Archivos diarios: 30 marzo, 2014

Concierto aire a política

Musica

Por Jonatan Rodas, estudiante de música.

Allegro

Estimado profesor. Tal como se nos fue requerido estoy escribiendo un resumen del concierto que recientemente ofrecieron las y los profesores del Conservatorio Nacional de Música. Como se trataba de una actividad obligatoria, la mayoría de la concurrencia éramos los alumnos del plan sabatino. Los del día domingo también debieron asistir en sus horarios de clase. Yo preferí quedarme en la parte de arriba porque supuse que habría menos niños allí. Mala decisión. Tres niñas del curso de violín se sentaron a mis espaldas y no paraban de gritar. Se preguntará usted que hacían estas niñas gritando en un recital. Pues yo tampoco lo sé, porque el anfitrión nos recordó al inicio que no debíamos gritar ni mucho menos aplaudir cuando no correspondía. “Esto –dijo el profesor- no es un estadio de futbol”. En fin. Las niñas gritaron todo el tiempo al final de cada interpretación.

El concierto, como dije antes, inició con las palabras de bienvenida del anfitrión quien además hizo alusión al volante que nos repartieron la semana pasada. Este volante tenía dos mensajes precisos: el primero de ellos anunciaba la obligatoriedad del concierto con un valor de Q 10.00. Allí mismo supimos que los fondos recaudados servirían para pagar la deuda del servicio de agua que se viene arrastrando desde hace un buen tiempo. Según se sabía el Ministerio de Cultura y Deportes había hecho un convenio de pago con la empresa que presta este servicio, pero dada la suspensión del agua desde hace un mes y medio suponemos que tal convenio no se cumplió.

No espero obtener más de los cinco puntos que usted nos ofreció pero debo decirle que compré dos boletos a fin de que la deuda, amortizada con las contribuciones de estudiantes y profesores, sea cubierta y así los baños estén disponibles lo más pronto posible. Uno nunca sabe cuando los nervios lo van a traicionar mientras se presenta una lección.

El segundo mensaje que contenía el volante era la actualización de nuestros datos en la página web. Es la primera vez que nos piden un procedimiento de este tipo. ¡Nunca está de más! Pero lo que si me sorprendió es que el anfitrión dijera que esto respondía a una solicitud de la Vice- Presidencia de la República quien necesitaba saber, cito, “quienes son los beneficiarios del programa”. Uno podría pensar que la Vicepresidencia va a comprar instrumentos, o tal vez esté pensando en remodelar las instalaciones, o mejorar el salario de las y los profesores (ojalá estén pensando en pagarles los viáticos cuando vayan a algún curso de actualización, porque a menudo estos gastos también dependen de recaudaciones en conciertos como el de este sábado). Pero no hay que ser tan ingenuo pienso yo, eso no va a pasar… ¡quizás solo quieran pagar el agua! ¿Usted que piensa?. Lo cierto es que queramos o no vamos a tener que actualizar nuestros datos. Por lo menos, usted concordará conmigo, seremos una estadística más en los suntuosos informes de gobierno.

Prestissimo

Rápidamente hago una relación de los contenidos del concierto. El primero en aparecer fue un trio de piano, violín y acordeón. Tocaron dos melodías. Una de ellas titulada Dominó y la otra no la recuerdo. Luego de ello hizo su aparición una fusión de instrumentos de viento quienes también tocaron dos melodías. Posteriormente se unió al grupo el maestro Fildin Roldán quien antes de interpretar la melodía de Toy Story nos recordó que ésta se refería al valor de la amistad. Con el carisma que le caracteriza el maestro nos pidió que levantáramos la mano para hacer un juramento. Prometimos ser amigos fieles. Y no dudo que este juramento fuera extensivo al Conservatorio Nacional de Música (me pregunto si de haber estado allí, los funcionarios de la Vicepresidencia y el Ministerio de Cultura y Deportes habrían jurado también ser amigos fieles del Conservatorio).

La parte final del concierto estuvo a cargo de una orquesta que se completó con la llegada de una marimba, instrumentos de cuerda (violines y cellos) quienes interpretaron No llores por mi Argentina. Recuerda usted esa parte de la canción que dice “yo solo quiero sentiros muy cerca/ poder intentar abrir mi ventana/y saber que nunca me vais a olvidar”. Sin duda ha de ser emocionante poderle dedicar versos de este tipo a la patria de uno. Desafortunadamente es difícil imaginar tamaño amor con la manera en que aquí ha sido construida la idea de nación. Pero ya me estoy desviando. Tocaron La Cumparsita y luego le siguieron Zamba de una nota y Chica de Ipanema. El concierto finalizó con una melodía llamada Mister Duke.

