camino de Flores crea un foro permanente para la comunicación entre los seres. Esto ayudará al mundo entero a recuperar la concepción originaria de la Madre Tierra como un hogar común. Además, al producir frutos y flores que alimentan a los seres de la selva, el Camino de Flores aumenta a la vida selvática. Finalmente, el mantenimiento regular de esta frontera por los miembros de la comunidad busca inculcar en los jóvenes los fundamentos primordiales del Kawsak Sacha. En fin, el Camino de Flores es un símbolo de vida que encarna los principios de la Selva Viviente y también es una herramienta para su protección. Es un mensaje dirigido al mundo entero con el fin de reactivar la conciencia y tocar el pensamiento del ser humano, impulsándolo a reflexionar sobre la relación estrecha entre los Derechos Humanos y los de la Naturaleza.

Ejecutado de esta forma el Kawsak Sacha es una verdadera propuesta para la defensa de los Derechos de la Naturaleza tal como lo consagra la Constitución ecuatoriana, que, a su vez, reconoce la importancia de un equilibrio ecológico para lograr el Buen Vivir.  Con este fin, la propuesta de Kawsak Sacha subraya que para otorgarle derechos a la Naturaleza hay que reconocer a sus entes como personas (y no como meros objetos). En calidad de persona, los seres del bosque se relacionan tanto entre sí como con los Pueblos Originarios que comparten su espacio. Así que, a raíz de nuestra convivencia continua con los seres de la selva, Kawsak Sacha surge como una propuesta auténtica para garantizar los Derechos de la Naturaleza en los espacios que aún no han sido intervenidos.

Conclusiones

Bajo este concepto, exigimos a la comunidad mundial comprometerse a hacer el mayor esfuerzo hasta lograr una verdadera metamorfosis (tiam) que consiga cambiar el modelo de desarrollo modernizador –un modelo que trata a la naturaleza como simple fuente de recursos para los caprichos del ser humano. Proponemos, como alternativa, una visión transformadora en la que prima que el ser humano forme sociedad con todos los seres vivientes con el fin de que estas relaciones orienten nuestras actividades económicas y políticas.

Kawsak Sacha propone una unidad indisoluble entre el ser humano y los seres visibles e invisibles de la selva. Reconoce que nuestra existencia está ligada a la coexistencia de este conjunto. Es por esto que los Derechos de la Naturaleza están vinculados íntimamente a nuestros Derechos Humanos en calidad de Pueblos Originarios guardianes de la Selva Viviente.

Sin embargo este vínculo es ignorado por el Estado y sus gobiernos de turno. Peor aún, en su afán de civilizar, desarrollar, y modernizar el Estado termina violando los Derechos de este conjunto de vida humana y no humana en que nosotros los Pueblos Originarios participamos. A nuestro parecer, es hipócrita que mientras los gobiernos promulgan discursos solemnes criticando al imperialismo, al capitalismo, y al colonialismo, promueven, a nombre de la supuesta democracia, estrategias neocoloniales de extracción a gran escala en nuestros territorios, amenazando así a la Madre Tierra. Manifestamos que la desaparición paulatina de este conjunto de vida que el Kawsak Sacha busca mantener no es nada más ni nada menos que un “ecocidio” –es decir, es la matanza sistemática de un conjunto de seres vivientes interrelacionados. Y este crimen, en contra de la Humanidad y de la Naturaleza, ha quedado, hasta ahora, en la impunidad del delito.

Con el fin de contrarrestar esta violencia, nuestra propuesta es un pedido urgente a la comunidad internacional por el respeto de los Derechos de la Naturaleza y de los Pueblos Originarios quienes, en pleno siglo veintiuno, con fuerza y vigorosidad, manifestamos nuestra responsabilidad de seguir defendiendo a la Selva Viviente en bien de nuestra Madre Tierra para las presentes y futuras generaciones.

Para concluir, resumimos la propuesta Kawsak Sacha: el mundo entero está poblado por seres que sostienen al planeta gracias a su forma de vivir en interrelación y diálogo continuo. Esta visión no es ni una mera creencia ni tampoco un simple concepto conservacionista. Más bien es una llamada global a que todos volvamos a sentir esta realidad en el interior mismo de nuestro pensamiento. Este giro solo será posible cuando aprendamos a escuchar y a dialogar con estos otros seres, quienes forman parte de una conversación cósmica que va mucho más allá del diálogo de sordos sostenido hasta ahora entre nosotros los humanos. Emprender esta conversación más amplia con todos los seres vivos formaría la base para una vida económica más sustentable y respetuosa a la Madre Tierra y sería el fundamento para concebir, construir y difundir el verdadero Buen Vivir en nuestro mundo—un mundo actualmente amenazado por una crisis ecológica de magnitud planetaria.

Leer documento en inglés aquí

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“Mientras nuestros hermanos estén presos no se va acabar el levantamiento.” Kati Bethancourt Machoa, dirigente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador –CONAIE-. Analiza el levantamiento indígena.

 

Foto: Johis Alarcon / Facción Ecuador

Foto: Johis Alarcon / Facción Ecuador

Por Gladys Tzul Tzul[1]

 

“Nos mueve la indignación, el dolor y el amor. Queremos sacar a nuestros hermanos  que el régimen encarceló, queremos curar a nuestros heridos y mientras nuestros hermanos estén presos no se va acabar el levantamiento.”  Así comienza esta conversación que sostuvimos con Kati Betancourt, dirigente de la mujer  y la familia de la poderosa Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador, organización que desde principios de agosto ha declarado un levantamiento y un paro nacional que busca frenar las enmiendas constitucionales de reelección presidencial, que se anule la ley de aguas, presionan por el acceso universal a la universidad y se manifiestan contra la firma del Tratado de Libre Comercio con Europa.

Kati, nació en la región amazónica en el pueblo del Napo y de niña vio cómo su familia y su comunidad participaron decisivamente en el levantamiento indígena de los años de 1990. Ella es hija del levantamiento indígena, ella junto con miles de jóvenes indígenas mas forjaron su experiencia y su vida al calor de las luchas indígenas; a continuación analiza las situación política del gobierno del Ecuador que  ha reprimido y encarcelado a casi más de 200 comunitarios.

Gladys Tzul Tzul.

En Guatemala y como comunidades indígenas compartimos luchas contra el extractivismo, contra el despojo de la tierra. Nos intimidan, nos encarcelan. Pero ustedes, en Ecuador ya pasaron por un levantamiento donde tomaron tierras, donde lograron presentarse con fuerza para negociar y lograron fracturar al sistema político ecuatoriano. En ese sentido ¿Qué diferencia hay entre ese levantamiento de 1990 y en este levantamiento?

 

Kati Bethancourt.

Hay varias, por ejemplo las condiciones donde vivimos los sujetos indígenas, pues ahora hay muchos migrantes, tanto del campo a la ciudad como al extranjero; también hay que tomar en cuenta que el Estado ha funcionado en este levantamiento de manera diferente, nosotros decimos que antes en los 90 se tenía un gobierno de derecha que no tuvo la osadía de actuar como el de ahora que es abiertamente capitalista y represor. Este gobierno se adueñó de la fuerza del movimiento indígena, porque sus raíces y conformación estuvieron en el movimiento indígena. Digo esto para que se pueda notar la diferencia, para poder explicar la diferencia entre los levantamientos. En los 90, nosotros venimos caminando hasta Quito, se hizo la toma de la iglesia, se cortó la producción y obligamos al gobierno a escuchar; alcanzamos algunas conquistas visibles, en cambio la diferencia de ahora es que hemos hecho nuestro máximo esfuerzo por dialogar y presentar nuestros planteamientos, sin embargo la respuesta del gobierno ha sido la represión. Por ejemplo ahora en Loja ingresaron a los domicilios, golpearon a las mujeres, maltrataron a las personas de la tercera edad, a menores de edad, y eso no paso en los 90’.  También en los años 90 recuperamos nuestros territorios en La Amazonía, obtuvimos la legalización, logramos el reconocimiento de la educación bilingüe, de nuestro sistema de salud, tuvimos logros. Y esos son los logros que este gobierno nos ha quitado la educación  bilingüe, la salud y además utiliza el tema del estado plurinacional como una cuestión simplemente discursiva y la folklórica. Entonces, la diferencia es que el Estado se ha organizado de mejor manera, ahora es más represivo, porque durante  ocho años no  permiten marchas, ni críticas. Ha sido el movimiento indígena el que ha logrado hacer esta movilización nacional y pese a la represión mantenemos  el levantamiento indígena.

