Una de las ventajas que tienen las redes sociales es que en ellas se dan a conocer hechos que antes no eran del interés general o particular, en mi caso. Fue en Twitter donde tuve la oportunidad de observar que en la entrega de los Premios Oscar una de las películas galardonadas fue Selma, historia basada en la resistencia no violenta y pacífica por los Derechos Civiles de las poblaciones afro descendientes en Estados Unidos de Norteamérica, organizaciones como la Conferencia Sur de Liderazgo Cristiano –SCLC– (1) (por sus siglas en inglés) y el Comité Coordinador Estudiantil No Violento –SNCC– (2) (por sus siglas en inglés), que forman parte del Movimiento por los Derechos Civiles en Estados Unidos.

La película Selma explica los mecanismos de la resistencia que organizaciones tales como la SCLC, liderada entre otros por Martin Luther King Jr. utilizaban para lograr derechos y libertades fundamentales para cualquier ser humano. Sus luchas se centraban en conseguir trato igual que la población blanca de los Estados Unidos de Norteamérica e impulsaron toda una estrategia de negociación, movilización y resistencia para conseguir sus objetivos. Es evidente que las formas de la resistencia fueron variadas, pero todas y cada uno de ellas tenían como sello distintivo la desobediencia civil no violenta, en tanto salían a las calles en lugares que de manera ilegal les era negado, se sentaban en los buses y restaurantes en los asientos destinados infamemente para los blancos y demandaban su inscripción en el padrón electoral para ejercer libremente su derecho al voto.

Lamentablemente la lucha social y popular emprendida por el Movimiento por los Derechos Civiles en Estados Unidos produjo contra sus miembros y simpatizantes difamación, estigmatización, demandas judiciales injustificadas, prisión, tortura y muerte, sin embargo dicha lucha y esfuerzos forman parte hoy de enormes conquistas sociales de las poblaciones afroamericanas en Estados Unidos y son un ejemplo para las luchas presentes de otros grupos sociales sometidos a la exclusión y discriminación.

Al ver Selma logre identificar muchos de los mecanismos utilizados, tanto por los Pueblos como por el Gobierno, en diversos territorios de Guatemala y dado eventos recientes se pueden apreciar particularmente en Santa Cruz Barillas, uno de los ocho municipios del norte de Huehuetenango, donde habitan los pueblos Chuj, Q´anjob´al, Akateco, Poptí y Mestizo. La historia reciente de dicho municipio nos dice que desde hace aproximadamente 10 años se ha vendido gestando toda una lógica de agresión contra su población, sus recursos naturales, su entorno social y ambiental, producto de una visión profundamente racista y excluyente existente en las élites económicas, políticas y militares del país.

A partir de engaños se ha pretendido vender a la población de Santa Cruz Barillas, un proyecto hidroeléctrico que a todas luces ha despertado la oposición de la mayoría de sus habitantes, situación que ha producido actos de violencia, difamación, criminalización y prisión injusta contra su liderazgo social y comunitario, así como lamentables hechos que han violentado la vida de varias personas. Uno más de estos actos que vulneran los derechos humanos de la población aconteció el jueves pasado, donde tres pobladores del municipio fueron encarcelados injustamente, en un acto a todas luces violatorio del debido proceso y las garantías judiciales de los hoy detenidos. Arturo, Sotero Adalberto y Francisco se suman a otros presos que como Saúl y Rogelio han cometido el “delito” de defender su territorio, sus recursos naturales y con ello la vida digna y otras posibilidades de desarrollo alejado del beneficio exclusivo para los grandes capitales nacionales y transnacionales.

De tal manera que, al igual que las luchas emprendidas en Estados Unidos de Norteamérica para la equidad racial, hoy en Santa Cruz Barillas y en los otros siete municipios del norte de Huehuetenango se libra una lucha que entraña las posibilidades reales de ver a los Pueblos Originarios como sujetos de su propio desarrollo, en contra de la anacrónica y racista visión que desde el poder central y su alianza con grandes inversores se llevará “progreso y desarrollo”. Sirva por lo tanto, este espacio para rendir un tributo a los hombres y mujeres que a lo largo y ancho del país sufren junto a sus pueblos los embates de los impunes y saqueadores.

(1) Southern Christian Leadership Conference
(2) Student Nonviolent Coordinating Committee