Archivos diarios: 3 noviembre, 2014

Adiós Elías Barahona

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Elías Barahona juramentando para dar su testimonio durante el juicio de la Masacre de la Embajada de España. 2 de octubre de 2014.

Carlos Figueroa Ibarra.

Hace dos años tuve el placer de recibir en mi casa a Elías Barahona quien llegó a visitarme en compañía de Mario René “el remachón” Chávez.  Habían  llegado a México a un evento  de periodistas y aprovecharon el viaje para hacer otras cosas, entre ellas el visitarme. De Elías sabía yo mucho, pero no había tenido el gusto de conocerlo. Ese octubre de 2012, en medio de la comida, Elías relató  la terrible experiencia de estar infiltrado en el ministerio de gobernación en Guatemala durante la época de Donaldo Álvarez Ruiz. En algún momento de la plática, se tocó el doloroso tema del asesinato de mis padres, Carlos y Edna, el viernes 6 de junio de 1980. Elías nos relató que recordaba muy bien ese día que marcó para siempre la vida de mi familia y la mía propia. Elías presenciaba la visita semanal de dos altos militares, los cuales llegaban con una lista que presentaban a Donaldo Álvarez Ruiz en la cual se contenía los nombres de quienes serían asesinados. Quiénes morirían estaba cuidadosamente agendado por el gobierno de Romeo Lucas García.

El viernes 6 de junio de 1980, Álvarez Ruiz estaba sumamente contrariado. Al parecer el grupo operativo que asesinó a mis y padres, había roto el calendario porque según recordaba Elías, todavía no les tocaba el turno a ellos. Ese día, según clamaba Álvarez Ruiz,  el asesinato que estaba planificado era el de Julio Segura. Julio, quien conservó hasta el final su amistad con mi padre, era un antiguo revolucionario que a la sazón trabajaba con el gobierno  de Lucas, específicamente al lado del ex militar Hugo Tulio Búcaro. Pese a su transición ideológica,  Julio Segura Trujillo (emparentado políticamente con Búcaro) era percibido como una amenaza por el alto mando del ejército.  Y en efecto, de acuerdo a la versión de Elías Barahona, aquel terrible 6 de junio de 1980 el turno de la muerte tocó a mis padres.  Poco tiempo después, en septiembre de ese año, Julio Segura también fue asesinado. Al recibir la triste noticia de la muerte de Elías, revisé en mis archivos y encontré una misiva de él fechada el 24 de octubre de 2012 en la que a propósito del asesinato de mis padres me decía: “Estoy convencido de que el operativo lo dirigió García Arredondo que con Valiente Téllez hacían el trabajo sucio por órdenes de Donaldo en tareas que les asignaba el alto mando en su lucha contra el “comunismo”.

Hoy Manuel Valiente Téllez está muerto, Donaldo Álvarez Ruiz está prófugo y Pedro García Arredondo tiene una condena y se cierne sobre él, otra más en el juicio por el incendio de la embajada de España. Todavía pude hablar con Elías Barahona el 2 de octubre de 2014, pues ambos comparecimos ante el tribunal que está juzgando a García Arredondo.  Elías como testigo y yo como perito.

Desde su silla de ruedas y congruente hasta el final, me reiteró su convicción de hacer justicia. Elías Barahona siempre será recordado por su valentía y honestidad.

1 de noviembre: La Verbena y memoria histórica

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Por Nelton Rivera.

Encontrar el anochecer en el cementerio La Verbena un 1 de noviembre me transportó de la realidad de una de las tradiciones más fuertes de éste país a un capítulo de la historia reciente del país, estar ahí es regresar 34 años en el tiempo. El frío se calaba fácilmente entre la ropa, el viento soplaba con fuerza golpeando las ramas de los árboles y mis mejillas.

El cementerio La Verbena se encuentra en la colonia “6 de octubre” en la zona 7 de la capital, está ubicado en una isla de tierra, rodeado de barrancos, al Noreste se encuentra el cementerio General de la zona 3, al Norte el puente del Incienso y al Noroeste está la colonia Ciudad de Planta II y el Parque La Democracia.

Éste cementerio fue construido por el ex dictador Jorge Ubico en el año de 1939 y el terreno serviría como una extensión del Cementerio General de la zona 3 porque éste estaba destinado a las familias de mayores recursos económicos de la ciudad[1], la Verbena entonces éste año cumple 75 años de funcionamiento destinado a las familias de escasos recursos de la ciudad.