Gladys Tzul Tzul

¿Cómo estructuramos nuestra respuesta ante la crítica que dice que el levantamiento indígena de la CONAIE responde a una estrategia de golpe contra los gobierno progresistas? ¿Vale o no vale la pena  responder a ese formato de crítica?

Kati Bethancourt Machoa.

Yo pienso que siempre vale la pena aclarar las cosas. Qué lamentable que la prensa nacional e internacional haga que un hecho concreto se convierta en un juicio de valor la opinión de una sola persona. Pueden hacer varias interpretaciones, pero yo puedo dar datos, pues quienes se movilizaron fueron gente pobre,  gente indígena  y gente campesina. No se movilizaron los banqueros y los empresarios. ¿Quiénes han sido los heridos? ¿Quiénes son los presos? ¿A quien atacó el gobierno? No fue a la casa de los ricos,  de las mansiones. ¿Quiénes están defendiendo a  esos más de 160 presos que hay ahora en el país? ¿Quiénes curan a lo heridos?. Nadie tiene para pagar a un abogado, nosotros no tenemos burós  de abogados, nosotros estamos trabajado con organizaciones de derechos humanos, tenemos la solidaridad de organizaciones y de personas individuales, contamos con el respaldo mayoritario de la ciudad de Quito y esas son las realidades, a nosotros no nos pagan, al contrario nos hostigan, nos toman fotos. Por eso, pueden decir muchas cosas, nosotros partimos de la realidad concreta.

Gladys Tzul Tzul.

Ustedes en asamblea popular han decidido irse del parque el Arbolito y que el levantamiento no se acaba, pero que van a regresar a sus comunidades para fortalecer las organización y también para liberar a los presos. Entonces el levantamiento cobra otra forma, eso da cuenta de un agudo cálculo para replegarse, para poder ganar fuerza. Es una gran enseñanza para las comunidades y los pueblos que luchan.

Kati Bethancourt Machoa.

Hemos visto toda la violencia del estado y todas las mentiras que dice, sabemos qué ministros se han acercado a los dirigentes para persuadirlos de botar el levantamiento, por eso estamos pensando en alimentar nuestras estrategias para volver a salir. Nosotros nos mantenemos  en pie de lucha, esta vez hemos ganado mucho, pero también hemos aprendido que no es la época  de los 90, el Estado funciona distinto y nosotros tenemos que leer distinto. Nosotros continuamos, hemos dicho que mientras exista un preso en el Ecuador no se va acabar el levantamiento, vamos a sacar a todos nuestros compañeros, no vamos a permitir  que la justicia comprada por Correa los encarcele  a tres años de prisión. Tenemos fijada ya una fecha en septiembre para hacer una gran marcha, sabemos que en noviembre es la fecha de las enmiendas y ahí nos movilizaremos en forma conjunta, esperamos e invitamos a la ciudadanía a que se una. Nosotros como CONAIE le hemos dicho que le garantizamos a Correa que no dejará  sus funciones como mandatario, pero lo que no vamos a permitir es que comience a vender los conocimientos ancestrales, que siga habiendo exclusión, que siga habiendo minería, tampoco que se resten derechos a  nuestros compañeros que están en el ámbito laboral, todo eso es innegociable, por eso vamos a continuar.

