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A propósito de las radios comunitarias y el monopolio de frecuencias…

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Hace unos años escribimos este diálogo y reflexión sobre las radios comunitarias (2012); lo hicimos inspirados por eso que queremos aquí en Guatemala, un país sano y el espíritu de la comunicación como expresión crítica de la información. La actual coyuntura política nos lleva a sacarlo del cajón electrónico y ponerlo en la lectura de este medio para su análisis y discusión, porque mucho de lo que dialogamos en ese momento, es ahora sometido al juicio de la opinión pública; sobre todo porque ahora la cámara apela a la descripción que hace la UNESCO sobre las radios… lo invitamos a discutir a través de este medio entonces… adelante paisano y paisana…[1]

 

Las radios comunitarias: expresar la diversidad de Guatemala

 

Por Carmen Reina, Jesús Hernández y Elmer Ponce.*

 (Una reflexión desde la producción del Programa “El Paisano: porque usted y yo queremos un país sano: ¡El Paisano!”, Radio Sayaxché, UYUYUY, Guatemala)[2]

  • Las radios comunitarias, tan cercanas y cotidianas

Poco a poco amanece en el altiplano de Guatemala. Vamos haciendo el recorrido desde el Occidente del país hacia la Ciudad Capital. Es una mañana hermosa en la provincia. Mientras tanto, los paisanos que transitan por la carretera, con este bello paisaje, aprovechan para escuchar alguna radio. Seguramente alguna “emisora comunitaria”.

Paisano: ¡No, esperá! , escuchemos un rato esa radio que se oye.

 Paisana: Pero si sólo tiene música. La verdad, es que no me gusta esta música

 Paisano: A ver, pongamos otra…

 Paisana: Mmm, ¿qué querés, evangélica o católica?

 Paisano: Oì, el idioma que habla…

 Paisana: ¿Y así para qué sirve? Mejor que ni hablen; porque si es mitad de uno y de otro, pues no estamos haciendo honor al idioma de la comunidad…y la verdad, ¡ni se entiende!

 Paisano: Pero si lo vemos desde el lado positivo, pues iremos recuperando poco a poco nuestro idioma. Ese es un gran reto, aprender a hablar y escribir bien el idioma de nuestros padres.

El viaje de esa mañana de los paisanos permite constatar la coexistencia de múltiples emisoras que se interponen en el dial, unas a otras. Esto ocurre en las diferentes localidades y comunidades de Guatemala. Así, existe un “conflicto” de terminología y/o asuntos jurídicos entre el uso de las frecuencias radiofónicas en Guatemala y lo que hoy llamamos “radios comunitarias”. El abanico de posibilidades que se abre sobre estas radios es muy amplio. Se parte desde radios religiosas: evangélicas, católicas; también hay radios de música regional, información local, comunitaria o únicamente de saludos. Algunas otras tienen programas educativos o de reflexión social y política. No existe un solo modelo de radio comunitaria, sino que son “las radios comunitarias”, en su diversidad. Lo que tienen en común es que surgen por iniciativa de una persona, o grupo de personas de una localidad y por lo general, se encuentran fuera de la lógica del monopolio de las frecuencias, en su mayoría controladas por grupos empresariales lucrativos en el país.

  • Guatemala, un país desigual con rostro maya

Como la “Guatemala multilingüe, multiétnica y pluricultural” la definieron los Acuerdos de Paz y también las investigaciones y escritos de los últimos 15 años de vida política y social  de este país. Sin embargo, es una realidad mucho más cruda y compleja: más de 7 de los 14 millones de habitantes estimados, sobreviven bajo los embates del hambre, de enfermedad, de despojo y de muerte.

La población campesina pobre, indígena o mestiza, es quien vive esta realidad que muestran las investigaciones e informes de las y los expertos. Sobreviven con uno o dos dólares diarios (más o menos 8 quetzales, moneda nacional). La mitad de la niñez guatemalteca, especialmente indígena, padece de desnutrición crónica. Y ante esto, las políticas de los distintos gobiernos sólo han actuado de manera asistencialista y paliativa. Ahora aparece un nuevo intento, que supone mejor atención a la nutrición salud y educación de la niñez en los departamentos de Huehuetenango, San Marcos, Quiché, Sololá, Cobán con el arranque del programa “Hambre Cero” (febrero 2012). Lo lamentable es que se focalizará sólo en los primeros dos años de vida. Se puede preguntar: ¿qué sucederá después con las niñas, niños y sus familias?

Día a día, todo está comenzando y reconstruyéndose en este país. La tierra se vuelve a concentrar en pocas manos, hay crisis en el campo y pérdida de las cosechas. Una tormenta se torna un verdadero desastre; las lluvias causadas por las tormentas E12 muestran nuevamente la vulnerabilidad de las comunidades, de la infraestructura de las carreteras y de sus escuelas. Todo se cae, se descompone, se arruina. Es la muestra de la corrupción y del clientelismo político.

La población guatemalteca es heredera de un cruento Conflicto Armado Interno. A esto se suma la historia de dictaduras militares, autoritarismo, corrupción y malos gobiernos. Hablar de memoria e historia en este país se “ve mal”, se condena; irrita y pone a rascar la cabeza de los responsables de tantas masacres que se cometieron en este país. Se quiere ocultar o negar una dura realidad, para que la opinión pública y a las mismas comunidades piensen que aquí “no hubo genocidio”.

Respecto a la gobernanza de los recursos naturales, pilar del desarrollo, se han hecho más de 60 consultas comunitarias y consultas de buena fe, donde se ratifica que las comunidades NO quieren más explotación de los bienes naturales y alzan su voz para que se respete su derecho a decidir sobre el desarrollo que se impulse en sus territorios. Sin embargo, las autoridades de gobierno hacen caso omiso de este derecho de los pueblos y someten al país al servicio de las empresas nacionales y transnacionales.

Muertes violentas, femicidios, asaltos, niños y niñas que trabajan en un país donde los adultos no consiguen empleo. Militares que vuelven a tomar el control de la seguridad pública, en medio de carteles del narcotráfico que se expanden en el comercio de la droga en el país. Además, persecución y criminalización a las personas que se atreven a alzar su voz y a defender los más elementales derechos humanos.

