Archivo de la categoría: Diario Militar

Coban: 25 de Febrero 2015 día por la Dignificación de la Víctimas del Conflicto Armado Interno

DSC_1413

Por: Rony Morales

El 25 de febrero del año 1999, la Comisión para el Esclarecimiento Histórico -CEH- hizo entrega del informe denominado “GUATEMALA MEMORIA DEL SILENCIO”; al momento de la entrega de dicho informe expresaron: “Con tristeza y dolor hemos cumplido la misión encomendada, ponemos este informe en manos de los guatemaltecos, hombres y mujeres de ayer y de hoy, para que las nuevas generaciones conozcan las grandes calamidades y tragedias sufridas por este pueblo”.

 Llegaron a solidarizarse y a ser parte de la construcción de la memoria histórica, miembros de colegios, escuelas,  comercios, organizaciones, en fin, los pueblos q´eqchi´, poqomchi´, qchi´ y mestizo. Miembros de la Coordinadora de Sobrevivientes del Conflicto Armado Interno de Alta Verapaz,en el marco de la conmemoración de las víctimas del conflicto armado por medio de una exposición de fotografías, pinturas, cine comunitario, teatro, canto y un foro del 23 al 25 de febrero  conmemoraron este día “8 Imox”  que en el calendario sagrado de los mayas nos  enseña lo bueno y lo malo del mundo.

Mediante diversas presentaciones se pudo observar y conocer  la historia del conflicto, se dieron a conocer  casos como Creompaz, Sepur Zarco y casos de detenidos desaparecidos en el tiempo del conflicto armado interno, además de las investigaciones,Memoria del Silencio, Informe de la Comisión para el Esclarecimiento Histórico (CEH), que nos permite entender luego del proceso de investigación, los múltiples delitos cometidos

Caso Creompaz.

El 27 de febrero del 2012 se presentaron miembros del ministerio publico –MP- acompañados de la policía nacional civil –PNC- y miembros de la fundación de antropología forense –FAFG- en las instalaciones del Comando Regional de Entrenamiento para Operaciones de Mantenimiento de Paz –CREOMPAZ-  antigua zona militar N0.21, con el objeto de realizar exhumaciones porque se tenían  conocimientos de que en el lugar se encontraban los cuerpos de personas desaparecidas en tiempos de conflicto armado.

De las osamentas encontradas 22 eran niños de 0 a 3 años, 46 eran niños de 4 a 12 años, 129 eran jóvenes de 18 a 22 años, 314 personas de 26 a 29 años, 3 mayores de 50, 22 no determinados y 5 partes de 18 personas.

Durante el juicio se habló de varios casos de desaparición forzosa ocurridas en Alta Verapaz contra población civil indefensa que pertenecían a las etnias q´eqchi, pocomchi´, achí, k´iche, sin embargo este día solo pudo avanzar en la imputación para los oficiales de la zona militar No. 21: Ismael Segura Abularach, Byron Huberto Barrientos Díaz, Carlos Humberto Rodríguez López, Pablo Roberto Saucedo Mérida, Juan Ovalle Salazar, César Augusto Ruiz Morales y Benedicto Lucas García, quien fuera Jefe del Estado Mayor General del Ejército en los años de 1981 y 1982.

Caso Matilde Col Choc

Ella era una mujer maya Q’eqchí nació el 14 de Marzo del 1954 a eso de las 10 de la noche en la ciudad de Cobán Alta Verapaz, departamento de Guatemala, sus padres son Francisco Col Pacay y Albertina Choc, juntos tuvieron seis hijos e hijas más. “Mati” como cariñosamente le decían los amigos y amigas, era soñadora, aplicada y estudiosa.

Matilde fue la sembradora de la semilla de la educación Bilingüe en Guatemala, fue maestra de educación bilingüe, actividad que desarrolló en el instituto Guatemalteco de Educación Radiofónica -IGER-, convirtiéndose desde la comunicación a través de la radio.en una de las principales promotoras.

