Archivos diarios: 2 diciembre, 2014

Cuando el dinero no compra la comida (el caso del tortrix en la dieta)

verduras--mijo--cereales--comida-sana_3219150

Fotografía tomada de Internet http://www.freepik.es

Por: Patricia Cortés

Estábamos en el Ejercicio Profesional Supervisado – EPS de la carrera de medicina. Lo primero que nos dimos cuenta era que no había manera de comprar comida. Nadie preparaba comida en su casa para vender y si no llevábamos los ingredientes, tampoco había donde comprarlos. Un día salimos a buscar verdura para hacer un caldo, recuerdo que encontramos a una mujer que una vez por semana llegaba a la aldea a vender tomates, zanahorias y papas, compramos 3 tomates diminutos, una papa y una zanahoria por un precio exagerado, todo de mala calidad.

Yo era muy joven y no tenía los conocimientos necesarios, así que no me preocupé en averiguar que comía la gente, las veces que nos invitaron a comer, nos dieron caldo de gallina, delicioso, pero jamás pregunté cómo lo hacían o donde compraban los ingredientes. Esa experiencia de no encontrar comida comprable se repitió muchas veces, aunado a eso la absurda opción de beberme una coca cola caliente, luego de una caminata, porque la gente creía que “a eso estaba yo acostumbrada” y no me daban otra cosa, agua pura, hubiera sido deliciosa si no pensara yo misma que podía ser peligrosa, me daban agua caliente.

En otro lugar comía salchichas, unas pequeñas baratas que llegaban una vez a la semana y a veces pollo, mataban res una vez por semana y ha sido el lugar donde más barato he comprado el lomito: uno entero por 10 quetzales (hace 15 años) porque “la gente no se lo come, prefieren llevar hueso, para caldo” y no había refrigeración.

Increíblemente las famosas galletas “pic nic” y los tortrix si se conseguían, con eso aplacábamos el hambre en esos lugares donde no vendían comida y tampoco compartían, eso y las gaseosas eran fáciles de encontrar o nos conformábamos con un huevo frito y tortilla (no más de uno tampoco).

Durante mi EPS llegaron unas jovencitas, de la escuela de maestras de educación para el hogar, ellas andaban con la consigna de “enseñar a las madres a cocinar con lo que hay en el lugar”, en primer lugar hicieron mermeladas de naranja (hay muchas naranjas en el lugar) y en segundo lugar pastel de banano y “fritas de banano” una especie de panqueques muuuuy grasosos de banano, que siguen siendo populares ahora, la gente los “sale a vender” en los pueblos grandes. (los bananos cuestan menos de 10 centavos todavía)

Veinticinco años después me doy cuenta que “enseñar a las madres a cocinar” es como intentar enseñarle a los gatos a nadar, especialmente si las recetas con “alimentos locales” se circunscriben a comidas azucaradas y/o grasosas, para lo que necesitan comprar grandes cantidades de azúcar, aceite, harina y huevos (que no hay localmente) y no a revisar la historia de gastronomía local y lo que se come en el día a día.

Afortunadamente hay gente como la del Xkape de Cobán, que trabaja identificando hierbas, hongos, frutas y verduras locales que pueden aportar nutrición sin necesidad de tanta harina, aceite y azúcar (todo eso viene de fuera y se necesita dinero para comprarlo).

Pero aún falta… la gente que me ofrecía una coca cola, no lo hacía pensando en mis riñones (no puedo tomar mucha coca cola) sino pensando en “agradarme” con algo “bueno” según la publicidad, las madres que le dan un quetzal (que serviría para conseguir tal vez un tomate) lo hacen pensando en que le dan algo “bueno” y “cool” a los niños.

La gente se ríe del tortrix, pero en un lugar donde es fácil conseguirlo y no es caro (1 quetzal) resuelve dos necesidades: paliar el hambre y darle estatus a la familia. Uno de los grandes errores al “analizar al otro” es que uno asume que ese otro tiene pulsiones diferentes que las de uno o “debería comportarse como pobre”.

Antes de decirle a la gente haragana, embelequera o esas cosas revise su refrigerador y su despensa y me cuenta ¿Cuánta de la comida que está allí la compró porque es saludable? ¿Cuánta de la comida la compró porque “le dio antojo”? ¿Cuánta de la comida la compró porque “es lo que está de moda”?

Y claro, seguramente tiene gaseosas, frituras, golosinas, cereales azucarados, fruta “rara” (fuera de temporada y cara) salsas y aderezos grasosos, panadería y esas cosas. Seguro me va a responder “pero yo lo puedo pagar y por eso lo compro”, y no le voy a preguntar si usted o sus hijos tienen el peso adecuado, la hemoglobina al nivel adecuado, porque igual me va a responder que qué me importa.

Entonces: ¿entiende usted qué función tiene un tortrix en estos casos? La misma que tiene para usted demostrar en la carreta de compras que se lo puede comprar.