Gladys Tzul Tzul.

Como analizas la decisiva participación de las mujeres indígenas, sabemos que el hacer político de las mujeres es estructural en este levantamiento, así como en el anterior.

Kati Bethancourt  Machoa.

Las mujeres respondimos de manera contundente cuando las agresiones del Estado han venido. Nosotras estamos movilizadas por la indignación, por el dolor  y por el amor, pues como madres, esposas, o hijas hemos realizado acciones puntuales, por ejemplo se ha denunciado con la relatora de pueblos indígenas y también contactaron a la ONU, hemos acompañado a los detenidos a las audiencias. Las mujeres hemos planificado los detalles importantes para el fortalecimiento de las luchas, aunque a veces no se ve, nuestra fuerza alimenta la lucha.

[1] Sociedad Comunitaria de Estudios Estratégico, la entrevistadora se encuentra de visita por Quito en estos días.  Es candidata doctoral en sociología por la BUAP Puebla México.

Nina Pacari: ¿Cómo comprenden la dominación los Pueblos Indígenas?: acerca de los gobiernos progresistas

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Nina Pacari. Fotografía: Tomada del portal de la Universitat de Barcelona. http://www.ub.edu/

Por Gladys Tzul Tzul [1]

 Entrevista con la Doctora Nina Pacari

  

“Las sociedades indígenas en el Ecuador y en toda Latinoamérica han comprendido las formas de dominación colonial y republicana, no se acomodaron a ellas. Siempre encontraron maneras para resistir y enfrentarla”.

Con estas palabras comienza la doctora Nina Pacari esta entrevista, que más bien, se convierte en un diálogo con las luchas políticas por la soberanía territorial de los pueblos indígenas de Guatemala.

Pacari, es kichwa, de Cotacachi. Doctora en jurisprudencia, líder indígena, ha integrado la Asamblea Nacional Constituyente, ha sido Vicepresidenta del Parlamento, Canciller del Ecuador, fue asesora y dirigente de Tierras y Territorios de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador – CONAIE y, con mucha alegría, recuerda su labor como abogada de conflictos agrarios en la Provincia de Chimborazo. Actualmente trabaja en la consolidación del proyecto académico denominado: Instituto para las ciencias Indígenas Pacari, ubicado en la línea imaginaría de la Mitad del Mundo, Caspigasi, Quito.

Gladys Tzul: ¿Cómo examina usted la contemporánea relación entre las sociedades indígenas ecuatorianas y el gobierno ecuatoriano? ¿Siguen siendo tensas?

Nina Pacari: En primer lugar, lo que los pueblos y los movimientos indígenas tenemos que conocer son las herramientas de los otros. Es decir, tenemos que tener claro la diferencia entre Estado y gobierno que, de modo general se suele confundir.

El primero alude a la estructura de organización de la sociedad mientras que el gobierno es transitorio y puede ser electo cada 4 años, pudiendo resultar triunfador candidatos de diferentes ideologías, sean de derecha, de izquierda, o los que se consideren progresistas.

Ahora bien, tenemos que tener a la vista la tensa relación inaugurada en 1492 y las dificultades que eso ha significado históricamente. En el caso concreto, refiriéndonos al actual gobierno del Ecuador, que se autodenomina “de izquierda”, o que otros le reconocen como “progresista”, actúa en un Estado que es conocido por el amplio reconocimiento de los pueblos indígenas y es un reconocimiento ganado en luchas, no otorgados por dádivas.

Sin embargo éste ha sido el gobierno donde más atropellos se han dado contra los derechos conquistados y contra nuestras luchas. Sin duda, la relación entre Estado y Pueblos Indígenas, o Pueblos Indígenas y gobierno, tienen que ser plenamente definidas.

