Archivos diarios: 9 abril, 2016

Delegadas de todo el país se reúnen con la Defensoría de la Mujer Indígena

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Por: David Diego

Guatemala, 4 de abril de 2016. Se llevó a cabo una  reunión en la oficina de la Defensoría de la Mujer Indígena –DEMI-, entre la Defensora,  Licenciada Berta Marina Mucía Jocholá y una delegación de mujeres de 18 departamentos, beneficiarias del Programa de Incentivos Forestales –PINPEP-, que están cuidando el medio ambiente y sin embargo no se les han pagado desde el año pasado.

En esta reunión hablaron sobre la importancia de que mujeres tuvieran cargos en la DEMI, de cómo anteriormente lo que le daba vida a la DEMI era la junta coordinadora pero hubo un cambio en el gobierno de Otto Pérez Molina  y se hizo una reforma y ahora el presidente nombra a dedo.

Una delegada de Cobán dice que la DEMI está secuestrada por las mismas trabajadoras, que para poder funcionar y responder a las comunidades más lejanas y donde existe más violencia como Alta Verapaz y Huehuetenango, debe tener su propio director financiero, administrativo y ejecutivo sin que lo impongan.

Le hablaron  a la Defensora sobre la importancia de crear políticas en favor y defensa de  las mujeres indígenas. Agradecieron el espacio para el diálogo. Dijeron que  lo primero es que se sienta respaldada y protegida por la Red Nacional donde están 18 departamentos, desde Petén hasta Huehuetenango, toda la franja, Zacapa, etc.

Le dicen a la Defensora que si hiciera una  encuesta a nivel nacional, vería  que  las defensorías en los diferentes departamentos   están colapsadas, ya no funcionan. La de Cobán hace 8 años, la última DEMI que tuvieron fue con  Ana Rutilia Ical. El respaldo debe nacer de las comunidades de base,un país se construye de abajo hacia arriba. Guatemala está de cabeza porque la construyen en grandes gabinetes para abajo, no debe ser así, debemos ser solidarias os.

Comentaron sobre la preocupación porque el presidente mande personal a la DEMI, sin embargo insistieron en que deben ser personas de confianza como Teresa Zapeta, podría ser una excelente asesora y siempre contando con el pueblo. También la experiencia de María Pedro que es hermosa y buena oradora. Desean que la DEMI participe en el PINPEP.

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Sayaxché: el trágico final de una zorrillo llamada “Flor”

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Por: Elmer Ponce y Ever Valiente

Ella era Flor, una pequeña zorrillo que vivía en el Parque Nacional El Rosario. Era una de las mejores amigas de Bambi la ardilla,  Farina la cotuza, Conejo Tambor, y de Búho, con quienes convivía en el bosque.   Le gustaba comer frutos del árbol de pan,  fruta suculenta y cuyos frutos caen de un árbol que se localiza al otro lado de la calle asfaltada que entrecruza el área del Parque Nacional El Rosario, en el municipio  de Sayaxché, Petén.

El día 08 de abril del 2016, se levantó muy entusiasmada, como todos los días, ya que  desde muy temprano iría a degustar de una buena tajada de fruta de pan, que no había logrado terminarse el día anterior; sin embargo en su intento por cruzar la gran línea negra, como ella le llamaba a la carretera asfaltada, un conductor psicópata, porque no hay otra forma de llamarle, le dejó ir el carro encima atropellando a Flor la zorrillo.

A pesar de las múltiples señales que se instalaron en la carretera del Parque Nacional El Rosario, para hacer conciencia a los conductores de reducir su velocidad, y de respetar el paso de los  vecinos  silvestres, muchos conductores no las respetan, y en la mayoría de los casos, arremeten con su vehículo de manera intencional a los pequeños animales , que viven en el área boscosa del parque y que entrecruzan la carretera de manera obligatoria, para la búsqueda de H’a (ja)el agua y de Ch’ee el árbol.

Hay luto en la selva del Rosario, por la trágica partida de Flor la zorrillo,  nada será igual en el corazón de la selva, hasta Cora, la Boa constrictora la extraña ya que algunas veces le bañó las fauces con su olor, por andar de atrevida.

Hasta siempre Flor, hasta siempre…

La muerte de un ejemplar de la fauna silvestre nativa, es considerada una tragedia, siendo el Parque Nacional El Rosario un santuario para su resguardo, ya que es la única área de bosque en el entorno.

Se hace un llamado a la conciencia de vecinos y  conductores que entrecruzan el área del Parque Nacional El Rosario, de no exceder la velocidad de su vehículo y de estar atento cuando circula en sectores donde se produce el tránsito de animales silvestres.

El Parque Nacional El Rosario, PANER, se encuentra ubicado en el municipio de Sayaxché, Petén, dentro del perímetro del Complejo II de las áreas protegidas del Sur de Petén,  y fue originalmente establecido como estación de investigación forestal.

