Archivos diarios: 2 enero, 2015

Mi Corazón es de flores no de cemento

Barbara

#MiCorazonEsDeFlores

Doña Bárbara Díaz Surin es Maya Kaqchikel de las Doce Comunidades de San Juan Sacatepéquez, es autoridad comunitaria y COCODE de su comunidad (Cruz Blanca), fue detenida por fuerzas de seguridad del Estado el 29 deOct. 2014 y enfrenta un proceso en su contra por defender la vida, el agua y el territorio.

Éste 31 de diciembre mientras todo un país celebra la llegada de un año nuevo (2015) ella cumple 64 días en prisión injustamente, ella es presa política del Estado guatemalteco por oponerse a la construcción de la planta cementera San Gabriel de la empresa Cementos Progreso por considerar que ésta atenta contra la vida, el agua y las flores.

Libertad para doña Bárbara Díaz Surin.

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Cambio de Autoridades Indígenas y Comunitarias en Konob´ Imox (Barillas, Huehuetenango)

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Por: Imox

En las comunidades el cambio de autoridades empieza desde el 29 de diciembre de 2014, la mayoría lo hace el uno de enero en este caso del 2015. La celebración ocurre de varias formas algunas personas celebran con refacciones, comida típica y otras con marimba como en mi pueblo con baile al ritmo único de Q´anjob´ al.

La autoridad comunitaria es dar y prestar un servicio gratuito que cada comunitaria o en su mayoría es comunitario y que tiene por objetivo para velar por el bienestar de todos sus habitantes. Esto es una forma ancestral y comunitaria de ejercer la autoridad y también como lo establece la Constitución Política de la República de Guatemala en el artículo 1, cuando reza que su fin supremo es el bien común. Aunque las autoridades gubernamentales no lo entiendan así.

La entrega del cargo comunitario lo hacen los salientes después de hacer público su informe financiero y de todas las actividades realizadas durante el año de servicio prestado.

La entrega lo hacen las personas mayores de la comunidad con mensajes de experiencias de la vida y la forma de conducir a la comunidad para el bien de todos y todas. Al mismo tiempo lo importante de seguir manteniendo unida la comunidad como lo hicieron los abuelos y abuelas en defensa de la vida y la entidad frente a las diferentes invasiones que llegan en las comunidades.

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En los pueblos mayas, ¿se casan las personas o las familias?

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Por: Ollantay Itzamná

De los rituales matrimoniales mayas precristiana casi no contamos con literatura. Algunos cronistas, huestes de los invasores, dejaron fluir entre sus narrativas descriptivas algunas referencias sobre los rituales “paganos” practicados en dichos pueblos.

Sin embargo, en la actualidad, observando los procesos matrimoniales comunitarios “clandestinos” en algunas comunidades indígenas, podemos trazar algunas características peculiares de los procesos matrimoniales mayas.

Lo que describiré a continuación es lo que presencié, a finales del 2014, en la costa sur de Guatemala, entre dos familias extensas de origen maya quiché.

Con canastos de panes y chocolates se realiza la invitación para el emplazo

Él y Ella se conocieron y se encantaron mutuamente. Luego de un tiempo de frecuentarse, Él pidió a sus padres que visitasen a la familia de Ella a “pedir a la chica”. Los padres del muchacho visitan a la familia de la muchacha, por la tarde/noche, con previo aviso, llevando consigo suficientes bebidas. Los padres de la joven aceptan la petición, y en la misma visita consensuan la fecha para el segundo acto del proceso del matrimonio, el emplazamiento.

Antes del acto del emplazamiento, que regularmente se celebra en el plazo de un mes, a partir del “pedido de la chica”, los padres del joven preparar varios canastos de panes y chocolates (6, 12 o más canastos, dependiendo de la capacidad económica), y las tías y hermanas mayores del muchacho llevan dichos regalos a los padres de la muchacha. Quienes, a su vez, distribuyen dichos presentes a sus parientes más cercanos anunciando e invitándoles al acto del emplazamientos. Simultáneamente, las hermanas del joven distribuyen panes y chocolates a sus parientes más cercanos invitándoles  a dicho acto.

No son los novios quienes se casan, sino son las familias quienes se comprometen

El emplazamiento consiste en una reunión de las dos familias en la casa de los padres de la joven para formalizar la relación de los novios y la afinidad entre ambas familias. Lo realizan por la noche (en otras comunidades, por la madrugada).