Esta relación tiene que ser en igualdad, no de menosprecio a los pueblos indígenas como lo ha hecho el presidente Correa, negando la autonomía en el manejo de la educación intercultural bilingüe, judicializando la protesta social, encarcelando a dirigentes indígenas o tratándonos de: “cuatro emponchados, de cuatro emplumados, de infantiles, etc. etc”. Y nosotros nos interrogamos: ¿Es eso el progresismo? la pregunta está abierta y la dejamos para el debate. Todos podemos responderla.

Gladys Tzul: Usted dice que este ha sido un gobierno de atropellos contra las luchas y los movimientos indígenas ¿Qué forma cobran estos?

Nina Pacari: Por ejemplo la autonomía política que los pueblos tenían con respecto a la educación bilingüe, se está finiquitando. Los pueblos indígenas creamos en 1986 un sistema de educación bilingüe y este gobierno quiere mantenerlo pero bajo la rectoría de un ministerio de visión occidental, es decir desde la dominación. También, luchamos para que tuviéramos escuelas en las comunidades, pero ahora bajo la rectoría del ministro, se crean las Unidades del Milenio en la cabeceras parroquiales, a grandes distancias de las comunidades y eso ha provocado un alto índice de deserción escolar.

En esta misma línea de la educación, en el diseño del currículo de educación en el área de historia, se había incorporado el proceso de las luchas indígenas, la historia de la organizaciones indígenas, porque eso es parte de la memoria histórica de los pueblos, puesto que constituye la continuidad de la historia de los pueblos, pero el presidente considera que eso es politiquería y esa ha sido la razón para que el ministro, desde la óptica occidental, asuma la política de la educación intercultural bilingüe.

En lo que respecta a las competencias para administrar justicia por parte de los pueblos indígenas, quiero presentarlo a partir de un ejemplo: La Constitución del Ecuador en su Art. 171 señala que las autoridades de los pueblos indígenas tienen facultades jurisdiccionales y podrán resolver los conflictos según su derecho propio.

La Corte Constitucional, en contravía a la disposición constitucional, en el caso conocido como La Cocha, acaba de emitir una sentencia nefasta y vergonzosa; sentencia mediante la cual promueve el doble juzgamiento puesto que, si bien las comunidades ya juzgaron el delito de homicidio que cometieron unos jóvenes indígenas, la Corte Constitucional señala que dicho juzgamiento queda en el ámbito de lo social y cultural y dispone que en la justicia ordinaria se ventile el caso desde el punto de vista penal. Es decir, se impone la misma visión hegemónica del derecho positivo sin considerar el nuevo contexto jurídico-constitucional que reconoce derechos colectivos de los pueblos indígenas así como las facultades para administrar justicia haciendo uso de sus concepciones lo que da lugar al pluralismo jurídico. La Corte se ampara en un “peritaje” realizado por un “presbítero especialista en indios” que considera que las autoridades de los pueblos indígenas no tienen facultades para administrar justicia en casos relacionados con la vida. ¿Será esta la característica de un gobierno progresista?

Este gobierno que se define de izquierda y protector de la naturaleza, es el que da rienda suelta a la explotación petrolera en el Yasuní y como base fundamental de su política económica neoliberal define a la minería junto al petróleo como las bases sustanciales de su nueva matriz productiva.

Otra forma de atropello, hasta cierto punto sutil, es la pretendida desestructuración comunitaria de los pueblos originarios al incluir por la vía individual, a compañeros indígenas en espacios secundarios del gobierno, es decir, llama según su conveniencia, a algunos indígenas puesto que el gobierno considera que la relación con los pueblos indígenas se concreta en la relación individual.

Nosotros sostenemos que la relación tiene que ser considerando su ser colectivo, es decir con y desde los pueblos, en condiciones de igualdad y respeto, reconociendo a sus autoridades, sus nociones y propuestas conforme determina el Convenio 169 de la OIT y la propia constitución ecuatoriana y aquello, en estos ocho años de gobierno, no se ha dado.