El 10 de octubre de 1980, el PANER fue declarado como parque  Nacional, mediante un acuerdo presidencial, quedando en adelante bajo la administración del servicio forestal. Posteriormente con la vigencia de la Ley de Áreas Protegidas (Decreto 4-89) se le reconoce como Área Protegida, pasando a formar parte del Sistema Guatemalteco de áreas Protegidas (SIGAP) y manteniendo la denominación de Parque Nacional como equivalente de su categoría de manejo.

 

Actualmente el parque es administrado por el Instituto Nacional de Bosques INAB, a través del proyecto de manejo Administración  y Protección del PANER, cuenta con una extensión  de 1,079 hectáreas. La vegetación del parque se caracteriza por una alta diversidad de especies, entre las cuales encontramos, cedro, caoba, machinche, luin, Santa María,  Pucté, cola de coche, bucute, canchan,  zapotón, y otros de no menor importancia.

El parque constituye un refugio importante, para las poblaciones de fauna silvestre, como el venado, cabrito, pizote, oso hormiguero y colmenero, monos arañas y aulladores, ardillas, zorros,  serpientes entre otros animales.

Los visitantes pueden ver algunas de las 126 especies de aves que se registran en la zona, cuenta con una  impresionante laguna de aguas cristalinas hábitat de algunas especies de peces endémicos o propios de la región.

El parque colinda con la cabecera municipal de Sayaxché, en el departamento  de Petén,  ruta  a Cobán, a escasos 800 metros del casco urbano de Sayaxché.

 

 

Daniel Pedro, los ideales de la vida

Cuando Daniel Pedro Mateo, Daniel Maya, fue desaparecido y asesinado hace ya tres años, en Prensa Comunitaria publicamos una serie de notas que ahora volvemos a subir para sumarnos a los actos de homenaje a este líder del pueblo q’anjob’al y guía para todos.  

 

 

 Daniel Pedro, los ideales de la vida

ABR 18 2013

Publicado por comunitariapress

Manuela Camus

Hace tiempo tuve la oportunidad de conocer a Daniel, su cuerpo ágil envuelto en su capixay, su aspecto de joven eterno y su perpetuo activismo. Sin duda tenía madera de comunicador, no sé cuál sería su nahual, pero contaba que desde que nació “me tengo que reconocer como hijo, como descendiente de la cultura maya, también la formación que recibí de mis padres, me inculcaron de estar con uno mismo y a mí me pareció estar siempre como parte del quehacer social”.

 

En un rincón de su Santa Eulalia mantuvimos una conversación extensa, era el mes de agosto y corría el año 2006. Yo lo buscaba por una investigación que estaba realizando sobre el impacto de la migración a Estados Unidos en las comunidades de Huehuetenango.  Me hablaron de Daniel como el líder de la radio comunitaria Jolom Konob’ y me interesaba saber si se establecían comunicaciones transnacionales a través de este medio. Me gustó su narración, el transcurrir de sus ires y venires en ese tejer lo social.

Daniel transmitiendo la Traida de las Candelas Fiestas Santa Eulalia 2006

De familia campesina, su“primera proyección fue participar como acólito. Después fui a la pastoral juvenil, pero dentro de toda esa formación ya me estaba dando cuenta de qué pasaba en Guatemala. El párroco me dio una carta de recomendación y estudié en La Salle de Santiago, allá la formación estaba dentro de la realidad, dentro de los movimientos y todo. Entonces me fui desarrollando, aunque no así como dirigente, pero sí participaba, me gustaba estar en reuniones sociales, digamos en cuanto a análisis de las realidades y todo. Y fue así como cambié mi realidad. Después de la graduación regresé acá, trabajé en la escuela parroquial, seguí siendo de la pastoral juvenil y trabajé de maestro”.

Si no recuerdo mal, estuvo como dos años en una aldea de San Juan Ixcoy, donde aprendió a respetar las religiones porque en esa comunidad eran evangélicos. Él los acompañaba a los actos religiosos y “las gentes se sentían felices conmigo”.

De regreso a Santa Eulalia se introdujo al movimiento de revitalización de la cultura maya, involucrándose en la lucha por la Academia de Lenguas Mayas y conformando posteriormente la Asociación Maya Q’anjobal .

Además con el Padre David López fue parte de los impulsores de la construcción de un hospital en la cabecera donde los aportes de los migrantes eran claves. “Era una idea de calidad, pero ya en la administración fue donde se perdió toda esa mística”. Daniel y otros eulalenses terminaron rompiendo con la iglesia e iniciando un proyecto diferente de atención a salud. “Al no haber espacio de diálogo, de consenso entre todo ese proyecto de la iglesia, pues se formó la clínica. Nosotros decíamos a los compañeros que se nos apartó de la iglesia y se nos tildó de ser los incitadores, los malos y todo, y la gente nos vio así. Había necesidad de ver nuestra propia realidad porque, digamos, desde el punto de vista de una iglesia, como que uno queda sujeto pues a lo que dicta, no nos permite ver imparcialmente”.

Estos hechos marcarían su trayectoria “analizamos en qué situación estamos, de veras somos los malos o somos también quienes llevamos los ideales de la vida”. Entre estos ideales surge la idea de la radio comunitaria y desde ese momento, quienes tuvimos el privilegio de conocer a Daniel no podemos imaginarlo despegado del micrófono o retransmitiendo con su celular la vida de Santa.

