Archivos diarios: 10 septiembre, 2014

LA DIMENSIÓN TRÁGICA DEL CINE DOCUMENTAL

Por: Sergio Valdés Pedroni
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Juan Manuel Sepúlveda durante la “devolución” de su largometraje Lecciones para una guerra, y el rodaje de Pasión por la realidad, de Sergio Valdés. El Quiché, julio de 2012.

La mirada del cineasta es siempre un recorrido de reflexiones y de afectos. Pero estos afectos, una vez procesados y manipulados en el montaje, rebasan con frecuencia los afectos y las reflexiones ordinarias, y no es extraño que trasciendan con mucho la experiencia sensible de quienes hacen y gustan del cine. Esto explica en parte la fascinación, el entusiasmo y el engaño que suscita…

El trabajo de un cineasta documentalista, supone una operación de desterramiento de la rutina y la indiferencia sobre la realidad. Para que esto sea posible, el cineasta tiene que desterrar previamente de su mirada, la tendencia de anteponer a la curiosidad y la capacidad de asombro, los prejuicios, dogmas y certezas impuestas por la moral, la academia y las buenas costumbres.

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Juan Manuel Sepúlveda durante la “devolución” de su largometraje Lecciones para una guerra, y el rodaje de Pasión por la realidad, de Sergio Valdés. El Quiché, julio de 2012.


El cine se parece más al amor erótico que a la amistad: no le bastan el respeto, la condescendencia y la buena voluntad. Requiere de la fuerza inconmensurable del deseo, las caricias de la fantasía, los gritos de la rabia y el silencio aterrador de la serenidad. Retratar las posibilidades de la vida cotidiana o las formas de la historia, son actos inconcebibles sin una buena dosis de pasión y enamoramiento.

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Músico itinerante en el rodaje de Las aulas del porvenir, de Sergio Valdés. El Quiché, enero de 2013. SVP ®


El cine documental toma la realidad y la convierte en una representación, a la vez trágica y esperanzadora del porvenir. No es tan sofocante como la realidad, pero cautiva y engaña como ella. Inspira milagros y tragedias, funda emociones desbordantes, embriaga hasta la saciedad. Se trata de una composición técnica y estética que, si bien puede desbordar la luz del día o las tinieblas de la noche, no las sustituye.

El cine documental habla de la realidad exterior tanto como de la realidad interior del cineasta. Por eso adquiere siempre una dimensión trágica parecida a la ausencia y el olvido.

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Fotografía de Sergio Valdés. Músico itinerante en el rodaje de Las aulas del porvenir. El Quiché, enero de 2013. SVP ®).


1. Fotografías: Juan Manuel Sepúlveda durante la “devolución” de su largometraje Lecciones para una guerra, y el rodaje de Pasión por la realidad, de Sergio Valdés. El Quiché, julio de 2012.

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