Anuncios

ME GUSTA CALLE 13 

10365895_662153997235776_1415897049492308962_n

Fotografía: Sonia Pérez Díaz

                                           

Residente calle 13 dijo cantando lo que decimos todos los días

Miguel Ángel Sandoval

Sin duda, Calle 13 se ha convertido en uno de los grupos representativos de la música popular actual  y de las demandas sociales más importantes del continente. De ello hay datos que hablan por sí mismos. Pero sobre todo, que deja mucho que desear de otros artistas y músicos que no se animan a transitar por la ruta que Calle 13 está abriendo y que retoma lo que hizo antes Rubén Blades o  los Guaraguao o la nueva trova. Pero en este caso con un plus.

Se saben posicionar con los temas políticamente más complejos y le hablan a un auditorio masivo, comprometido, que espera de Calle 13 mucho más de lo que puede, que ya es bastante. Unos ejemplos ayudan a entender el fenómeno de Residente Calle 13. En Santo Domingo, Republica Dominicana, apoyaron la demanda de hacer de Loma Miranda un parque nacional y de esa forma, impedir que se convierta en un socavón de las mineras. Se unieron así al clamor popular dominicano, que en su momento otro consagrado no supo o no quiso hacer.

En México, se han sumado a la exigencia nacional por la vida de los estudiantes de Ayotzinapa y con ello el perfil de esa lucha absolutamente legitima, tiene de parte de estas estrellas de la música popular un apoyo de primer nivel. Justo es decir que se trata de un clamor nacional de los mexicanos y mexicanas. De la misma manera que en Santo Domingo, Loma Miranda expresa un clamor nacional por el respeto de los recursos naturales.

En Guatemala, el sábado 29 de noviembre, en el estadio del ejército, que en verdad  debería cambiársele nombre, Residente Calle 13 salió al escenario con una playera con la inscripción “SI HUBO GENOCIDIO”, para el disgusto de algunos que piensan que los artistas solo deben cantar al soberano como antes los bufones al rey.  Aún mas, expreso lo que muchos artistas guatemaltecos han dicho y otros deberían de decirlo.

Parecería entonces que los músicos pueden tener opinión sobre los temas más complicados de los países a los cuales visitan, pues representan algo más que ritmos y  canciones.  Creo que sería un momento para que los grupos de artistas guatemaltecos, con una tendencia marcada a expresiones auto referenciales, al ver expresiones como las de Calle 13 valoren el hecho que la calidad musical puede estar vinculada a las causas sociales más legitimas. Y que no se pierde calidad por tener una posición ligada a las causas de las mayorías.

Espero que ahora los neoliberales o liberales que canturrean las rolas de Calle 13, le pongan de letra al ritmo pegajoso, si hubo genocidio, si hubo genocidio, si hubo genocidio….

 

Reunión del gobierno plurinacional en territorio Q’anjobal y autoridades de justicia

Gobierno Plurinacional 9

Por k’opoj, achej jolom konob’

La seguridad es una de las principales preocupaciones de las personas en todo el territorio de la nación Q’anjob’al, por eso las comunidades de manera organizada delegaron en sus representantes para que ellos trasladen su voz y sentir a representantes de las instituciones del Estado guatemalteco.

Recientemente se realizó una reunión, esta se hizo en el municipio de Santa Eulalia Huehuetenango el día 22 de octubre 2014, significo un primer encuentro entre representantes del Gobierno Plurinacional de las Nacionalidades Q’anjob’al, Chuj, Akateko, Poptí y Mestiza del Territorio Q´anjob´al con las cinco instancias del Centro de Administración de Justicia – CAJ en este municipio. Éstas son: Mediación, el Ministerio Público -MP-, Juzgado de Primera Instancia, Policía Nacional Civil PNC y Defensa Pública Penal.

La persecución, criminalización de hombres y mujeres en los últimos años por parte de los agentes de la PNC y MP  provoco la desconfianza de las comunidades en esta institución, también la imposición del  ejército a pesar que las comunidades lo rechazan. El objetivo de esta reunión es para buscar entonces un camino democrático y pacífico para coordinar  el trabajo de la seguridad y justicia en el territorio Q’anjob’al, pues las personas no confían más en las instancias gubernamentales.

El Gobierno Plurinacional busca realizar ésta coordinación con el CAJ para que se mantenga en calma el territorio sin dejar de brindar justicia y seguridad.

Segunda reunión

Un nuevo momento de coordinación llegó días despues, el miércoles 26 de noviembre se realizó un segundo encuentro entre el Gobierno Plurinacional y estas otras instancias, en este espacio se está evaluando la construcción de una ruta de acercamiento entre los pueblos, sus autoridades legítimamente electas para representarlos en el Gobierno Plurinacional y el Estado guatemalteco.

Construir confianza es un reto, si existe voluntad desde las instancias que forman parte del CAJ en Santa Eulalia podríamos estar ante el cese de las ordenes de captura contra opositores de las empresas o el cese de la protección de trabajadores de hidroeléctricas que tanta violencia llevaron a las comunidades en los últimos dos años.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.