Ante tremenda desigualdad, la población guatemalteca sabe seguir luchando cotidianamente con la esperanza de un mejor mañana; o por lo menos, “asegurar la comida del día siguiente”. Ya aprendió a enfrentarse con la crisis de la seguridad, de la violencia y delincuencia. Se aferra a la vida. En medio de todas las noticias que evidencian la dura realidad, las guatemaltecas y guatemaltecos están acostumbrados a “reír y luchar”.  Así decía un psicólogo social que entrevistaba la prensa escrita hace unos días.

Pero también hay otra característica de la gente en Guatemala: el silencio profundo, que muestra las secuelas de la desconfianza, del miedo y de la inseguridad que ha permeado a esta sociedad. Es común escuchar: “mejor no hablés, no te metás en babosadas”, como una advertencia al terror sobre la represión que ha sido una costumbre, un hábito naturalizado en esta sociedad.

  • Y en medio de todo, las radios comunitarias….

Paisano: Vos que oís radio, ¿creés que las emisoras deben hablar  y mantenernos al tanto de esto que vive el país?

 Paisana: Yo digo que sí. Solo fijate que debemos trabajarlo de manera distinta a como lo tratan las radios de noticias. Si te fijás, siempre tienen la culpa los pobres. O porque tenés dinero de la cooperación, entonces provocás estos dolores de cabeza para ellos, los poderosos.

 Paisano: ¡Tremendo lo que hacen los medios de comunicación!, ¿verdad? Parece que están al servicio del que paga y da más. Y cuando tenemos un poco de espacio para hablar sobre las consultas, sobre el derecho al territorio, pues se nos acusa de que estamos en contra del desarrollo…

 Paisana: Y pará de contar, porque si hablamos de discriminación o de genocidio… ja! por lo menos aceptan que hubo “matazones”…

Uno de los señalamientos -y nada halagadores- que han tenido las radios comunitarias para deslegitimarlas y restarle su aporte a la sociedad guatemalteca, ha sido la falta de una producción y contenidos que partan de las necesidades de la misma comunidad. Por ejemplo, ¿cuánto espacio para hablar de la salud, de la educación, de la justicia, de la religión o espiritualidad, de las autoridades locales, de las relaciones de equidad entre hombres y mujeres hay en las actuales emisoras comunitarias? Indudablemente que el equilibrio de la información, la formación, y el entretenimiento tienen como principal punto de partida “la creatividad” de los que “hacen radio”, en este caso, los comunicadores sociales.

Paisano: De repente tiene razón el paisano que te comentó eso vos, porque toda esa parte se transportó al dial y lo ha llenado. El problema es que se crea interferencia y como que causamos más ruido que la verdadera intención de comunicar.

 Paisana: Vos sabés lo difícil que es hablar de redes y organizaciones sociales en Guatemala. Se intentó y todavía hay espacios en las formas de organización que hoy tienen las radios comunitarias; porque sin eso, tampoco hubiese avanzado mucho la iniciativa de ley 40-87, que está engavetada en el congreso, y eso que está en segunda lectura… dicen.

 Paisano: Bueno, en eso sí que tenés razón, las formas de organización y creación de redes está ayudando a definir mejor el papel de las radios comunitarias. Como que dijéramos “qué radios para qué sociedad”

Paisana: cabal, aquí es donde las radios comunitarias deben ayudar mejor al encuentro de la comunidad, porque da el espacio para que se expresen, hablen y participen…

Hemos seguido la pista de las formas de organización que han tenido las radios comunitarias, y descubrimos que hubo una gran etapa de producción conjunta a nivel nacional hace unos años atrás (2000-2006). En esos tiempos, se logró transmitir en formatos radiofónicos radionovelas, cuñas de sensibilización y concientización de temas que afectan la vida de la población. Este esfuerzo se esfumó con los años, para dar paso a temas de interés más local. Hoy día quedan pocos intentos de incidencia nacional.

Paisana: Ahora que me hablás y me comentás esto, recuerdo lo que un paisano me dijo hace unos días: ‘hace unos años atrás, muchas comunidades tenían los megáfonos puestos sobre el techo de la casa. La bocina a todo volumen, porque llegaba el pastor, el cura, o la hora de la reunión comunitaria; era pues, la necesidad de comunicar a todos los vecinos la importancia de la actividad que se realizaba. Eso mismo está pasando ahora, porque todos quieren tener su emisora…’

  • Radios piratas, criminales… ¿ o criminalizadas?

 -Paisano: ¡Oí lo que dicen!: “mi papá está en la cárcel, porque tenía una radio pirata”….

-Paisana: esa propaganda no me gusta, porque da a entender que todas las radios comunitarias son piratas, ilegales….

En un foro de radio realizado hace unos meses en la Ciudad Capital de Guatemala, las y los periodistas tenían como tema central “las radios comunitarias”. Decían que “era una ilegalidad lo que estaban cometiendo al interferir e interrumpir la transmisión en las demás frecuencias”. Sumaban a esta señalización, que los dueños de estas emisoras son empresarios, incluso políticos, diputados; y que ‘muy pocas’ cumplían con el verdadero fin de ser comunitarias. Por tanto, “¿qué persiguen con esta interferencia?”

Alrededor de todo el país, sin tener datos exactos, se menciona que hay cerca de 500 emisoras comunitarias. Es un número exagerado, si partimos de que en el año 2006 que anotaban 250 emisoras y más de 300 en el 2009. En este sentido, el representante de las radios comunitarias, expuso ante la alta comisionada de los derechos humanos que visitó Totonicapán (13.03.12), la existencia  de 80 radios comunitarias que son perseguidas, allanadas y puesto en la cárcel a su personal.

Aparte de haberse organizado y conformado en asociaciones, las radios comunitarias siguen luchando porque se les conceda la frecuencia para operar. La iniciativa de ley 40-87 tiene un amplio historial de discusiones, consensos y trabajo tesonero para hacer que el Estado garantice su transmisión a favor de la comunidad.

