Guatemala: 360 años de condena para dos militares culpables de uso de violaciones como arma de guerra

Una mujer testifica durante el juicio Sepur Zarco. / Alianza Rompiendo el Silencio y la Impunidad

Marisa Ruiz Trejo 

Tomado de   

Esta condena sienta un precedente en el que se reconoce que el trabajo doméstico forzado, la violación y la esclavitud sexual constituyen crímenes de guerra que deben ser condenados.

El día 26 de febrero 2016 será una fecha recordada por las mujeres q’eqchi’ que se atrevieron a declarar en el juicio del Caso Sepur-Zarco, pero también por toda la sociedad guatemalteca y latinoamericana. Ese día Esteelmer Francisco Reyes Girón (teniente coronel retirado) y Heriberto Valdez Asig (ex comisionado militar) fueron condenados por Yassmín Barrios, una jueza implacable, a 120 y 240 años de cárcel por crímenes de violencia sexual.

El caso Sepur Zarco, que arrancó el 1 de febrero de 2016 se refiere a una comunidad en el límite entre Izabal y Alta Verapaz (Guatemala), y en cuya base militar, varias mujeres q’eqchi’ vivieron violencia y esclavitud sexual a manos de las fuerzas armadas guatemaltecas. Como publicó Diagonal, alrededor de esa base se produjeron violaciones continuadas, esclavitud sexual y doméstica.

Leer: Un juicio histórico contra exmilitares por violación sexual masiva a mujeres q’eqchi’

En una coyuntura intimidada por los feminicidios contemporáneos (asesinatos de mujeres por razones de su “género”) la fecha del 26 de febrero marcará un paradigma en los procesos de justicia y reparación para las mujeres, en América Latina y el mundo, ya que por primera vez se ha condenado la violencia sexual ante tribunales nacionales. Por primera vez, las voces de mujeres mayas se han escuchado en las instituciones de justicia con ecos a nivel internacional. Estas once mujeres  q’eqchi’ han relatado las atrocidades de los agentes del estado y los trazos del genocidio para que los crímenes sexuales no se vuelvan a repetir.

Más allá de lo que esta sentencia condenatoria significa para las instituciones de justicia ordinaria en Guatemala, la condena por violencia sexual a exmilitares significa que se sepa qué fue lo que pasó, que se sepa la verdad de las once valientes mujeres q’eqchi’ que declararon y que la sociedad sepa que no fue su culpa. Esta condena además sienta un precedente en el que se reconoce que el trabajo doméstico forzado, la violación y la esclavitud sexual constituyen crímenes de guerra que deben ser condenados.

La violación sexual se reconoció como un arma de guerra que afectó tanto a las mujeres q’eqchi’ como a los varones, ya que fue una agresión al grupo del “bando contrario” y tuvo como fin su eliminación. El trabajo forzado, la esclavitud y la violación sexual de las mujeres fueron diseñados como tácticas y estrategias para el control de los territorios e implicaron gastos para el ejército (armas, agentes para utilizarlas, etc.).

Aunque el trabajo doméstico forzado, la violación y la esclavitud sexual no asesinó directamente a las mujeres o al grupo que se considera “insurgente”, sí lo eliminó a través de una política eugenésica en la que se mezcló el racismo de la élite y la oligarquía militar con la misoginia y la asociación simbólica del cuerpo de las mujeres con la posesión de los territorios. Por eso, esta sentencia es un paradigma para la justicia en América Latina porque sienta precedentes y señala horizontes para otras mujeres que han vivido situaciones similares.

https://www.diagonalperiodico.net/global/29544-guatemala-360-anos-condena-para-dos-militares-culpables-uso-violaciones-como-arma

 

Anuncios

Acerca de comunitariapress

Hacemos periodismo comunitario, feminista y autónomo, documentamos la voz de los pueblos y sus diferentes luchas. Nuestras herramientas son la palabra, el sonido y la imagen, con ellas difundimos nuestras ideas y a la vez aportamos en la denuncia, la difusión, las posturas de la población organizada frente a la agresión capitalista y patriarcal y el modelo que se trata de imponer en nuestro país. Prensa Comunitaria es un grupo interdisciplinario que trabaja la investigación, documentación, archivo, análisis y comunicación alternativa, cuenta con corresponsales, colaboradores y colaboradoras en distintas regiones del país. Acompañamos y documentamos luchas y resistencias de los pueblos, comunidades y colectivos en defensa de la tierra, territorio, memoria histórica, derechos humanos, feminismo, cultura y pueblos originarios.

Publicado el 6 marzo, 2016 en Guatemala. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: