La justicia se hace presente

Foto Prensa Libre: Paulo Raquec (25 de julio de 2016

Foto Prensa Libre: Paulo Raquec (25 de julio de 2016)

Por: Miguel Ángel Sandoval

El juez Gálvez en una intervención de varios días, con pausas, reflexiones, tiempos medidos, consiguió dejar sin asidero a los abogados defensores de unos 57 detenidos en caso denominado “cooptación del Estado”, que de acuerdo con la visión expuesta por el juez, de forma magistral hay que decir,  incluye lo acontecido desde “la línea”, “la coperacha” y otros escándalos de defraudación y asalto o cooptación del estado.  Sin duda un proceso emblemático, histórico, y sobre todo, muestra de que la justicia finalmente está logrando  un lugar en la sociedad guatemalteca y en el imaginario de la sociedad.

Sin duda muchos pensaron, incluso afirmaron a los cuatro vientos, que se trataba de algo inaudito, un fenómeno casual, o un proceso judicial de la mano de los interventores del país: el gobierno de los EEUU por intermedio de La Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala –CICIG- y otros intereses corporativos. Algo en primera instancia creíble, el primer análisis motivo de variables, y  otras expresiones de eso tan de moda, denominado las teorías de la conspiración. Prefiero ver en la exposición del juez Gálvez, un inicio con paso firme de la recomposición de la justicia o de su rescate si se prefiere.

Aunque para llegar a este extremo, mucha agua había pasado bajo los puentes de la sociedad guatemalteca, por sobre los parámetros de los hombres y mujeres que un día 25 de abril de 2015 y muchos meses más, inundaron la plaza central del país, de casi todos los departamentos y de forma simultánea, en las más diversas capitales del mundo y sus lugares emblemáticos, los compatriotas que en calidad de residentes, estudiantes o turistas se habían dado cita.

La plaza dijo su palabra y dentro de los temas que exigió de una forma u otra, con demostraciones más amplias o más simbólicas,  en primer plano la justicia y el combate sin cuartel a la corrupción y la impunidad en todas sus expresiones. Pues existió la conciencia del grado tan profundo, a que como país los asaltadores del gobierno-estado nos habían conducido. Nunca fue solo para la pareja presidencial, fue también para personajes de todas las expresiones empresariales, políticas y de todo tipo.

Así como la demanda-exigencia de nuevas reglas para el funcionamiento de los partidos políticos, medidas de transparencia para las instituciones públicas y privadas y nuevas formas para vivir en sociedad. Ese es el desenvolvimiento que vemos desde entonces, con momentos de alzas o de bajas, de ánimo o frustración, como corresponde al desarrollo de todos los procesos sociales dignos de ese nombre, que ocurren en la vida real, no en las imaginaciones de quienes se quieren adjudicar el papel de sus intérpretes.

En este proceso se logró dar un paso sin duda de gigante: la corrupción y su amiga íntima, la impunidad, pasaron de ser socialmente aceptadas con el clásico levantar de hombros, a ser expresiones socialmente rechazadas y de forma activa, vía la participación social en las plazas o en un universo más íntimo pero determinante, hablo de las conversaciones en el seno de los hogares de todos los sectores pues ya no se aceptaba por más tiempo las formas del tipo que fueran, de corrupción. Aunque como en todo proceso con características que puedan ser semejantes, siempre se habla de un proceso, de una lucha en todos los niveles, que no ha concluido y que incluso, puede tener muchos más contratiempos, dificultades o retrocesos.

En el transcurso de este juicio ya histórico  no se trata más de intentar explicar las razones por las que miles de hombres y mujeres del país se habían dado cita en las manifestaciones multitudinarias, aunque difícilmente ubicables en los viejos parámetros, o en los viejos esquemas de análisis, muchos de los cuales siempre estaban sobre determinados por las viejas formas de entender la movilización social.