Lo que le agrada al gobierno es que le digan que está haciendo cosas buenas, que ha mejorado las carreteras por ejemplo, pero esa es su obligación, para eso está administrando los recursos de los ecuatorianos, no nos está regalando nada y el Ecuador no es su hacienda. Más allá de lo dicho, los pueblos indígenas tenemos una propuesta política cuya sustancia se remite a la histórica relación Estado vs. pueblos indígenas.

Gladys Tzul: ¿Cómo resumiría usted la propuesta política?

Nina Pacari: Bueno, yo actualmente no estoy en la dirigencia, pero puedo decir lo siguiente:   Debemos tener claro el momento histórico-político que estamos viviendo, tanto más que ya han transcurrido más de 20 años del levantamiento del Inti Raymi (junio de 1990). En base a nuestra lucha, la actual Constitución define al Estado como Plurinacional, y ahora estamos al principio pero de otra manera.

Me explico: antes estuvimos al principio para plantear el reconocimiento de derechos colectivos y el cambio del modelo de Estado uninacional por plurinacional, ahora constan en la Constitución pero hay que trabajar sobre los mecanismos para su implementación. En esa línea, aplicando el principio de la plurinacionalidad, debe tener lugar el rediseño institucional, la redistribución presupuestaria, la libre determinación de los pueblos indígenas, el fortalecimiento de la justicia indígena, el manejo de la educación bilingüe e intercultural por parte de los propios pueblos, etc.

Al momento, estamos analizando en las comunidades sobre los alcances del Estado Plurinacional y el Sumak Kawsay a fin de que, al amparo de estos dos paradigmas, retomemos la conducción de la educación intercultural bilingüe con nuevas reformulaciones que involucren un mayor presupuesto y una devolución de la propiedad comunal que fue entregada al Ministerio de Educación para que invierta en la construcción de los centros educativos; que defendamos los derechos conquistados y que están siendo vulnerados; que afiancemos la soberanía territorial y alimentaria por la vía de la reconstitución identitaria y el fortalecimiento de la administración de la justicia indígena; que el Sumak Kawsay (economía comunitaria) al ser absolutamente incompatible con la explotación minera y petrolera esencia de la acumulación del capital, no sea manipulada ni vaciada por ningún gobierno; que la democracia comunitaria (decisiones colectivas de pueblos y ciudadanos) trastoque los límites de la democracia representativa-delegada en el cual son muy pocos quienes toman decisiones incluso de contenido adverso como ocurre con la Asamblea Legislativa.

Estamos rediseñando nuestras propuestas porque no solo es otra generación que esta viviendo los que problemas que históricamente nos afectan, sino porque también tenemos que actualizar y autocriticarnos, qué hicimos mal, en qué nos equivocamos.

Seguro que para muchos ecuatorianos el actual gobierno es catalogado así porque su discurso era otro en el que prometía respetar los derechos, ahora en cambio, a todos quienes hacen ejercicio de la sana crítica les persigue.

Gladys Tzul: ¿Que le gustaría decir a las mujeres y hombres que participan en luchas indígenas por la defensa soberana de territorios en Guatemala?

Nina Pacari: Que no nos desesperemos. Para visibilizar nuestro proyecto político como pueblos originarios, por la vía de los levantamientos del 90 y el 94 nos demoramos 30 años. En ese acumulado de fuerzas están los legados que nos dejaron nuestros ancestros. Que no perdamos nuestro horizonte porque nos debilitamos como pueblos y comunidades. Que no vayamos al son de algún gobierno nada más porque dicen que son progresistas o de izquierda.

[1] K’iche’ de Guatemala, doctorante en sociología por la ICSYH de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, adscrita al área de investigación: Entramados comunitarios y formas de lo político. Su tesis doctoral se denomina: Comunidad Indígena: Una genealogía de los sistemas de gobierno en Chuimekena’. Actualmente, vive en el Ecuador,  donde realiza una estancia doctoral sobre los levantamientos indígenas de la década de los 90 desde el Centro de Investigación de Movimientos Sociales del Ecuador. –CEDIME-.

