Archivos diarios: 24 diciembre, 2014

Bárbara Díaz Surin cumplió 57 días en prisión injustamente

#MiCorazonEsDeFlores

Doña Bárbara Díaz Surin es Maya Kaqchikel de las Doce Comunidades de San Juan Sacatepéquez, es autoridad comunitaria y COCODE de su comunidad (Cruz Blanca), fue detenida por fuerzas de seguridad del Estado el 29 deOct. 2014 y enfrenta un proceso en su contra por defender la vida, el agua y el territorio.

Éste 24 de diciembre mientras todo un país celebra la Navidad ella cumple 57 días en prisión injustamente, ella es presa política del Estado guatemalteco por oponerse a la construcción de la planta cementera San Gabriel de la empresa Cementos Progreso por considerar que está atenta contra la vida.

Libertad para doña Bárbara Díaz Surin.

Barbara

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Nicaragua: Represión a la población en Defensa del territorio por la construcción del Canal Interoceánico

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Hoy 24 de diciembre a las seis de la mañana, el ejército y la Policía reprimió agresivamente a la gente que hacía un plantón como muestra de protesta en el lugar conocido como El Tule. Hay más de 40 heridos incluso de bala. “Aún no se ha podido confirmar si hay muertos, aunque varias versiones indican que dos personas han fallecido. Han salido ambulancias con un montón de heridos.“

“Anoche también agredieron a las personas que estaban en un plantón en Rivas. También Detuvieron a mucha gente. No se sabe del paradero de Octavio Ortega (coordinador del Consejo Nacional en Defensa de nuestras tierras, lago y soberanía nacional) y de Ronal Henriquez, líder de la protesta en la zona. Informan que fueron golpeados, y que hay más detenidos de Rivas. No sabemos exactamente cuantos.“

Los comunitarios que estaban haciendo el plantón en Nueva Guinea, han decidido levantarlo para evitar más derramamiento de sangre, pues ya habían sido amenazados con reprimirles.

El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos – CENIDH está viajando a la zona y haciendo gestiones en Managua para saber el paradero de los detenidos.

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Con información de: Nicaragua sin Heridas

CUBA LIBRE Y LA MENTIRA

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Imagen: Sacada de Internet. voces.huffingtonpost.com

Miguel Ángel Sandoval

Fue un efecto de terremoto de intensidad desconocida. Cuba y EEUU intercambiaron presos políticos (espías) acordaron reanudar relaciones diplomáticas a nivel de embajadores y quedó la mesa servida para la discusión del cómo y cuando se iba a finalizar con el embargo-bloqueo que dura ya más de 50 años. La reacción mundial es favorable al fin del bloqueo y a las medidas audaces que deben disminuir la tensión, pactadas por los gobiernos de EEUU y Cuba.

Nadie tenía idea de las negociaciones secretas que con el patrocinio de Canadá y el Vaticano se llevaron a cabo durante varios años. Expertos de aquí y de allá no tenían la mejor idea de cómo se inició este proceso. O sea que el secreto diplomático funciono de buena manera. No hubo filtraciones, no se especuló, y no hubo gestos públicos de nada, salvo un saludo cordial en Johannesburgo en ocasión del funeral de Nelson Mandela, entre Obama y Raúl Castro.

Los dinosauros se quedaron con las cajas destempladas y ahora solo les queda entender que su tiempo ya pasó, que los anteojos ideológicos no sirven de mucho en la época actual y que es necesario saber que corren vientos nuevos. La cultura binaria de buenos y malos de comunistas y anticomunistas no existe más, la lucha por la libertad de la finca… es discurso  vacío, pues de lo que se trata pasa por otros parámetros.

Un ejemplo de ello se puede leer en un comentario de un señor Preti en Prensa Libre, que no oculta su desasosiego por el acuerdo alcanzado entre el gobierno soberano de Cuba y los EEUU. Sigue el mismo estribillo del reconocido cubano de Miami, Montaner, que sin salir de su asombro, lo único que implora es que los republicanos mantengan el embargo sin pensar en un momento en los beneficios que su fin llevaría a Cuba. Tan cubano él.