Llegada la fecha fijada, los parientes más próximos del joven, se congregan, al atardecer, en la casa de los padres de éste para consensuar las propuestas que el testigo planteará a los padres de la joven en el acto del emplazamiento. Los puntos a consensuar en el emplazamiento son: ratificación de la relación de noviazgo de los jóvenes, la fecha para la celebración del matrimonio civil y religioso, el tipo de relación o trato entre ambas familias, y la frecuencia/modalidad de la visita del novio a la novia hasta el día del acto del matrimonio civil y religioso.

Así, precedidos por un anciano como testigo, los padres y parientes del joven visitan nuevamente a la familia de la joven, llevando consigo flores, candelas (velas) y abundante bebidas.

Ambas familias (abuelos, padres, tíos y hermanos/as mayores de los novios), alrededor de una mesa principal, adornada con flores e iluminada con candelas, representadas cada una por sus respectivos testigos, exponen y consensuan los acuerdos.

El diálogo es prácticamente una negociación diplomática entre los dos testigos sentados frente a frente, en presencia de toda la asamblea presente. Los parientes intervienen salvo cuando los testigos no logran ponerse de acuerdo. Los novios casi no intervienen porque ya expresaron sus voluntades en las reuniones familiares previas al acto del emplazamiento.

En el caso observado, el diálogo del emplazamiento se realizó en el idioma castellano porque los padres de la novia, también de origen maya quiché, no habla el idioma quiché. Lograron consensuar la fecha para la celebración del matrimonio en un plazo de 6 meses. Los padres y abuelos de los novios acordaron denominarse mutuamente como consuegros/as. También se acordó que el novio visitará a la novia todos los domingos temprano para llevarla a la misa dominical.

Si hay consenso favorable en la reunión del emplazamiento, entonces, los padres del novio, en el acto, invitan abundante cerveza, ron y refrescos a todos los presentes. Dejando en la mesa principal 12 o múltiplos de éste de todas las bebidas sin destapar para los padres de la novia. Simultáneamente los padres de la novia invitan comida a todos los presentes. Así, el emplazamiento se vuelve una fiesta alegre. Pero, los padres del novio, y su testigo, se retiran tan pronto como pueden de la fiesta, no sólo para cuidar su imagen de huéspedes concedidos, sino porque serán ellos los anfitriones en la fiesta central, el matrimonio.

El acto del matrimonio civil y religioso/católico es el tercer acto del proceso matrimonial en el mundo indomestizo maya. Transcurrido el plazo establecido en el emplazo, los padres del novio preparan una fiesta grande invitando a toda la familia ampliada. Luego del acto contractual y sacramental, la celebración matrimonial se convierte en una “demostración” del poder económico por parte de ambas familias. Regalos, comidas, bebidas y bailes se van turnando al ritmo de la marimba u orquesta. Este acto comunitario no dura semanas, como ocurre en algunas comunidades andinas, pero sí es una fiesta que otorga o fija estatus socioeconómico en las comunidades.

El matrimonio en las comunidades mayas no es un acto, sino un proceso comunitario

A diferencia del matrimonio romano (acto contractual entre novios) y cristiano (alianza con Dios), la unión de la pareja en el mundo maya es un proceso de convivencia y compromiso comunitario que involucra a las familias ampliadas de los novios, y a éstos entre sí. El éxito o el fracaso del proceso matrimonial no dependen sólo de los novios, sino de ambas familias ampliadas. Por eso los actores en los diferentes momentos del proceso matrimonial son los abuelos/as, los padres/madres, las tías/tíos, los hermanos/os mayores.

Al parecer, la finalidad del matrimonio no es la “realización” individual de las personas o la procreación, sino el afianzamiento de la cohesión comunitaria en base al consenso alcanzado y la palabra dada en comunidad. El proceso matrimonial maya no une o liga a personas, sino a familias. Dentro de este horizonte se concibe la plenitud de la vida en pareja y el proceso de la procreación.

El proceso matrimonial comunitario maya es pragmáticamente intercultural. Incorpora en dicho proceso ritos externos como el contrato romano (matrimonio civil) y la alianza cristiana (matrimonio religioso), ambos centrados en los individuos (novios), para resignificar el sentido comunitario de la vida de pareja. Tienen sentido el contrato y la alianza, pero dentro del horizonte del compromiso comunitario.

Este proceso matrimonial es tremendamente patriarcal, no sólo porque es el novio y su familia quienes toman la iniciativa de comenzar con el proceso, y “llevarse” consigo a la nueva esposa, sino porque actos como la “entrega de un chompipe (pavo) a los padres de la novia en ‘repuesto’ por la hija” evidencian que este proceso afianza la subalternización de la mujer en el mundo indígena maya.