Estamos ante un proceso judicial sin duda paradigmático. Un juez respaldado por la sociedad, por instituciones como el MP y la CICIG, así como por una ola de renovación en el sistema judicial, ha tenido el control de una especie de escenario para ir juntando los documentos incriminatorios, las reuniones conspirativas o las escuchas telefónicas, las grabaciones, los datos sueltos, para armar un caso sólido, que a todas luces debería dar como resultado ligar a proceso a la mayoría sino a los 57 incriminados en este proceso.

Este escenario es sin duda algo inesperado en nuestro país, en donde hay que incluir las reformas tan esperadas en el sistema judicial que deben pasar en las próximas semanas o meses por una reforma constitucional en la materia que espera en las gavetas desde hace muchos años.

Es algo además que no se entiende de manera fácil, pues se aleja de los parámetros y esquemas habituales. Es la línea tenue que liga la plaza con la justicia, el desánimo con la esperanza, el pasado que da paso al futuro. Sin duda no se puede pedir a la justicia o a la plaza en su composición amplia, plural, que haga la revolución de los textos que desde muchachos algunos leyeron, ni se trata de realizar las grandes consignas. Se trata de la construcción ladrillo a ladrillo de una democracia representativa, con participación social.

Entender el proceso descrito es lo que nos puede llevar a una seria reflexión entre quienes han expuesto sus ideas con premisas antiguas, o con textos de respaldo que ameritan ser actualizados. Es el momento en el que tiene que aparecer una nueva forma de analizar los fenómenos sociales en nuestro país. Así como una nueva forma de hacer política como se demanda desde que tuvo lugar el tsunami social que inició en abril de 2015.

Quizás en esto se haya avanzado en otros lugares pero en el nuestro no. Hemos repetido hasta el cansancio ideas viejas, maneras de pensar viejas, aunque sin renunciar a la búsqueda hay que decir,  y ello no deja apreciar los procesos sociales de hoy. Menos perfilar nuevos procesos políticos que a diferencia del fenómeno de la o las plazas, no pasan por el espontaneismo como norma sino por la construcción de escenarios, el análisis de las posibilidades, o de la correlación de fuerzas, aunque siempre con una dosis de voluntad.

En muchas ocasiones se ha dicho que la democracia ideal sería un Estado en donde un juez fuera capaz de impartir justicia (justa) y que hasta un presidente fuera motivo de una sentencia judicial por apartarse de las normas de convivencia socialmente aceptadas. Eso es precisamente lo que está ocurriendo en nuestro país en el juicio emblemático que estamos presenciando, en buena hora.

 

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Guatemala: la condición de colonialidad anuló las fronteras ideológicas

ollanta

Por: Ollantay Itzamná

La Declaración del Foro de Sao Paulo, en su XXII encuentro, realizado del 23 al 26 de junio pasado, en la ciudad de San Salvador, El Salvador, condenó la permanente injerencia norteamericana en Guatemala, ahora, mediante el verosímil circo gringo de “lucha contra la corrupción”. No es novedad que la izquierda política latinoamericana denuncie este recargado mal, que traba los procesos genuinos de los pueblos.

 Lo que sí arrancó satíricas carcajadas es que la izquierda política neoliberal guatemalteca, luego de haber alardeado “selfies revolucionarios” desde el XXII encuentro del Foro de Sao Paulo, en su retorno a Guatemala tuvo que dar sendas explicaciones/justificaciones del por qué había rubricado dicha Declaración, al límite de pedir perdón y decir que esa Hija (Declaración) no llevaba genes de los revolucionarios “chapines” bien portados.

Este comportamiento cómico no es más que el reflejo de la infalible hegemonía cultural neoliberal vigente en Guatemala que ha borrado las fronteras ideológicas.  Un país donde los deseos norteamericanos son asumidos como órdenes. Donde la palabra y la voluntad de Washington es dogma infalible. Y, ¡Ay de quién se atreva a sospechar o dudar de la buena voluntad gringa!, la censura, repudio y burla de intelectuales, analistas, de izquierda y de derecha guatemalteca son implacables.

Por eso, en la actualidad, casi ningún guatemalteco escribe o describe la abusiva y comprobada injerencia norteamericana en el país, salvo honrosas excepciones.