Sin embargo, la Cámara de radiodifusión de Guatemala ha lanzado en dos ocasiones la campaña contra las radios piratas. La campaña dice: “que el negocio es bueno; tan honrado que parecía. Hay una gran diferencia entre una emisora autorizada legalmente para el servicio de la comunidad y una radio pirata, que es utilizada para hacer negocios particulares o políticos”. Luego cierra con una recomendación: “cuidado, ya que operan clandestinamente y roban frecuencias y no pagan impuestos…”

 Aquí el problema es que las frecuencias disponibles en Guatemala son controladas por un monopolio de empresarios nacionales y extranjeros. Por más esfuerzos que puedan hacer las comunidades, jamás conseguirán “legalmente” una autorización para registrar una radio comunitaria. Esto es contrario al Acuerdo de Identidad y Derechos de los Pueblos Indígenas, parte de los Acuerdos de Paz, donde el Estado suscribió el compromiso de promover radios comunitarias para las comunidades y pueblos originarios.

Tal como lo señalan jóvenes del municipio de Comalapa, Chimaltenango, a quienes les fuera clausurada una radio comunitaria: “Este medio de comunicación ha llenado un espacio que las emisoras privadas al servicio de los empresarios y del capitalismo, jamás han dado ni darán a la población. La juventud durante mucho tiempo ha sido excluida; si sale a las calles a reclamar sus derechos es reprimida por las fuerzas represivas y cuerpos clandestinos, si reclama espacios políticos no es tomada en cuenta, si realiza actividades artísticas no recibe apoyo, si hace escuchar su voz,  los medios de comunicación son cerrados por los gobiernos y su voz, callada”.

Ya en el año 2012 se han observado actos intimidatorios que han suscitado respuestas por parte de las radios comunitarias. Un ejemplo es esta cuña radial: “Miembros del Movimiento Nacional de Radios Comunitarias de Guatemala se defienden de la campaña radial que la Cámara de Radiodifusión Guatemalteca transmite en varias emisoras del país, comparando la radiodifusión comunitaria con la narcoactividad y el robo, y a los comunicadores con delincuentes…

  • Y vos, ¿qué pensás?

Platicando con una joven k’iche’…

– ¿Qué pensás de los programas de radio que escuchás?

 -Hay música y mensajes de las personas o grupos que piden se lean para la población. Te hacen el favor de pasar algún mensaje que les llevés.

 ¿Escuchas solo música o también “le ponés coco” a los programas que hablan de los problemas en el país?

 -¡Ah, no me da mucho tiempo para oírlas!, pero dicen que sí informan un poco lo que está pasando en el país.

 – ¿Vos qué sabes de la radio comunitaria y de la radio comercial?

-Para mí la radio comunitaria es la que se oye en el pueblo y sus alrededores. Hablan en el idioma k’iche’. Pero no sé de la radio comercial ¿cuál es? Porque yo oigo radios que vienen de la capital, que tienen deporte y música o la noticia. Pero oigo muy poco radio, por el trabajo que tengo. Eso sí, si oigo música que está buena, pues me quedo con esa emisora…

El país tiene 25 idiomas: 22 idiomas mayas, 1 garífuna, 1 xinca y español. Las emisoras que transmiten los programas en el idioma propio de la región son muchas. Ese mosaico de lenguajes le da la riqueza que este país se merece. En el idioma propio de la comunidad, las radios trasladan el mensaje para que se involucre más a la población en las decisiones que le afectan a sus relaciones sociales. A pesar de la debilidad que supone no utilizar los idiomas mayas con corrección, se trabaja fuertemente por la recuperación del idioma y se hace todo un esfuerzo en producción para informar a los oyentes sobre los principales problemas que aquejan a la población.

¿Y vos, qué pensás de las radios que hablan o comunican los principales problemas del país desde el idioma maya de la región? Tendrás tu opinión porque también hablás, ¿no? Que sos un radio hablante y no un radio oyente.

  • Una emisora que da la Palabra

Se han organizado foros y debates sobre radios comunitarias en distintos espacios de discusión desde las universidades y desde las organizaciones que apoyan al pueblo maya. La conclusión fundamental es que no se debe criminalizar el ejercicio de libertad de expresión, un derecho humano universal. Además, estas emisoras son una herramienta de gran ayuda y apoyo para las comunidades y muchas veces, el único medio con el que cuentan para expresar públicamente su voz. De los principales temas de discusión, resaltan los siguientes:

  1. Las radios comunitarias deben considerarse como un derecho de los pueblos originarios y de las comunidades para expresarse desde su idioma y su cultura, para informar y formar sobre la realidad nacional. Mucho del contenido aborda el desarrollo local, la cosmovisión y educación o aspectos tan urgentes y necesarios en el municipio o país. El argumento mayor es la libertad de expresión, con la radio local como medio, y el ejercicio de los derechos de los pueblos indígenas reconocidos por los Acuerdos de Paz. Es evidente que el poder no reconoce esto. El Congreso de la República ha tenido una rápida respuesta para legislar a favor de Títulos de Usufructo de Frecuencias de las radios ya “legalizadas”, parte del monopolio empresarial, para 25 años. Mientras, el derecho de las radios comunitarias todavía no avanza en el proceso legislativo.
  1. Sobre la organización de radios comunitarias en Guatemala: existe AMARC (Asociación Mundial de Radios Comunitarias), que congrega a algunas asociaciones que están repartidas en el Occidente, Norte y Centro del país. La estrategia de la red para comunicar y luchar juntos es necesaria en esta etapa política.
  1. Sobre los contenidos y programación: sigue siendo el desafío principal de las emisoras comunitarias reflexionar en relación a la contribución de temas y espacios que hacen a favor de sus comunidades y del país. Es innegable que los distintos programas que producen, influyen en la vida comunitaria. Unido a ello, se destaca la importancia de la formación que deben desarrollar para ir mejorando en técnicas y producción de contenidos. Tienen un gran potencial para crear alianzas y articulación en temas de riesgo, consulta, violencia, seguridad, participación ciudadana.
  1. La lucha de las radios comunitarias no está ajena al resto de las acciones de los movimientos sociales y pueblos indígenas por democratizar todas las esferas y campos de la sociedad y de lo público en Guatemala. Por esta razón, es necesario fortalecer las alianzas y los vasos comunicantes para que de manera conjunta se impulsen acciones bajo el lema de que el derecho a comunicar sea de todos y todas, no de unos cuantos en Guatemala.

…y ya llegando a la siguiente comunidad….

Paisano: Bueno, nos quedamos aquí, para seguir platicando sobre las radios comunitarias.