Quienes se congratulan por el  acuerdo alcanzado, seguirán brindando el trago de ron con refresco de cola, que se conoce en el mundo como Cuba Libre, salvo en Miami en la calle 8 en donde se le conoce como la mentira. Yo prefiero la Cuba Libre. Sirva este ejemplo para aquilatar el desfase en que viven quienes se piensan como en Miami, en la pequeña Habana.

Pero el columnista de Prensa Libre, anuncia tronante nuevos “enfrentamientos” pues quiere vivir en la impunidad absoluta; da pena ver propósitos como los suyos, propios de hace varias décadas.  Rechaza de corazón el acuerdo Cuba-EEUU, y en verdad dan lástima sus “argumentos”. Es la expresión`pinta y parada de la guerra fría, y en otras palabras podría ser calificado como más papista que el Papa. Tenía la impresión que era un poco más informado, pero  no es el caso. Tito Monterroso era clarividente.

Pero en su paranoia se refiere a un grupo de guatemaltecos que se han reunido para tratar de darle un rumbo a la sociedad guatemalteca, sumida como está en el caos, la corrupción y la antipolitica. Y la alarma del columnista, es que hay varias gentes que fueron de las organizaciones clandestinas que se alzaron en armas por las condiciones impuestas por los finqueros y los EEUU y entonces dice, asustado, se están juntando, se están organizando, dios nos agarre confesados.

Qué pena, pues todos sabemos que la democracia si quiere ser seria, es plural, diversa, multifacética. No descansa en la ideología del finquero.  Seria del mismo mal gusto que se le criticara por haber formado parte de las huestes del MLN. Como sabemos, desde la firma de la paz la militancia de quien así lo desee puede ser de forma política, vía partidos políticos u otras formas de organización,  en los marcos que nos brinda el actual ordenamiento jurídico del país.

Se me quedaba en el tintero. Soy de los revolucionarios que negociamos la paz que fue firmada el 29 de diciembre de 1996. Y dentro de los acuerdos quedó muy claro que la democracia debería de ser plural y sobre todo, incluyente, para no se repitiera la visión de finca del pasado que había dado lugar a la larga guerra y a la infame represión a la sombra de ésta. Salvo que este señor quiera reiniciar el largo camino que nos llevó a la guerra y posteriormente a la paz.

¿Qué pasaría si no hubiera Navidad, ni fiestas de fin de año?

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Ollantay Itzamná

En la medida en que se acerca el mes de diciembre, el mundo occidental, y sus colonias culturales, activan en la humanidad un desenfrenado deseo de compras-regalos-fiestas-estrenos… La TV, las radios, las iglesias, los jefes y empleados se desean mutuamente: “felices fiestas”… Se activa una atmósfera estridente de consumopatía que envuelve e invade a cristianos y no cristianos.

En los países enriquecidos, las y los comensales inundan los centros comerciales, tarjetas en mano, para pagar las compras de infinidad de productos nuevos que jamás utilizarán. Sí. Los días del año, ni la vida frenética, les da tiempo para utilizar todo lo comprado en estas fiestas. Por eso, cada cierto tiempo desocupan sus armarios y depósitos para deshacerse de objetos nuevos para reponerlos con ropa o aparatos de moda. Si no consumen así, caen en la depresión psicológica.

En los países empobrecidos se pintan igual o peores estampas. Gente que no tiene para comer en el año, malgasta, derrocha, su poco dinero en comprar todo lo que la Señora Televisión le ordena a consumir entre la última semana de diciembre y la primera semana de enero. En ese tiempo, las y los empobrecidos, ninguneados por el sistema, desean y se esfuerzan por “formar parte” de la ilusoria sociedad “desarrollada”, de donde proviene la mítica Navidad y Año Nuevo.

En esas dos o tres semanas de consumismo frenético, la economía de la industria y el comercio mundial vende cerca del 30% de todo lo que mueven en todo el año. Pero, de este porcentaje de compras, pasada las fiestas, se tira a la basura cerca del 70% de los productos. Recargando a la herida Madre Tierra con más contaminación y destrucción. La FAO dice que, en el mundo, cada año se tira a la basura el 30% del total de la comida existente, mientras millones de seres humanos mueren de hambre. ¿No es esto una enfermedad o un síndrome del hombre desarrollado?