Hubo extranjeros, incluso gringos, quienes describieron, con detalles documentados, la descarada injerencia norteamericana que derrumbó en 1954, la década del proyecto liberal de Revolución Nacional, pero la condición de la colonialidad del saber y del poder es tal, que los nacionales se autocensuran o padecen una “voluntaria” amnesia selectiva.

Está comprobado que la genocida y sangrienta guerra interna (1960-1996) lo diseñaron en la Escuela de Las Américas bajo la Doctrina de Seguridad/Comando Sur). De igual forma, “la capitulación” con la firma de los Acuerdos de Paz (1996) fue para implementar de manera “democrática” el violento y corruptor sistema neoliberal vigente, bajo la Doctrina del Consenso de Washington. Pero, ¡ay de aquél que se atreva a mal pensar o disentir con dicha “religión del libre mercado”!, es un hereje vapuleado en la academia, en el mercado de las ONG e incluso en el mercado del cristianismo.

De esta manera, el corruptor sistema imperial norteamericano se instaló en el imaginario de la guatemalticidad como un tótem incuestionable.

Las víctimas del intervencionismo nefasto terminaron amando y deseando hasta más no poder al verdugo que tanto daño les hizo, y hace.

El Consenso de Washington, y su sistema neoliberal, logró no sólo diluir la primigenia frontera ideológica entre izquierda y derecha nacional (los corrompió a ambos), sino además consiguió que la ciudadanía, a nivel general, y la izquierda política neoliberal, en particular, se constituyeran en el ejército de defensores y reproductores de los intereses y negociosos norteamericanos en Guatemala.

Por ello, en la actualidad, es prácticamente inexistente cualquier cuestionamiento serio al neoliberalismo y su consecuente movilización de la voluntad popular en contra de este sistema acumulador y causante del saqueo y sufrimiento de los pueblos.

Desde el año pasado, se montó un teatro gringo en Guatemala de supuesta lucha contra la corrupción (que va restaurando la imagen de la benignidad del gobierno norteamericano), con el exitoso caballito de batalla denominado CICIG (Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala), que política y económicamente depende, en gran medida, del gobierno de los EEUU.

Este corcel, y su guerrero colombiano, Iván Velázquez, prácticamente se han constituido, no sólo en el último bastión de la moralidad y dignidad nacional (para muchos), sino también en un súper Estado dentro del desfallecido Estado nacional de Guatemala. Y guerrean, por encima del bien y del mal, para reafianzar la “fachada”  democrática norteamericana en el imaginario nacional. Mientras, la Agencia de los Estados Unidos de América para el Desarrollo Internacional -USAID- (dinero en mano) recorre toda Guatemala recuperando los territorios en resistencia para los intereses norteamericanos.

Así,  la cortina de humo es más que transparente, y trasluce la instauración del plan norteamericano de la Alianza para la Prosperidad, y el saqueo de todo los bienes y energías que las anteriores olas de despojo no habían extraído en los territorios indígenas.

En este contexto, quien se atreva a expresar lo evidente del colonialismo norteamericano, o denote un antiimperialismo, es inmediatamente desvirtuado (por los analistas y pensadores nacionales) como “radical”, paranoico de la teoría de la conspiración. Incluso cuando el propio Embajador norteamericano en meses pasados sostuvo: “La soberanía (guatemalteca) es la última prioridad en mi agenda”.

De esta manera, la condición de colonialidad está garantizada en el tiempo porque el colonizador ya no necesita de soldados para imponer sus intereses. Suficiente con los colonizados constituidos en celosos defensores de los intereses del verdugo, convertido en héroe legendario para ellos.

¿Por qué será que no hay una Comisión Internacional Contra la Impunidad en los EEUU, uno de los países más violadores de los derechos humanos? ¿Por qué no hay una comisión similar en los corruptos organismo financieros como el BM, FM, BID? ¿Por qué no hay comisión similar para México, Perú, Colombia, Honduras?