 Paisana. Las radio hablantes, diría yo. Porque damos la palabra, involucramos a la comunidad…

 Paisano: Es radio hablante porque tiene a todas y todos los que trabajan por un país sano…

 Paisana: Porque usted y yo queremos un país sano…

 Paisano: Hasta pronto paisanos y paisanas…

 Fuentes de consulta:

  1. Prensa Libre: diálogo: “no se darán obras por clientelismo”, pag. 4 y 5, 12 de febrero de 2012;
  2. ElPeriodico: Conversación: “tenemos muchos rasgos de normalidad a pesar de la situación tan difícil que vivimos”; pág. 4 y 5; 19 de febrero de 2012; “me indigna que se afirme que en Guatemala hubo genocidio”, pág.6 y 7; 26 de febrero de 2012
  3. http://amarcguatemala.blogspot.com/search/label/radios%20comunitarias
  4. informe de desarrollo humana, informe desigualdades, 2010.
  5. radialistas apasionadas y apasionados
  6. Día mundial de la radio, cita incorporada para este radioclip el 17062016: http://www.unesco.org/new/es/unesco/events/prizes-and-celebrations/celebrations/international-days/world-radio-day-2014/about-world-radio-day/why-world-radio-day/
  7. fotografías de Carmen Reina y Jesús Hernández.

[1] Nota de los autores, 17 de junio de 2016

[2] Hoy este programa de radio ya no está más al aire.

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Dos mujeres, la justicia y una torre telefónica

Fotografía de Nelton Rivera.

Fotografía de Nelton Rivera.

Texto realizado en base a entrevista a doña Carolina Cabrera e información proporcionada por la Licda. Saknicté Racancoj abogada de la Asociación de Abogados y Notarios Mayas de Guatemala.

Por: Quimy De León

Doña Carolina Cabrera y doña Fabiana Menchú viven en el cantón Chitay en Quetzaltenango, lugar donde se instaló una antena de telefonía. Ellas fueron detenidas en distintos momentos de la mañana del 9 de febrero 2016 por el DEIC cuando iban en un bus urbano en plena luz del día, fueron tratadas como si fueran delincuentes. Esto por oponerse pacíficamente junto a la mayoría de la gente de este cantón a la instalación de la antena en su comunidad. Para actuar contra ellas penalmente se utilizó la Ley de Equipos Terminales Móviles, que aún se encuentra bajo análisis de la Corte de Constitucionalidad.[1] Además, como en tantos otros casos, se inventó una agresión –en este caso por parte de ellas mujeres de 57 y 62 años- contra un grupo de hombres jóvenes trabajadores

Me llamo Carolina Cabrera Estrada, tengo 57 años, tres hijos varones, dos nietos varones también. Soy originaria de San Andrés Villaseca, que pertenece a Reu, pero me vine para acá y aquí me vine a casar. Me quedé en Xela, de aquí son mis hijos y mi esposo. Tenemos 40 años de vivir aquí en el cantón Chitay. Este lugar se llama Sabana Grande, viven unas 300 o 400 familias, hay todos los servicios de agua, drenaje y todo lo pusimos nosotros, incluso el servicio de luz.

La llegada de la empresa

En el cantón Chitay fue en donde una empresa que se encarga de la infraestructura para otra empresa telefónica decidió que ahí debía instalarse una torre. Por lo que la empresa SBA Torres Guatemala llegó a instalarla y, como en tantos otros casos,  todo se hizo como si los vecinos no existieran.  La forma de actuar de los trabajadores de  la empresa constructora SBA Torres Guatemala Limitada aumentaba la oposición de los vecinos a las obras.

Este problema empezó porque el lugar  en donde está la torre es terreno de un familiar. Yo no sé si se lo compraron o se lo alquilaron por un tiempo porque la verdad que no sé cómo ha estado.

Venían hombres pero no nos imaginamos que era por eso, él tiene casas de alquiler, que tal vez iba a poner alguna tienda. Trajeron hierro, cemento, muchas cosas y nos pareció extraño porque él tenía un tráiler con el material, raro por lo grande que sería la construcción. Trajeron a dos policías que se mantenían cuidando, privados para ellos, dicen que no les pagaron y por eso se fueron.

Nos despertaron la curiosidad con las vecinas para ver qué iban a hacer ahí, eso cuando nos veíamos en la calle, en el mercado.  Nos dimos cuenta que iba a ser una antena. Unos decían que era de claro, otros que es de tigo, saber realmente de que empresa telefónica es.

Un día vino un tráiler con mucho hierro y unas varillas grandes. Una señora que tiene una tortillería salió y les dijo que le estorbaba y el chofer del tráiler empujó a la señora y la lastimó y los hijos le alegaron al chofer. La llevaron al sanatorio y no supe como lo arreglaron.

Prensa Comunitaria Km 169

Fotografía de Quimy De León.

La resistencia de la comunidad

Los vecinos buscaron información sobre la antena, pues a la par de la construcción hay un hospital privado donde había una niña que padecía de cáncer y está en recuperación. Ante estas preocupaciones, los vecinos acudieron a la Municipalidad, al Ministerio de Ambiente, al Juzgado Municipal, a la Procuraduría de Derechos Humanos pero no lograron hacer que ninguna institución del estado detuviera el proceso de construcción. Llegó un momento, el 15 de junio de 2015 en que los vecinos decidieron, ir a una manifestación pacífica, al mismo tiempo que se manifestaba gente de otras zonas de la ciudad, así luego de agotar muchas instancias decidieron resistir pacíficamente. [2]

Nos reunimos todas las mujeres y empezamos a manifestar pacíficamente ahí y nos paramos en ese terreno. Éramos de 25 a 30 mujeres y niños que bajaban. Nos colocamos en la carretera por hora y media. Sólo mujeres y algunos hombres, nos acostamos,  todo fue pacífico, la patrulla vino a cuidar. Luego nos quitamos.

A pesar de estas muestras de inconformidad, la empresa continuaba con las obras de instalación de la antena y la policía privada de la empresa resguardaba el sitio. Así que los vecinos decidieron instalar un plantón pacífico para impedir que los trabajadores continuaran. Como los hombres tenían que ir a trabajar, las mujeres eran quienes se quedaban en las mañanas y en las tardes se incorporaban ellos.  El plantón duró más de 6 meses, todo el resto del año 2015 y el inicio de 2016, ninguna institución del Estado respondió ante la demanda de la gente.