Este proceso, especialmente en sus dos primeras etapas, aún continua siendo clandestino en el democrático Estado laico de Guatemala. Por eso se celebra de noche o en la madrugada. Pero, su “clandestinidad” también se debe a que muy poco o nada se ha escrito sobre este proceso matrimonial que podría no sólo resignificar, en los hechos, la esquizofrenia moral y cultural que cada vez más padecen los matrimonios romano-cristianos, sino también podría constituirse en un baluarte para cohesionar a las familias/sociedades guatemaltecas que, ahora, se desintegran violentamente ante la ausencia de un proyecto de vida comunitaria.

Salieron a las calles a bailar con el convite de Chuimeq’ena’

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Texto: Nelton Rivera
Fotografía: Andrea Ixchíu

Pocas horas pasaron luego de la carrera de San Silvestre en Totonicapán, el ambiente de competencia, atletismo y cientos de corredores quedo atrás. Ahora es el tiempo para el arte. El 1 de enero las calles de Chuimeq’ena’ se llenaron de personajes, algunos salidos de los dibujos animados que vemos desde nuestra infancia en la televisión o en el cine. También desfilan los rockstar famosos y del cine.

Recorren bailando las diferentes calles de los cantones y barrios, este es el Convite con sus colores, música, carcajadas y baile.

Esta es una de tantas experiencias que ocurren en este día en el país que muestran nuestra cultura popular y creatividad.

Son aproximadamente trescientos sesenta y cuatro días de trabajo que artesanos y artesanas, costureros y voluntarios trabajan y se esfuerzan para poder tener cada año un traje completo.

El Convite recorre las calles de Totonicapán desde la mañana para finalizar por la tarde, en cada parada cada grupo realiza una coreografía acompañada de aplausos de la gente que observa y alguna otra se suma al baile.

No solo en Totonicapán hubo Convite, también en Sipacapa, San Marcos; Chichicastenango, Santo Tomás Chiché y Santa Cruz, Quiché; Sumpango, Sacatepéquez; San Francisco El Alto, Totonicapán; y Villa Nueva, Guatemala.

Fotos de Andrea Ixchíu corresponsal de Prensa OPAL.

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TOTONICAPÁN: CAMBIOS DE INSIGNIAS EN EL PUEBLO MAYA K’ICHE’ DE CHUWIMIQ’IN JA’

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Por: Nim Snik Aqabal

Bajo las energías de Oxib’ Ajpu’ (3 cervatanero), desde tempranas horas del miércoles 31 de diciembre de 2014, las 18 comunidades de Tz’olojche’ (Santa María Chiquimula) se movilizaron en el centro del municipio para dar inicio de las actividades de cambios de autoridad y de insignias como ya es costumbre en estos tiempos.

El primer acto político se basó en recordar la importancia de las accionesdesarrolladas por las autoridades salientes durante el 2014 como la consulta comunitaria realizada el 26 de octubre, uno de los hechos que marcará la historia del pueblo. Todas las voces se pronunciaron por las decisiones tomadas: no se negociará, no se traicionará y sí, se defenderá el territorio y la Consulta.

Cuando el abuelo sol ya esta bastante alto, un nuevo acto se desarrolla en el parque de la cabecera departamental de Totonicapán. Por primera vez las 4 zonas de la cabecera y Tierra Blanca presentan a las autoridades de la “Coordinadora de Autoridades Comunales de Totonicapán, Utz B’e Chuwimiq’inja'”, instancia que nace después de que fueran “expulsadas y excluidas“ que sufrieran a finales de mayo de 2014 por reclamar al entonces presidente de los 48 cantones su participación en un foro en Naciones Unidas sobre pueblos indígenas como parte de una delegación promovida y apoyado por el CACIF-FUNDESA y el actual gobierno.

Nuevamente las consignas fueron para dignificar el sistema de organización y autoridad comunitaria frente a la manipulación, traición y utilización que están haciendo politiqueros, empresas nacionales y transnacionales y el gobierno de turno para imponer los proyectos extractivos y doblegar la lucha de los pueblos en ejercicio del derecho de libre determinación.

Al finalizar el día en Rancho de Teja, San Francisco El Alto, el Consejo de Principales con el acompañamiento de otras autoridades juramentan a los integrantes del Consejo Educativo periodo 2015.

En miles de comunidades del Pueblo Maya K’iche’ y del Pueblo Maya en general se desarrollan estas actividades que son el reflejo del ejercicio de la autonomía, el autogobierno y la libre determinación de los Pueblos.

 

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