Presos políticos: agradecimiento del Gobierno Ancestral Plurinacional por la sentencia

Que el día de ayer ante la energía 13 Mulu’, 22 de julio de 2016, el tribunal de mayor riesgo grupo “A”, dictaminó su sentencia declarando inocentes a las autoridades ancestrales y líderes comunitarios del territorio Q’anjob’al, Huehuetenango, mismos que fueron encarcelados injustamente por delitos que nunca cometieron, tal como se confirmó el día de ayer en la sentencia absolutoria.

  1. Nuestro profundo agradecimiento a organizaciones nacionales e internacionales por el acompañamiento y apoyo incondicional hacia nuestras autoridades ancestrales y líderes comunitarios que fueron criminalizados por defender el territorio, los derechos humanos y la vida.

Lea el comunicado completo aquí:

 

Cahabón: el agua, un bien sagrado para la vida del pueblo q’eqchi’

Por: Rony Morales UVOC/Prensa Comunitaria

Entre los valles y montañas el paisaje es verde oscuro en la lejanía. Aún más lo es Santa María Cahabón, Alta Verapaz, donde de forma pacífica y de manera espontánea se realizaron caminatas, caravana y asambleas, para manifestar la inconformidad de las personas con la implementación de proyectos hidroeléctricos en el municipio, debido a que no se les consultó sobre los mismos. Estas formas de expresión fueron una medida para que la corporación municipal diera su visto bueno para lograr un acuerdo gubernamental que lograra la consulta de buena fe en el municipio de Cahabón.

Esta consulta de buena fe gira en torno al agua, ya que hidroeléctricas y otros megaproyectos representan serias amenazas para el buen vivir de las comunidades. La construcción de hidroeléctricas ha roto en “pedazos” el río, y lo ha secado en varios tramos. Algunos con autorización del Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales, que no consideró necesario someter los proyectos a una evaluación de impacto ambiental. La autorización del ministerio, pese a la oposición de las comunidades, permitirá a la empresa obtener mayores ganancias basadas en el “profundo deterioro” del entorno, en detrimento de “los aprovechamientos preexistentes”.

El caudal del río se mantiene sucio debido a los trabajos de la empresa que está construyendo la Hidroeléctrica. El río Cahabón está completamente sucio y las personas de las comunidades no pueden abastecerse del líquido vital, pues temen enfermarse. Ellos no cuentan con un sistema de agua potable ni con pozos, por lo que tienen que utilizar el río como fuente de abastecimiento.

Estos problemas y malestares hicieron que miles de hombres y mujeres q’eqchi’,miembros de pueblos indígenas de este municipio y dueños legítimos de sus tierras, se reunieran en la plaza de Cahabón, Alta Verapaz, levantándose en resistencia ante las amenazas de los proyectos hidroeléctricos Oxec I y Oxec II, que iniciaron sin consultarles.

Las comunidades están dispuestas a defender lo que queda de sus territorios ancestrales y sus derechos. Cuentan con su propia voluntad y con los mecanismos de legalidad que les proporciona la Declaración de Naciones Unidas sobre Derechos de los Pueblos Indígenas, el Código Municipal y la Ley de Consejos de Desarrollo. Estas leyes y convenios establecen la obligación del Estado guatemalteco de garantizar la participación de las comunidades en la toma de decisiones sobre asuntos que afectan los medios de vida, el territorio y la cultura de los pueblos.

Las Autoridades comunitarias, consejo comunitario de desarrollo (COCODES) y miembros de la consulta municipal ya están listos para esta primera consulta comunitaria en el municipio, la segunda en el departamento de Alta Verapaz y la primera que gira entorno a la problemática del agua.

 El reglamento de la consulta nos dice que: es una consulta de vecinos que tratará única y exclusivamente sobre la construcción de las hidroeléctricas en el río Oxec y otra sobre el río Cahabón, del municipio de Santa María Cahabón, Alta Verapaz, que pretende construir una empresa privada, estableciéndose para dicho fin la modalidad de votación en Asamblea Comunitaria a mano alzada, cuyo resultado será anotado en el Libro de Actas de los Consejos Comunitarios de Desarrollo, y bajo observación de delegados de la Comisión Específica.