¿Cuántos comensales son conscientes de lo que celebran en estas fiestas?

Lo más vergonzoso de nuestras espectaculares sociedades unidimensionales es que casi ningún comensal de estas fiestas sabe explicar del por qué de los míticos símbolos navideños que los estimulan. ¿Qué significa el árbol de pino, Papá Noel, las manzanas, o las luces? ¿Desde cuándo se arman los pesebres? ¿Por qué las imágenes de los miembros de la sagrada familia son de color blanco?…

La Navidad y el Año Nuevo son aportes del cristianismo al sistema-mundo-occidental. En el siglo XI, San Francisco de Asís, para motivar a la feligresía católica, armó el primer performance del nacimiento sagrado en el pórtico del templo de Asís, intentando reproducir la narración bíblica del nacimiento divino. Desde entonces, las familias católicas arman los nacimientos con imágenes que se asemejan físicamente a los europeos. Históricamente Jesús de Nazaret y sus parientes fueron de color trigueño/cobrizo (hebreos).

Lo de la fecha del 25 de diciembre, es fruto del esfuerzo de inculturación que el cristianismo realizó históricamente para anunciar y fijar los mensajes religiosos en el imaginario colectivo de sus creyentes. Es decir, montar fechas festivas y lugares sagrados cristianos sobre fechas y lugares precristianas (“paganas”) para que las y los nuevos conversos al cristianismo no sufriesen demasiado choque cultural. Ocurrió con la Navidad.

En  la Roma politeísta, el 25 de diciembre se recordaba el nacimiento de Apolo (Sol Invictus), una de sus divinidades. Germanos y escandinavos, el 26 de diciembre, celebraban el nacimiento de su divinidad Freyr(Señor del sol y de la lluvia). Sobre estas festividades se impuso (inculturó) la Navidad cristiana.

Además, los pueblos nórdicos, como los celtas, hacían, y aún realizan, ceremonias espirituales con fuego (luz) en el solsticio de invierno (21 de diciembre), pidiendo al astro (divinidad) sol para que vuelva a iluminar y calentar a la Tierra. Es el período más frío del año, y de mayor oscuridad. Casi toda la vegetación se marchita, menos el árbol de pino. De allí que el pino, en el imaginario doctrinal cristiano nórdico represente a la vida que se impone a la muerte. Por eso el mensaje central de la Navidad es: “Dios que nace en la oscuridad para traer vida al mundo”. En el hemisferio Sur, cósmicamente ocurre todo lo contrario.

Con las fiestas de Año Nuevo, ocurre otro tanto. Por ejemplo, las civilizaciones andinas celebramos el año nuevo el 21 de junio (Natalicio del Tata Inti, solsticio de invierno en el Sur). Los musulmanes celebran el Año Nuevo dependiendo del inicio de su calendario lunar (el 2014, celebraron el 25 de octubre). Según el calendario solar maya, el Año Nuevo, en el 2014, fue el 21 de febrero. Estas y otras fechas son y fueron celebraciones espirituales-familiares-comunitarios, sin derroche ecosida.

Pero, sobre los universales fijados por los imperios cristianos, ahora se impuso el imperio del dólar para anexar comercialmente a todo el planeta. Para este fin capitalizan la imaginación navideña de San Francisco de Asís. Activan y configuran en cada uno/a de nosotros la nostalgia del consumo familiar, creando nuevos y múltiples deseos como necesidades.

¿Qué pasaría si dejásemos de consumir y/o celebrar la Navidad y Año Nuevo? ¿Se enfadaría el Niño Dios navideño, insensible ante tanta opulencia y derroche de unos pocos (en su nombre) y la inanición de millones? ¿Por qué será que el cristianismo no libera de la responsabilidad a su divinidad separando o suprimiendo estas fechas festivas que evidencian la mayor impotencia o complicidad de su Creador?