 “En ese entonces éramos unos de la Academia, unos de la asociación, otros de la clínica, de la organización de mujeres, también de la Asociación Q’anjobal que estaba todavía. Soñábamos con crear la radio comunitaria local para informar de salud, educación, cultura, espiritualidad, tema mujer, género y otros programas. Tengo todavía el listado de los programas que estaban”.

Se reía recordando cómo “desconocíamos cómo es el aparato [de radio]. Lo fuimos a traer, las cosas estaban sobre un armario y era digamos un espacio el que ocupaba esto, según nosotros era uno, pero eran dos aparatos diferentes. Y nos lo trajimos. Nunca pensamos que iba a necesitar cables, que la torre, que el anillo, nada, nada. Nadie sabía cómo”.

De este entuerto el grupo sabría salir,  pero sufrieron otros percances en esta labor de construir la radio, como la quema de la casa del alcalde donde estaba la misma instalada y por donde pasaba el cable del teléfono que les comunicaba y enlazaba. Eso “estancó mucho”, pero con el tiempo restablecieron las transmisiones.

 

Reportando las fiestas de Santa Eulalia, 2006

Otra lucha fuerte fue pasar a ser una radio comunitaria,“porque el Estado son los que nos dicen las radios piratas, la radio casi no está reconocida, pero no tiene que ser pirata, es un derecho humano. De todas maneras es el chiste de tener una radio comunitaria, de estar siempre a la contraria de los gobiernos”. También sufrieron las presiones de los partidos políticos y de grupos vinculados a la Iglesia católica que querían apropiarse de este goloso medio; Daniel insistía que Radio Jolom Konob’“es de nuestro pueblo”.

Pero el mayor problema lo tuvieron con que “al momento de trabajar nos vimos en la necesidad de llamar a más gente, como que se nos dificultó y se nos sigue dificultando todavía, somos pocos”. Y es que el sueño de alcanzar los Estados Unidos atrapó a muchos jóvenes, “la gente se fue yendo, de las aldeas y de la cabecera municipal porque era algo que se necesitaba”. Daniel no lo hizo, fue parte de quienes “teníamos esa idea de estar presentes en el pueblo, en las necesidades… y la radio pues”.

Muchos eran compañeros suyos de generación, “con quienes también hemos tenido sueños”. A ellos aún les tocó hacer Patrulla de Autodefensa Civil: “todos a esta edad patrullamos, pero no me han pagado” y se ríe.“Al momento de cerrarse eso, salen todos. En el 94 ya se estaban dando indicios de que la patrulla se iba a esfumar. Como que ya no había un control tan riguroso, la gente se iba yendo. En el momento que todo eso se aflojó se fueron, la mayoría a los Estados Unidos. Tuvimos compañeros buenísimos para ocuparse, buenísimos para mantener la organización. Se tuvieron que ir”.

Desde los inicios fue una meta establecer conexión con los hermanos q’anjobales en Estados Unidos. La preocupación por las dificultades del paso a Estados Unidos y de cruzar el desierto movió a Daniel que adquirió un programa de grabación para grabar cuñar y poder advertir a la población. También le preocupaba la música de la marimba. “Este es un elemento que es como la esencia, la característica del pueblo q’anjobal, como que es algo muy especial. Añoran su tierra por la marimba. Yo aprendí a tocar a los 7 años, porque el abuelo de mi tío y mi papá también tocaban y el director era mi hermano, luego se fueron a los Estados Unidos. Es que los que dirigían ya se fueron para los Estados Unidos, los marimbistas también. Y eso es lo que a mí me gustaría rescatar”.

Y los sueños de Daniel no cesaron. “Le propusimos al gobierno municipal, yo formé parte del Comité, de que se declare un día del paisano ausente, ‘no, que mucho dinero, que esto nunca se ha venido haciendo…’. Hay parte de celos, de decir ‘eso se va a manejar, estos nos quieren manipular’. Hay un poco de egoísmo, pero alguien debería de estar allá visitando… Hace falta conjugar el sentimiento humano”.

En aquel momento no abundamos sobre lo que ya era una creciente preocupación general ante los intereses foráneos por los recursos naturales de la región q’anjobal. Aún llegué a acompañar una charla informativa dada por un grupo de preocupados, entre los que se contaba Daniel, en el salón comunal de Pet. Poco a poco este ideal de lucha por la Madre Tierra le envolvió de lleno.

Su sueño recurrente fue una vida más digna para su pueblo, el mismo que se manifiesta en el símbolo liberador de sus tiempos de la niñez: “Me gusta dibujar desde pequeño, me acuerdo que una vez en una bolsa de manta dibujé un rostro del Ché Guevara. Un día después mi papá se iba a llevar este morral cuando se dio cuenta de lo peligroso que era llevar al Ché… y hasta que por mi culpa le iba a pasar algo”.

Masanil hawayich chi yaq’ jikisal (Tus sueños nos dan vida… )