El Estado de Guatemala es signatario del Convenio sobre pueblos indígenas y tribales en países independientes, número 169 de la Organización Internacional del Trabajo, el cual resguarda los derechos de los pueblos a decidir sus propias prioridades en lo que atañe al proceso de desarrollo, en la medida en que este afecte sus vidas, creencias, instituciones y bienestar espiritual, y a las tierras que ocupan o utilizan de alguna manera, y de controlar, en la medida de lo posible, su propio desarrollo económico, social y cultural. Por lo que debe resguardar los derechos de la población del municipio de Santa María Cahabón, la cual es mayoritariamente de origen q’eqchi’.

Para ello, la municipalidad de Santa María Cahabón y la Comisión Específica de Coordinación de la Consulta Municipal de Vecinos podrán informar a la población, únicamente invitando a todos los vecinos a participar en la consulta, indicando la forma de realizar su expresión ciudadana en su calidad de vecinos y los lugares donde se realizarán las asambleas comunitarias de consulta, este 31 de Julio de 2016. En ningún momento la municipalidad se pronunciará o inclinará por una posición definida entre el sí o el no.

Asimismo queda terminantemente prohibido a las autoridades, funcionarios y empleados de la municipalidad de Santa María Cahabón emitir opiniones con tendencia a influir en los resultados de la consulta, mientras se encuentren en el ejercicio de sus funciones públicas. La participación individual fuera de las horas de trabajo es permitida, siempre y cuando no se identifiquen como autoridades, funcionarios o empleados municipales.Su participación será siempre como vecino facultado para emitir su opinión a través de la consulta.

La Comisión Específica de Coordinación de la Consulta Municipal de Vecinos será la encargada de velar para que se cumpla la prohibición expresada en el párrafo anterior y de imponer las sanciones a los funcionarios o empleados municipales que violen esta prohibición. En todos los casos se respetará la propiedad privada y quedan prohibidas las pintas en las instalaciones y sedes de instituciones gubernamentales, puentes, carreteras, parques, establecimientos educativos o lugares públicos.

Esta consulta es el resultado del proceso de preparación, información y concientización del pueblo maya q’eqchi’ sobre el impacto de los megaproyectos y las leyes que están siendo legisladas en el Congreso de la República, que se pueden considerar que atentan contra los intereses de los pueblos en Guatemala.

 Cahabón es un municipio con más 150 aldeas. En todas sus comunidades, su economía se sustenta por su agricultura, basada en el cultivo del café y cardamomo, que constituye el principal ingreso local y familiar. Además, la mayoría de las comunidades se dedica al cultivo de maíz y frijol, por lo que el agua es fundamental para sus actividades agrícolas.

Es por ello que los vecinos han mostrado su preocupación sobre el uso, destino y propiedad del agua, y desde meses antes se han estado reuniendo para discutir el tema. De ahí nace la propuesta de la consulta comunitaria de buena fe para este treinta y uno de Julio del presente año, en el marco de que se proteja el vital líquido

Foto: Bernardo Xol

 

Comunicado del Gobierno Plurinacional por sentencia en el caso de los presos políticos

 

Valoramos que dentro de la podredumbre del Sistema de Justicia, aún existen operadores de justicia honorables, como el Juez que controla el caso denominado Cooptación del Estado o como la jueza que juzgó a los miembros de las Autoridades del Pueblo Q’anjob’al.
Queda mucho por hacer para devolverle al pueblo de Guatemala su confianza en las instituciones de Justicia, dentro de esas líneas de acciones, valoramos el esfuerzo que hace la Fiscal General y Jefa del Ministerio Público con el apoyo de la CICIG para llevar ante la justicia a ex altos funcionarios de Gobierno sindicados de delitos que por sus efectos son delitos de lesa humanidad.

Sabemos de la solidaridad demostrada por Autoridades de las Naciones Mayas hermanas así como de los demás pueblos que cohabitamos este país y de la Comunidad Internacional amante de la paz, de la democracia y de la libertad, quienes también con su aporte, son parte de la liberación de los Presos Políticos del Pueblo Q’anjob’al. Infinitamente estamos las y los Q’anjob’al agradecidos por esa solidaridad.

Lea y descargue el comunicado completo aquí: