Archivos diarios: 7 mayo, 2015

NUESTROS SUEÑOS NO CABEN EN SUS URNAS

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Por: Miguel Ángel Sandoval

                                    “estos cabrones hasta el miedo nos quitaron”. (un ciudadano)

Se veía en un cartel en la plaza central. Contundente, categórico. Sin duda es lo que muchos piensan hoy día ante la ausencia de propuestas políticas serias,  ante la falta de políticos de verdad en la competencia, y ante las muestras de vulgaridad por la mayoría de partidos. Pues eso es lo que se expresa en la parodia nacional de hacer cola en el TSE mientras la gente en la calle quiere otras cosas. ¿Qué se jodan los que protestan?

Entonces resulta que las bolsas, laminas, acarreos, mentirillas, ocupan la acción de los “dirigentes políticos” mientras la gente de forma voluntaria llena plazas y marchas en demanda del fin de la impunidad y la renuncia ya, de quienes son identificados como autores o cómplices de la enorme defraudación fiscal destapada por la Cicig. Hay que decir que todo este proceso se produce al margen de la acción y reflexión de los partidos institucionales.

Es la gente que manifiesta sin discursos, sin siglas sea de organizaciones sociales, ni pensar en partidos; que de forma ordenada y con rabia que sale por los poros grita que renuncien. Es gente que asume sus derechos, que llega por su voluntad, sin acarreos, sin nada. Pero que luego, con bolsas recoge lo que queda tirado por los suelos. Una demostración limpia, no contaminada. Es un mensaje con muchas aristas, con muchos destinatarios, de nuevo signo.

Este sábado, a decir verdad, nadie pensaba en las alegres elecciones. Hubo comentarios sobre lo desangelado del acto formal de inicio electoral. Nada que agregar fuera de lugares comunes. Es un divorcio que no puede pasar por alto. Que se puede corregir sin duda, pero ello requiere dejar de lado la mediocridad y aridez política que se ha observado en el último tiempo. Ello con un proceso electoral que no despierta simpatías ni cabe en los sueños de la gente.

Desde la firma de la paz no veía nada que despertara de manera profunda y legítima el orgullo de ser guatemalteco. En algunos escritos he apostado por las reservas morales para combatir la corrupción y la impunidad, y todo lo que pensé se queda corto ante lo visto en los últimos días, en las expresiones de la gente.

Un ciudadano decía en la tarima frente al palacio, y pensada para otros usos, algo como lo siguiente, “estos cabrones hasta el miedo nos quitaron”. Es un proceso en ciernes pero que desde ya puede calificarse como una primavera democrática, o un despertar, y como una promesa de un futuro mejor.

Nota: Desconozco el origen de la consigna de “Nuestros sueños nos caben en sus urnas”