Nos dimos cuenta que estaban constantemente yendo y viniendo. Estuvimos un buen tiempo cuidando en la mañana y en la tarde, pensando ellos que nosotras nos íbamos a ir. Pero decidimos no dejar solo, hicimos una valla, un círculo alrededor con las manos agarradas y lo rodeamos.

Cuidábamos todo el tiempo, con sol, lluvia, de noche, algunos se compadecían de nosotros porque estábamos de día y de noche, y hacíamos turnos, muchas bajaban con sus niños, algunos nos traían café. Esto tardó como unos 6 meses más o menos.

Algunas veces dormimos en la entrada, hacíamos turnos  las mujeres y algunos hombres que podían nos acompañaban. Así estuvimos.

El supuesto diálogo con las autoridades

Estando de plantón, distintas instancias llegaron a intentar  convencerles de que desistieran de su actitud. Hubo un intento de conciliación en la Procuraduría de Derechos Humanos -PDH-. La gente fue, pero dice “aquí no nos vamos a  reconciliar porque ni siquiera nos preguntaron”, impusieron el proyecto de manera inconsulta. Se reunieron en la Municipalidad, pero ésta no hizo nada. La gente sigue indignada porque la Municipalidad está para proteger a los vecinos.  Finalmente, fueron al Ministerio Público -MP-, pero hizo caso omiso, luego sería esta institución quien abriría un proceso penal contra las personas. También estaba en diálogo constante con la empresa, pero nada funcionó.

Los compañeros fueron al MP, hablaron con el fiscal, expusieron sus razones y que si tenían que hacer algo. El fiscal no les dijo absolutamente nada. “miren cómo se las arreglan” fue la respuesta. Pero sí se tenía el respaldo del fiscal del MP para la empresa, eso sí. Siempre venía el fiscal, la PDH, también tocaron las puertas de las autoridades para solucionar esto, pero al final se lavaron las manos, diciendo no nos metemos.

La empresa siempre ha contado con el apoyo de la policía, cuando empezaban a construir esto, pasaba una patrulla a cada rato, cada 5 minutos iba y venía. Cuando estuvieron en construcción después de toda la situación con ellos y siempre que venía la empresa venían de custodios.

Daniel, el hombre de la antena, conversó con nosotras porque nosotras dialogamos con él pacíficamente y le dijimos que por favor se fueran. “No –dijo- porque el satélite aquí apuntó”.  Incluso nos trajeron un libro para que nos instruyéramos y habían personas de la costa y tierra fría, lugares bonitos donde estaban las antenas y los niños jugando, niños sanos, ¿quién dice que eso es malo? Como que dijeron que nosotros no pensábamos, como quien dice que éramos ignorantes y les dijimos que los ignorantes eran ellos.

Nosotros dijimos que no queríamos las antenas, que sabíamos que eso hacía daño y ellos nos decían que de donde habíamos sacado eso. Que eso es mentira, que es un mito, que donde lo averiguamos nosotras. El hospital sacó varios folletos y nos lo repartíamos en la colonia. No había que dejar que lo pusieran, reclamando nuestros derechos por la vida, la vida de uno no vale un centavo, muchas tenemos nietos, hijos y todos tenemos una casita que es patrimonio para nuestros hijos y nietos, no queremos que haya daño para ellos.

No es posible que vengan de otro lado a hacernos daño y además ni son del país, deben ser de un lugar lejano, los carros dicen SEREX. Ellos ya después ya pusieron las denuncias y de órdenes de captura contra mí y contra doña Fabiana Menchú.  No soy de ningún grupo, nos tomaron como lideresas pero nada que ver.

La denuncia por parte de la empresa

Como la resistencia no cejaba, la empresa pasó a la criminalización por la vía penal. En una reunión que hubo en una comisaría de la Policía Nacional Civil, un representante de la empresa lo expresó públicamente: “bueno, si ustedes no quieren nos vamos al aspecto penal y los vamos a meter presos”, una clara amenaza. Al poco tiempo, los vecinos recibieron las primeras notificaciones, pero decidieron no acudir al Ministerio Público, porque no habían cometido ningún delito.  

Trajeron a un fiscal el año pasado, que dijo que nos presentáramos al MP el 5 de febrero, y le dijimos que para qué?. Él dijo que no sabía, pero “las espero allá”. Entonces vamos a ir todas, pero dijo que no porque no íbamos a caber, que llegaran sólo unas 8 o 10. Entonces platicamos cuando ya se iba aproximando la fecha, qué vamos a hacer y dijimos que no íbamos a ir, porque allá nos van a agarrar o nos van a hacer que firmemos algo y ya no vamos a poder salir. No fuimos y nos pusieron las órdenes de captura.  No recuerdo el nombre del fiscal dejó algo escrito a un joven, el nieto de un señor pero en el celular lo adjuntó, pero saber. Daniel el hombre de la antena dijo que ya habían mandado las citaciones.

Se trataba de una acusación por el delito de “Atentado Contra el Servicio de Telecomunicaciones, está descrito en la Ley de Equipos Terminales Móviles en el artículo 294 bis.” El MP dió seguimiento al caso, justificándose en el artículo 30 de la ley 8-2013, que prácticamente veda todo el derecho de los ciudadanos de este país a organizarse, manifestar, expresarse  y colocarse en la calle.

Además, se acusó a doña Carolina y a doña Fabiana Menchú por agresión y amenazas al representante de la empresa, Daniel González. Como en otros casos de criminalización, el MP no se tomó ni el más mínimo tiempo en darle seguimiento a una investigación objetiva. Simplemente se basaron en lo que decía el querellante, en este caso la empresa, y solicitaron una orden de captura para 2 mujeres de la tercera edad, una embarazada y un hombre. Como dice una vecina: “No estamos de acuerdo con las capturas. Las autoridades deberían cuidarnos a nosotras que somos el pueblo; además, dicen que con palos y piedras agredimos a los representantes de la empresa encargada de instalar la antena, pero eso no es cierto.” [3]

Ese señor que le llaman Daniel González, mintió, dice que yo lo agredí y la otra señora también. Bajaron un grupo para hablar con él para llegar a un acuerdo que dieran regalías, que pusieran la antena pero que dieran al menos algo. Él vino en la mañana, pero él dijo que le dieran la lista de lo que querían y le dieron la lista. Hasta ahorita estamos esperando, como ya la pusieron ya no dan nada. Ese día vino una patrulla para cuidar y que no se rompiera el orden. Dicen que Daniel dijo que no quería esa patrulla sino la otra, era la señal de que los habían comprado, los otros polícias que eran más abusivos y los otros nada que ver, eran neutrales.