Pocas veces visité éste cementerio, la primera vez fue para enterrar a mi abuelo, luego una visita más en 2011 y ésta última que terminaría en un foto reportaje pero que también era para visitar nuevamente a mi abuelo: don Miguel Ángel González (topógrafo municipal y jugador del equipo Municipal).

Llegamos al cementerio a las 4 de la tarde, desde la calle La Verbena son aproximadamente cuatro cuadras para ingresar al cementerio, desde el inicio de la calle la circulación de carros es imposible, miles de personas van contra corriente, unas saliendo otras entrando.

Fácilmente se puede conseguir desde un algodón de azúcar hasta churrascos y ceviches, sin dejar de lado el tradicional fiambre en cualquier esquina, ventas de ropa, electrodomésticos, un par de carpas improvisadas con música y ventas de alcohol, mariachis, parejas bailando y cervezas en el suelo.

La Verbena realmente es impresionante, en su ingreso una marimba le da la bienvenida a cada persona y enfrente una capilla en donde se acomodan militares y policías con lentes oscuros. A pocos pasos varios edificios con los nichos, frente a estos están las construcciones de tumbas más elaboradas e individuales que al final son pocas en relación a los nichos colectivos.

Siguiendo unos metros hacia dentro del cementerio están un gigantesco terreno en donde se encuentran enterrados los cuerpos de todas aquellas personas que han ingresado ahí por décadas como XX, lozas recientemente pintadas de color amarillo marcan los lotes y filas en donde se encuentran ubicados, rodeados de árboles.

Al fondo está una construcción, al acercarse se pueden ver cuatro chimeneas bastante grandes de 5 o 6 metros de altura, toda la construcción esta circulada por muros y custodiada por agentes de seguridad, uno de ellos cuenta que la construcción es una incineradora, pero que tiene años de no funcionar ¿Habrá funcionado durante la guerra? Y ¿Para qué?.

La Verbena y los detenidos desaparecidos

En la década de los años 80 en éste lugar fueron ingresados miles de cuerpos como XX, muchos de estos podría ser de personas detenidas desaparecidas por las fuerzas de seguridad del Estado guatemalteco. Registros y testimonios de éste lugar llevaron a los investigadores de la Fundación de Antropología Forense de Guatemala FAFG a realizar un proceso de investigación propio con éste cementerio.

“Al investigar los libros de ingreso de los cuerpos a ese cementerio, nos dimos cuenta que en la Ciudad de Guatemala unas 100 personas mueren al año sin ser identificadas son enterradas allí. La mayoría de estas personas no identificadas son, generalmente, aquí, en Nueva York o en cualquier ciudad, indigentes, o personas que vinieron del interior, alguien las atropelló y no hubo quien las reconociera.

Pero entre el año 80 y el año 84 hay una carga muy grande de cuerpos no identificados y las causas de muerte registradas en los libros ya no solo eran hipotermia o cirrosis, o un accidente de tránsito, sino ya tenían una causa de muerte violenta. En su mayoría, por herida de proyectil de arma de fuego en el cráneo, por ejemplo, o el aparecimiento de grupos de personas, ya muertas, con las manos amputadas, o tres personas ahorcadas al mismo tiempo; entonces, ahí es donde nosotros creímos que podíamos estar encontrando a personas denunciadas como desaparecidas, por esa sobrepoblación de cuerpos no identificados por causa de muerte violenta y también en los años específicos del conflicto.”[2]

El área de trabajo de la FAFG se encuentra dentro de un perímetro cerrado por un muro que la rodea, al frente algunas fotografías en papel están pegadas a la pared, los rostros pertenecen a personas detenidas desaparecidas, aunque no todas lo son, se confunde los casoso políticos de personas asesinadas durante la guerra y cuyos cuerpos fueron enterrados con aquellas quienes aún no han aparecido.

Lo cierto es que cada 1 de noviembre miles de personas visitan La Verbena, pasan frente a las instalaciones de la FAFG y se preguntan de quienes son las fotografías, sin saber que adentro de esos muros se está realizando un proceso de exhumación de cientos de cuerpos localizados en este cementerio, y que se busca identificar a las personas detenidas desaparecidas, parte de los 45 mil que aún faltan por encontrar.

[1] Aníbal Chajón. Cementerio General de la Ciudad de Guatemala. http://cultura.muniguate.com/index.php/section-table/38-cllaflorida/147-portadalaflorida

[2] Entrevista con José Suasnávar (FAFG), por FLACSO-Guatemala. http://www.flacso.edu.gt/portal/?p=7876

 

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