Archivos diarios: 10 octubre, 2014

Barillas: Defensores del agua en audiencia de vista pública en la Corte de Constitucionalidad

Vista publica barillas

Quimy De León

El motivo de ésta audiencia es a partir del caso de criminalización y judialización de cuatro luchadores y defensores de derechos humanos y del agua en Barillas, tres de ellos de la nación q´anjob´al: Lic. Arturo Pablo, Francisco Juan, Diego Marcos y Adalberto Villatoro. Ellos forman parte de la resistencia pacífica “Nuevo Amanecer” contra la instalación de la empresa Ecoener Hidralia Energía – Hidro Santa Cruz en Barillas. Este municipio lleva ya desde el 2007 organizándose de esta manera para exigir sus derechos constitucionales y como pueblos indígenas frente a la problemática que se ha generado a partir de la llegada de ésta empresa.

Ellos junto a la comisión jurídica del Consejo del Pueblo Maya – CPO a través del abogado Benito Morales alegaron lo arbitrario del proceso judicial puesto en su contra por la empresa Hidro Santa Cruz representada por el abogado César Calderón y Víctor Hugo Ma Villatoro, la empresa puso un “recurso en contra de la resolución del juzgado de Santa Eulalia que les retiró los cargos de plagio o secuestro. El objetivo fundamental de ésta empresa es que la Corte de Constitucionalidad ordene la anulación de la resolución del Juez para retroceder en el proceso y que se ordene la aprensión inmediata[1]. “

Los magistrados de la Corte escucharon a cada una de las partes y tomará tiempo la resolución sobre este caso.

Antecedentes

Los cuatro defensores del agua fueron detenidos por orden del juez Luis Fernando Pérez Zamora el 23 de enero de 2014 en el juzgado de Santa Eulalia cuando se presentaron voluntariamente a una de las audiencias en relación a denuncias en su contra, los tres están acusados dentro de la  Causa penal 139-2013 por los delitos de “plagio o secuestro, amenazas, instigación a delinquir, reuniones y manifestaciones ilícitas”; dichas acusaciones responden a los intereses de la empresa española, pues son ellos quienes les acusan de haber cometido éstos delitos en contra de sus trabajadores. En esta audiencia previo a detenerlos el Ministerio Público había agregado los delitos de secuestro y asesinato.

La gente solicitó que el juez actuara conforme derecho y no bajo la presión de las empresas y horas más tarde se celebra una segunda audiencia en donde el juez quita los cargos de plagio o secuestro y asesinato. Ellos quedaron después en libertad.

Represión mediante la persecución penal

Los actores políticos y empresariales están utilizando el aparato judicial y el entramado jurídico  para neutralizar las acciones y la movilización de quienes se oponen a sus proyectos . Eso es lo que se llama  la judicialización de la protesta, una parte central de la estrategia de represión que utiliza herramientas “legales” para acabar con las formas de oposición y de organización.

Se trata de una forma de represión más sutil que las formas “clásica” de violencia directa, pero no por ello menos efectiva, pues consiste en “…introducir a los movimientos sociales en largos procesos de confrontación legal que apuestan al desgaste interno de los movimientos y que dejan a los actores sociales en una situación de profunda desventaja… Aun teniendo la capacidad de llevarlo en orden, el resultado puede ser claramente inclinado en favor del Estado, por la vía de la corrupción de las autoridades[2]

Puede utilizarse de dos maneras complementarias. Puede funcionar cambiando la legislación y convirtiendo en delitos las acciones de protesta constitucionalmente resguardadas. O puede funcionar a base de detener a los líderes por unos delitos comunes –secuestro, robo- que no se pueden probar pero que les condena a prisión.  Estos delitos son creados y denunciados por supuestos testigos, la mayoría ni si quiera son susceptibles de ser demostrados.

 

[1] Información de Consejo del Pueblo Maya.

[2] Pablo Romo, La Criminalización de la Protesta Social en México. Observatorio de la Conflictividad Social, Servicios y Asesoría para la Paz, AC. México, 2008.