La captura y la audiencia

Doña Carolina y Doña Fabiana fueron capturadas el 9 de febrero de 2016 en un operativo digno del crimen organizado.  Doña Fabiana se disponía comprar pañales para su nieto, un niño con capacidades especiales[4]; mientras que doña Carolina piensa que la policía contó con la ayuda de una vecina que les informó acerca de los movimientos de ellas, otra persona de civil la reconció para que la policía la detuviera y no le mostraron una orden de detención.

Una señora que siempre controlaba todo fue la que nos delató, se daba cuenta cuando bajábamos y subíamos. Tomaba los números de placa de los carros que subían. Nosotros mirábamos que ella salía con su cuaderno y lo apuntaba todo y los de la antena se iban a su casa a platicar.

Tienen un monitor para la calle, había dos cámaras mirando para el camino. Mi hijo dijó que ellos estaban violando nuestros derechos, las cámaras no las podían tener en el camino, no teníamos otro camino, toda la gente pasa por ahí para tomar bus, para ir al mercado.

Algunas vecinas dicen que esta señora usó los nombres de ellas por su DPI, cuando “Paniagua” un candidato a la alcaldía estaba haciendo campaña, les iba a dar bolsas solidarias y esta señora lo estaba promoviendo, le avisó a quienes quiso y le sacó copia al documento. A mí no me dijo nada.

Ese día ella iba al mercado. Se fue en el bus y se dieron cuenta que la bajó la policía, nos avisó una señora que vive cerca.

La señora Irma me controló y les avisó a los de la antena. Seguro los de la antena llamaron a una patrulla, dicen que habían dos pero eso ya no me di cuenta, solo ví el montón de policías.

Cuando yo iba en bus después de que habían detenido a doña Fabiana, este paró y se metió una muchacha bajita con chaleco y gorra negra, pantalón de lona y blusa celeste con un emblema y dijo: “ella es”, señalándome y dijo que tenía yo orden de captura por agredir a no sé quién. Pregunté por qué me acusaban y me dieron un papel pero no me dejaron que lo leyera. Dijeron que era de delito de agresión No pude leer nada, sólo me dijeron que me estaban acusando de agresión. Sólo ella se subió, los otros se quedaron abajo, alguien dijo “bajala vos” y ella se me acercó y abusivamente me puso unas esposas y yo le dije “yo me bajo si me quitan las esposas”. Como que no me conocía, me bajé con la esposa en una mano, un policía gordo me dijo “colabore, si no le va a ir peor”. Al final me las quitaron, quien me bajó se reía de mí.

Me preguntaron quiénes eran mis papás, de donde soy originaria, si era guatemalteca, y le dije que no me siguieran preguntado, estaba muy enojada. Ya no hablé, me fui callada y me llevaron a la carceleta, eran como ocho policías y dos patrullas, todos vestidos de policías menos la que subió a bajarme del bus.

A la entrada del juzgado me quitaron mi bolsa y monedero. Que la iban a guardar y que se la entregarían a un familiar, quería quedarme con mi monedero porque tenía dinero, lo registraron y luego me llevaron esposada a la carceleta.

Apareció un policía y le pregunté por Fabiana, ya tiene 60 y pico y estaba arriba, ya no en la carceleta. “¿Por qué me tienen  aparte a mí y a Fabiana” les dije. A los cinco minutos me pasaron con ella y la señora temblaba, hacía mucho frío, ya estaba entrando la noche, eran como las 6 de la tarde. A mí me detuvieron a las 12 del día, a Fabiana más temprano, como a las 9 o 10.  Se tardaron bastante tiempo para subirnos a la audiencia, ahí estuvo la seño Sandy, mi hijo y la hija y sobrina de la señora y algunos medios.

En la audiencia, los fiscales del Ministerio Público acusaron a doña Carolina y doña Fabiana de amenazar con “quemar vivos a los empelados de la empresa constructora” el 22 de agosto de 2015. El juez de Primera Instancia Penal de Quetzaltenango Ángel Ávila, se negó a dictar falta de mérito por la edad de las acusadas, pero sí les otorgó medida sustitutiva a cambio de que firmaran cada 15 días en el libro del Juzgado y no pudieran salir del país.[5]

Cuando el juez dijo que estábamos libres, salimos y el capitán todavía me quería poner las esposas. Insistía y también se la quería poner a doña Fabiana, pero nos llevaron a la carceleta estando ya libres, porque había que hacer una papelería, nos dijo… Doña Fabiana ya no aguantaba el frío, solo un suéter llevaba.

Salimos entre ocho y media y nueve de la noche. Habían varias personas esperándonos, algunos vecinos con café. Mi hijo y algunos familiares que llegaron a traernos, mis dos cuñadas, ahí también estaban las licenciadas.

La vida ahora

Después de este episodio intimidatorio, la empresa retomó las obras ya sin oposición, y según fuentes locales, “de forma intimidatoria y con amenazas”.[6] Desde entonces, la calma ya no ha regresado a las vidas de los vecinos del Cantón Chitay.

Cuando empezaron a construir ya no pudimos hacer nada. Me agarraron y me encarcelaron y olvídense. La construyeron como en 2 o 3 días, trabajaban de noche y de día. Antes no habían podido construir, sólo tenían hecha la base. Ya cuando nos detuvieron sí se apuraron en instalar la antena, ponían focos, solo una vecina les ofrecía comida.

Ahora que ya pusieron la antena y todos estuvieron trabajando, pusieron un lazo. Pusieron unas cosas que no dejaban que subieran los carros de las personas que viven arriba, incluso aquí mi esposo no podía subir por los lazos, tenían que levantar el lazo. Pusieron conos en la entrada y ya no podía ni pasar uno. Todos ponían cosas en el camino, material, había que estar pitando para que se hicieran a un lado.

Se estaban adueñando de todo. Cuando pasan las muchachas, a las niñas y personas más grandes, empiezan a silbarles y a acosarlas  los trabajadores.

Uno quiera o no teme por su familia, en Guatemala ya de todo pasa y que se puede esperar uno de personas así. Manejan mucho dinero entonces ellos son capaces de cualquier cosa.

Las señoras discuten, están atemorizadas, más que todo por todo esto que pasó y como todavía están las demandas. Todas ellas están asustadas y casi no salen como antes, no tienen la libertad como antes que salían y todo.

A veces me siento tan frustrada, le digo a mi esposo que me da cólera porque le digo que la justicia en Guatemala no es justa. Fíjese que cuánto delincuente anda haciendo cosas y a ellos si no les hacen nada y a una de mujer la agarran como si una fuera una gran delincuente. Me siento frustrada porque soy abuela, esposa, madre y cómo va a creer usted que yo voy a hacer para estar ahí que uno se había robado material. Eso es mentira: echaron cuatro viajes ese día que vinieron a acarrear el material que tenían y dijeron que se había perdido, nosotros nunca sacamos ni una tabla.

Uno teme que más adelante agarren represalias contra uno, porque estamos defendiendo el derecho a la vida más que todo. Si esto no causara algún daño para qué nos vamos a oponer, pero sabe que el derecho a la vida lo tenemos como ciudadanos guatemaltecos. Derecho a protestar por lo que nos pertenece, pues. No somos extranjeros.

Fotografía de Quimy De León

Fotografía de Quimy De León

Las consecuencias: nervios, división comunitaria y familiar

Le digo a mi esposo que nunca pensé que íbamos a tener  esa antenota, qué horrible se mira, nos vino a tapar la visión. Antes me paraba en la ventana y miraba cuando algún mi familiar o hijos venían en su carrito o en bus, venían para acá y yo lo miraba. Ahora no se mira nada, sólo la pared de la antena, ya no tenemos visibilidad. Ya hasta eso nos vino a afectar.

Imagino que la antena ya está funcionando o la van a poner a funcionar. Pero sí estamos afectados, hay muchas personas, casi la mayoría que han platicado conmigo están con nervios, ya padecían y ahora están peor, ya no pueden ni dormir a veces, no les dan ganas de nada, esto les vino a afectar la salud y la paz más que todo.

A mí me ha afectado mucho porque incluso me enojo. Voy al MP a firmar, porque cada 15 días debo ir a firmar hasta que sea la próxima audiencia. Primero dios, a veces ni ganas de comer le da a uno solo de pensar que no puede ni salir al parque.

Estoy padeciendo de los nervios, e insomnio. Mi esposo también como que estaba entrando en un estado de depresión y me dice a veces, mis hijos le han hablado: “la vida no se termina aquí, sigan adelante”. Y mi esposo a veces cuando platicamos me dice que le dan ganas de vender e irnos para otro lado “porque aquí ya no siento paz, ya no siento como antes cuando vivíamos tranquilos”. Toda la gente lo dice, dice que las propiedades cuando hay cosas así pierden valor, ya no se venden al precio que uno quisiera. La división comunitaria y de la familia le afecta a uno mucho también. Un familiar fue quien vendió ese pedazo de tierra a la empresa y fue quien vendió varios terrenos a varia gente aquí. Esto vino a hacer la división familiar. También hay una señora que les da la información, ella es la que siempre nos ha llevado la contraria, estaba de acuerdo con el de la antena y tal vez le dieron unos centavos a la pobre señora y ahí sigue. Nadie le habla, antes todo le hablábamos, le hacíamos favores cuando quería, pero desde que pasó eso nada que ver.

Doña Fabiana y doña Carolina tendran que enfrentar la denuncia penal del MP y de la empresa SBA Torres Guatemala, a ellas las asiste la razón, los derechos como ciudadanas de este país y su convicción de que estan haciendo lo correcto.

[1] Mujeres en prisión por oponerse a la instalación de antena de telefonía en su comunidad, Noticias.com.gt, 11 febrero 2016; Mujeres en prisión por oponerse a la instalación de antena, La Hora 10 de febrero 2016.

[2] Dos mujeres ligadas a proceso por oponerse a la instalación de una antena de telefonía en Xela, Stereo 100, 10 febrero 2016.

[3] Persiste lucha de mujeres contra instalación de antena en Xela, Prensa Libre, 12 febrero 2016.

[4] Ibidem. 

[5] Mujeres enfrentarían juicio por oponerse a instalación de antena. Soy 502,  10 de febrero 2016.

[6] Mujeres en prisión por oponerse a la instalación de antena de telefonía en su comunidad, Noticias.com.gt, 11 febrero 2016.

Don Domingo Baltazar y el reconocimiento de su liderazgo

Domingo

Con información de: Lorenzo Francisco Mateo y Juana Méndez.

Campaña Internacional: “Libertad a los Presos Políticos”

Domingo Baltazar  nació el 4 de diciembre de 1960 en el municipio de Santa Eulalia (Jolom Konob’) y ahora tiene 55 años de edad. Es maya Q’anjob’al, hijo de Magdalena Nicolás y Baltazar Bartolo.

Domingo es padre de familia, de su primer matrimonio en 1979 con Juana Mateo, nacieron siete hijos: Baltazar Mateo, Mateo Baltazar, Magdalena Baltazar, María Bartolo, Domingo Baltazar, Victoriano Baltazar y Ricardo Baltazar. Su esposa falleció en 2006 volvió a formar otro hogar con su esposa actual, Juana López Francisco. Con ella ha tenido dos hijos: Rodrigo Baltazar de 5 años de edad y su hija de un año, a quien no han podido inscribir en el RENAP por estar el en prisión.

En agosto de 1980, con tan sólo 20 años de edad, tuvo que salir a los Estados Unidos para trabajar, en un contexto de agudización de la violencia de Estado en contra de las comunidades indígenas en Huehuetenango y el país. En los Estados Unidos trabajó durante 14 años, y regresó el 10 de noviembre de 1994 a un país en que aún no se firmaba la paz.

Desde su regreso a su tierra natal de Santa Eulalia, Domingo se ha caracterizado por su carisma y liderazgo, y así se aprecia en la gran cantidad de reconocimientos que ha recibido  desde entonces.

Dos años después de su regreso, en 1996 formó parte de la asociación “Skawil Kondo”, y en diciembre de 1998 fue reconocido su trabajo por el buen funcionamiento de la asociación obteniendo muchos logros en su trabajo.

Domingo fue uno de los principales promotores de la comunicación del pueblo maya Q’anjob’al del territorio norte de Huehuetenango. En 1999 junto con Rigoberto Juárez Mateo, Daniel Pedro Mateo y otros  fue fundador de la radio Comunitaria Snuq’ Jolom Konob’ medio de comunicación de q’anjob’ales de Santa Eulalia, los demás municipios q’anjob’ales y todos los migrantes en México y los Estados Unido.

En el año 2001, Domingo fue uno de los principales motores para la construcción del Centro Medico Comunitario, y la comunidad le hizo un reconocimiento el 25 de febrero de 2001 por su aporte en la construcción de este centro.

Domingo fue presidente del Comité de Desarrollo Integral Municipal con su trabajo siguió acumulando el reconocimiento y respeto del pueblo. Una de las gestiones logradas fue la instalación de los teléfonos en 2002.

Tres años después, recibió un reconocimiento por su aporte desde la coordinación para la materialización del proyecto de “Estufas mejoradas” en la aldea Yich Tenam en julio y octubre del 2005donado por el Fondo de Inversión Social.

Toda esa energía de liderazgo también tuvo su afluente en el deporte, en julio del 2008 fue reconocida su participación en el Campeonato Municipal de Basketbol de los años 2004 y 2005.

Domingo participó en el proceso electoral, y entre 2004 y 2008 formó  parte del Consejo Municipal de Santa Eulalia como Concejal I. La comunidad del Cantón Belem reconoció su labor por su gestión para la construcción del Salón Municipal de usos múltiples. También en noviembre de ese mismo año, la comunidad reconoció su apoyo para la construcción de un tramo carretero de la comunidad Villa Nueva a la Aldea Ixtenam.  En febrero del año 2005 de nuevo recibió un reconocimiento por su trabajo por el remozamiento de la carretera de la calle dentro del  Cantón Cristo Rey, una construcción que se pavimentó y balastró.

Uno de los principales reconocimientos por su trabajo como Concejal I de la Municipalidad fue el recibido por su gestión por el financiamiento para la ampliación de la cobertura eléctrica en el cantón Belén en noviembre del 2005: “Reconocemos su ardua labor en beneficio y en el desarrollo  de nuestras comunidades, este proyecto será histórico y quedó como un recuerdo imborrable para cada una de las personas de la comunidad.”

En el año 2006 Domingo aportó en la construcción de la Escuela Pública de la comunidad Aldea Yot’X’ en beneficio de toda la niñez Q’anjob’al. Fue el principal apoyo moral y ético en este proceso.

Continuado con su labor en la Fue uno de los cofundadores de la Clínica Médica “Skawil Kondo”, fungiendo como Presidente de la misma en 2006.

En marzo de 2015,  en el momento de ser detenido por la Policía Nacional Civil en la ciudad de Guatemala, Domingo Baltazar era Presidente del COCODE del Cantón Buena Vista en Santa Eulalia.

Como hemos podido ver, es una persona comprometida con su comunidad, a la que ha servido desde varios cargos. Es uno de los principales defensores del agua y el territorio del pueblo maya Q’anjob’al.

Recientemente, cumplió un año de estar detenido de forma arbitraria en la ciudad capital, es uno de los presos políticos del Estado actualmente.

#LibertadPresosPoliticos

 

 

Cobán: aniversario de una comunidad llamada Copal AA La Esperanza

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Del 10 al al 13 de enero la comunidad de Copal AA La Esperanza realiza su celebración por un nuevo aniversario, todas las comunidades vecinas están invitadas para acompañarlos, durante cuatro días hay actividades político culturales y deportivas, cada año se conmemora la llegada de las primeras familias de retornados que se asentaron en Cobán Alta Verapaz a finales de la década de los noventa, luego de buscar refugio en el vecino país de México durante la represión del ejercito guatemalteco en los primeros años de los ochenta.

Copal Aa celebra la vida, las generaciones que formaron esta comunidad luego de sobrevivir la guerra, el exilio y el retorno, las generaciones que la construyeron y las generaciones que la defienden.

Desde Copal Aa se celebra la vida y se defiende la vida, la tierra, el agua, la selva y el bosque, compartimos con ustedes varias imágenes de la jornada de los primeros dos días de celebración.

Con fotos de Rigoberto Ordoñez, Armando Pérez y Copala La Esperanza.

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Santa Eulalia: Servicios funerarios a miembro del equipo de Radio Snuq’ Jolom Konob’ y Prensa Comunitaria

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Hoy jueves 7 de enero de 2016, es la segunda noche de servicio funerario para nuestro compañero Federico Francisco Juan, “Lico Pez”, cómo le llamamos con cariño. A su casa de habitación, ubicada en el cantón San Miguelito del municipio de Santa Eulalia, Huehuetenango, muchos vecinos se han hecho presentes para acompañar a la familia y recordar el trabajo y compromiso con la comunicación comunitaria de Federico

El día de mañana a partir de las 8 de la mañana sus compañeras y compañeros del equipo de Radio Comunitaria Snuq’ Jolom Konob’ han preparado un homenaje afuera de las instalaciones de la radio, qué aún permanece cerrada y censurada.

Luego de este homenaje, el cortejo fúnebre saldrá hacia el Cementerio Municipal de Santa Eulalia, dónde despedirán sus restos mortales.

Quienes conformamos el equipo de Prensa Comunitaria agradecemos a Lico las múltiples veces que nos presto su voz, sus manos y su trabajo para llevar información desde y para las comunidades. Manifestamos nuestra solidaridad y sinceras condolencias a toda su familia y sobre todo a nuestro compañero de labores Lorenzo Mateo Francisco, padre de Lico, director de la radio comunitaria Snuq’ Jolom Konob’, y miembro de Prensa Comunitaria.

Agradecemos las múltiples muestras de solidaridad y apoyo que hemos recibido a lo largo de estos días, sepan que apreciamos estos gestos.

Descanse en paz nuestro compañero radialista y amigo Federico Francisco Juan.