El discurso de Correa.

Fuente Telesurtv

Fuente Telesurtv

Por Patricia Cortez.

Creo que es lo más similar a un orgasmo político el que tuve escuchando al presidente Correa de Ecuador.

Yo soy escéptica, aunque no me lo crean, necesito mucha evidencia para creer en algo y por eso ando por acá, buscando la realidad y no que me vengan a contar de oídas que vieron algo que en realidad no me consta.

En 1996 me obligaron inicialmente a leer y luego analizar y aprenderme los acuerdos de paz. Recuerdo que si pelee un poco con la “evidencia”, y con los métodos por los cuales se llegó a consensos y no me lo creí, al menos no todo.

Si bien siempre entendí que la propuesta no era la solución final (no existe tal cosa) si parecía un modelo práctico y aterrizado para iniciar con los cambios que el país necesitaba luego de 30 años de guerra y de 20 años de atraso en inversión social.

Poco me duró el romance, al igual que cualquier romance se cayó en 3 meses cuando se evidenció que no habría nadie capaz de contar con el apoyo político para echarlo a andar y mucho menos, existiría un consenso de país para dotar de justicia social a los más desprotegidos.

Yo no puedo considerarme pobre, inevitablemente tengo más que 20 quetzales diarios para alimento, vestido, recreación y lo demás, así que, como me dijo alguien “no conocés la alegría de un pan a tiempo”, así que, como muchos, tendía a la incredulidad en proyectos que beneficiaran a la gente en general y no a “mi” en particular.

Después de años de trabajar en el área rural pasan dos cosas: una, se hace cayo y se termina de creer en que nada cambiará y que igual, “a la gente le gusta vivir así”.

O se logra ver que la gente no quiere vivir así pero no le queda otra opción.

Estoy desilusionada, al igual que otros técnicos que tienen años de estar dando la receta del agua azucarada “Guatemala está sobre diagnosticada” dicen los escépticos, pero ninguno se atreve a enfrentar al monstruo de mil cabezas y asumir el riesgo que ofrece un país empobrecido en donde casi la mitad está bajo la línea de pobreza. Nos gusta su receta, nos responden quienes nos contratan para darlas pero “vamos a hacer algo distinto” y siguen poniendo el limón antes del azúcar a la limonada con lo que no queda igual a lo que dijimos, pero así es, algunos estamos hartos de ganarnos la vida como corsarios, piratas mal vendidos a quienes se nos aceptan algunas cosas pero no se nos compra el tratamiento. Seguimos diagnosticando a un enfermo que prefiere “hacer algo distinto”.

Cuando vemos las experiencias de otros países, también entendemos que no son gratuitas y que hay riesgos, pero que hay opciones también.

Rupturas como las que propone Ecuador y Uruguay se nos meten en la mente, porque parecen lo que quisiéramos y no sabemos cómo. Inevitablemente caemos en las comparaciones, aunque insanas y sabemos que tanta belleza no puede ser real, nos ponemos a soñar con que al menos, en algún lugar del mundo, la desigualdad no es tan atroz.

Entiendo que por más que desempolve mis acuerdos de paz y que vuelva a leer las recetas que dimos hace más de 5 años, no lograré conmover a la clase política que sigue haciendo “lo mismo, pero diferente” en su creencia y sigue haciendo exactamente lo mismo que desde hace 100 años nos mantiene en el mismo lugar.

La conferencia de Correa sirvió para sentir que alguien, en algún lugar del mundo, muestra un mínimo de empatía, un mínimo de comprensión, y me sirve para volver sobre lo andado y repetir por enésima vez la receta cansada que sigue siendo la respuesta que nadie quiere oir.

Y por lo mismo, el césped siempre es más verde en la vecindad, pero a veces, simplemente es cierto.