Luchó incansablemente por promover el reconocimiento e incorporación en el sistema de educación de los idiomas maternos mayas en el país, ésta tarea la lleva a desempeñar  el cargo de conductora de un programa en la  radio desde -IGER-.

La escritura y educación desde el idioma materno maya Q’eqchí fueron prioritarios para ella,  al mismo tiempo luchó por el reconocimiento de todos los idiomas mayas y la importancia de practicarlos a todo nivel,  su trabajo la convirtió en una de las primeras en traducir textos del idioma castellano al idioma Q’eqchi’ insistiendo en lo valioso de la cultura de la población en el territorio Q’eqchi’.

DSC_1340

Caso Otto Macz Pacay

Otto Macz Pacay fue encontrado en la zona militar 21 Cobán A.V., junto a 535 agrónomo q´eqchi, coordinó la producción  de maíz, arroz, frijol y miel en cooperativas de esta localidad detenido-desaparecido por el Ejército de Guatemala el 5 de marzo de 1983. Luego de 32 años de búsqueda Otto Macz fue velado en Cobán, Alta Verapaz, junto a cientos de personas y familiares.

DSC_1248

Presentación de Pinturas y fotografías

Oswaldo Lem Pérez nos comenta su trabajo artístico en San Cristóbal Alta Verapaz y como un   mural se convierte en un lugar de expresión de algo que quizá había pasado invisible para muchos: su sentir acerca de las masacres y violencia militar contra algunas aldeas del municipio en la década de 1980.  Ha sido dramático ver cómo los sentimientos continúan en la población por generaciones.

Los murales son un espacio para la difusión de la cultura de una forma figurativa, impulsando visualmente la historia del pueblo. Esto se realiza de forma colectiva en consenso. La participación de los diferentes grupos de niños, niñas, adolescentes y adultos ha sido importante. En los murales las personas pueden expresar y canalizar sus emociones.

caminata

Se realizó una caminata hasta el parque central en Cobán en la cual los  Q’ eqchi’,poqomchi’, Achi´y Mestizo donde se explicó que más de 300 personas fueron desaparecidas por miembros del ejército entre el año de 1981 y 1988, después fueron llevadas a la zona militar No. 21 “Antonio José de Irrisarri” ubicada en la aldea Chicoyogüito en Cobán, Alta Verapaz y que ahí fueron asesinadas y enterradas sin que sus familiares supieran sobre su paradero a pesar de que con desesperación les buscaron, que llegaron hasta esa zona militar 

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

 

Marcos Botzoc Choc y la violencia contra las comunidades cooperativistas.

IMG_1527

Por: Rony Morales.

Soy Juan Botzoc  originario de San Pedro Carchá, maya hablante q’eqchi´ colaboro con la asociación mayas para el desarrollo comunitario –ASOMADIC-, también soy parte de las autoridades ancestrales a nivel de la región  Q´eqchi´, Poqomchi´ y Archí

Hablaremos de la vida misma, la verdad es  que personalmente desapareció un familiar,  mi tío que se llama Marcos Botzoc Choc. Desapareció a finales del ochenta y tres,  hasta la fecha no lo hemos visto ni sabido de él. De hecho mi prima,  su  única hija,  sigue en búsqueda del cuerpo.

Toda mi familia es originaria  de San Pedro Carchá, somos  mayas hablantes  q’eqchi´. Por la guerra interna en el país, mi familia se encuentra regada en varios municipios del Alta Verapaz, yo  vivo actualmente en Cobán, nací en una comunidad que se llama Semuy,  cerca de una finca de la familia alemana  Sapper en Alta Verapaz.

A finales del ochenta y uno, recuerdo que llegó con los mozos colonos de la finca, Ricardo Sapper de descendencia alemana,  a amenazarnos, a decirnos que nos daban tres días para salir de nuestras casas; entonces las familias  no entendíamos por qué, y en grupo decidimos salir de nuestros terrenos  para salvarnos la vida refugiándonos en la montaña, fuimos desalojados del área donde habitábamos por miembros del ejército y trabajadores del finquero, en ese momento conocí lo que era un soldado, ya que nunca en mi vida había visto uno. Éramos niños en ese tiempo.

Vimos desde la montaña cómo quemaron nuestras casas, estuvimos alrededor de dos años en el monte, viviendo bajo los árboles de pino y caoba.  Estos  hechos nos afectaron mucho, nos daba miedo ver el ejército, cuando íbamos a los pueblos o en los mercados,  mirar al ejército nos generaba terror por todo lo que habían hecho con nuestra familia, con nuestras casas, incluso nuestros mismo animales.

El porqué,  de la reacción del finquero y el ejercito de hacer esto con mi familia y las demás personas, es porque estábamos aportando,  construyendo  un espacio que le llamábamos “las cooperativas”, mi familia estaba en este tema del cooperativismo comunitario. A partir de esto nuestras comunidades  fueron vistas mal. Entonces como para ir desestabilizando a nuestra familia, el ejército de Guatemala, juntamente con los Sapper, dueños de esa finca, nos desalojaron y para darnos una lección quemaron nuestras pertenencias.

De la montaña bajamos por necesidad a vivir a Campur  y por buscar donde sembrar nuestros cultivos fuimos caminando por más de dos días a Chisec al no encontrar donde sembrar, tuvimos que  regresar  a pie para llegar a Campur. Fue cuando  logramos un poco de café y cardamomo, durante esa semana fue que se dieron cuenta los miembros del ejército y comisionados militares   que nosotros habíamos regresado y de nuevo nos empezaron a buscar. Como decía, mi familia estaba catalogada como uno de los que estaban impulsando la lucha social.

Teníamos la necesidad de unos centavos, entonces el tío Marcos Botzoc Choc  dijo “vamos a buscar un poco de cardamomo, vamos a buscar un poco de café” y se logró vender. Creo que durante ese proceso fue que se dieron cuenta que habíamos regresado.

A mi tío Marcos Botzoc Choc se lo llevaron de la casa donde estaba viviendo, su hija lo vio, ella se salvó porque se metió bajo la cama. Sabemos que el responsable directo, por lo que hemos ido  investigando, fue el comisionado de San Pedro Carcha, que era el señor Santiago Tux,  él fue el que nos echó de nuestras tierras.

Mis tíos y mi papá lo buscaron en Cobán, también en la zona militar No. 21, preguntando por el nombre, en las mismas iglesias de acá, porque sucedía mucho eso de que a veces, pues los perseguían, y para salvarse a veces se iban a la Iglesia o al hospital.

Nosotros tratábamos de identificarlo por el nombre, lamentablemente en la zona militar No. 21 de Cobán, la familia entró tres veces pero nunca se nos dio alguna respuesta; ellos revisaban los libros donde se reportaban la gente que entraban ahí, supuestamente eso es lo que nos decían, pero nunca se nos dio las respuestas.

En el convento de Cobán se hizo el proceso para la búsqueda de familiares por medio ADN, con la  esperanza de que apareciera entre las osamentas de la base militar No. 21, la hija fue hacerse la prueba con mucha esperanza,  ya  que en la actualidad se han identificado más de sesenta personas  de Cobán, también de algunas comunidades de San Pedro Carchá y del mismo Cobán.  Además  el Programa Nacional de Resarcimiento también ha estado  sacando nombres de quiénes son los que han sido identificados en ese proceso de ADN y no perdemos la esperanza.

 Yo creo que el tema del conflicto armado interno en Guatemala es otra de las historias que ha sufrido el pueblo de q´eqchi´, el pueblo Poqonchi´, el pueblo Achí, los pueblos en Guatemala, los mayas. Creo es ahí es donde se visualiza el efecto de ese conflicto que hubo. Sabemos que con la poca sistematización que ha habido de todo el efecto que dejó el conflicto armado, una de las comunidades nuestra está dentro de las cuatrocientas comunidades que fueron desaparecidas, ¿no? Sabemos que hay más de cincuenta mil desaparecidos en Guatemala y cincuenta mil familias que piden el saber de sus familiares.