Al finalizar, el público se levantó para seguir aplaudiendo a la orquesta. Como usted bien sabe, el levantarse de la silla para continuar la ovación es no solo una muestra de respeto sino un reconocimiento a la calidad artística de quienes están sobre la duela. Aunque ahora que lo pienso, levantarse también podría ser considerada una necesidad frente a aquellos que no merecen nuestro respeto. Así finalizó el concierto. Por favor, no olvide ponerme los cinco puntos.

Coda

Prensa Comunitaria me ha invitado a escribir en este espacio. Pido mis disculpas por el tono de la anterior nota, he debido hacer una reflexión más sería respecto a la situación del Conservatorio Nacional quien no solamente enfrenta problemas con el servicio de agua, sino además ha tenido que lidiar con un Ministerio de Cultura que, además de no prestar atención a estas necesidades, se ha empeñado en suprimir los Comités de Finanzas de centros como el Conservatorio y la Escuela de Danza (Acuerdo Ministerial 290-2013 del Ministerio de Cultura y Deportes), instancias sin las cuales los planes de fin de semana técnicamente dejarían de existir.

Pero tengo una excusa para no haber hecho tal reflexión: nada nuevo se puede extraer de esto más que la confirmación de que para el actual gobierno no son una prioridad las políticas de promoción artística y cultural (mucho menos aquellas que históricamente lo han requerido), sino solamente impulsar sus estrategias militaristas calcadas bajo la inocua estampa de la seguridad ciudadana. Y aún más, el oportunismo con que acostumbran presentar como logros de su administración aquellas esfuerzos que, como en el caso de profesores y estudiantes del Conservatorio, solamente hacen quienes están allí por amor al arte, por amor a su territorio y por amor lo que les pertenece.

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15 años del Silencio a la Memoria

 Por Nelton Rivera –Prensa Comunitaria.

A finales del mes de febrero del 2014 el Instituto Internacional de Aprendizaje para la Reconciliación Social organizó una exposición fotográfica titulada “15 años del silencia a la memoria”, ésta exposición se encuentra en los corredores de la antigua estación del Ferrocarril de Guatemala. Y fue precisamente en el marco de un foro que estuvo presente Jonathan Moller autor de una buena parte de las fotografías que se exponen, quien nos compartió su experiencia como fotógrafo en Guatemala.

Memoria 1

Conozcamos más sobre Jonathan Moller y su obra fotográfica con sus propias palabras

La llegada a Guatemala 

Yo estuve en Guatemala casi todo el tiempo entre el año 1993 y 2001, trabajando con las organizaciones de solidaridad internacional y de los derechos humanos norteamericanas, prestando acompañamiento a poblaciones desarraigadas por la violencia del Conflicto Armado. Gran parte eran las comunidades de Población en Resistencia, desplazados internos y apoyamos los retornos de los refugiados internos de campamentos en México y su retorno a Guatemala a las comunidades de retornados.

Entre el 2000 y el 2001 yo fui el fotógrafo del equipo de antropología forense de la oficina del  Paz y Reconciliación que era un proyecto de la Diócesis del Quiche. Documenté exhumaciones en el área de Nebaj, en el año 2001 regrese a los Estados Unidos y no he vivido en Guatemala desde entonces.

Inicio del trabajo

Comencé a trabajar con las fotografías y los testimonios que había documentado desde el 93, la primera cosa que hice es que armé una exposición integrada por fotografías de las exhumaciones y los procesos alrededor de ellas. También hicimos una exposición que fue promovida por Amnistía Internacional en Estados Unidos que se ha puesto en muchas universidades.

Con el apoyo de Amnistía Internacional Suiza hicimos una copia de esa exposición y ésta viajo por varios países de Europa. Al mismo tiempo comencé a tener el sueño de hacer un libro con las fotografías de Guatemala junto con los testimonios, en el año 2004 se publicó el libro “Nuestra cultura es nuestra resistencia, represión, refugio y vinculación en Guatemala” que contiene las imágenes, testimonios y textos de la experiencia y vivencia de las Comunidades de Población en Resistencia y de las exhumaciones.

Con este libro desde el año 2004 cuando fue publicado, hemos estado con las ventas recaudando fondos para la Asociación de Justicia y Reconciliación – AJR que lleva los procesos de justicia frente al Genocidio. Hoy en día sigo trabajando con gente involucrada en la labor de solidaridad con Guatemala, con NISGUA que es la red de solidaridad con los pueblos de Guatemala de origen norteamericano y con nuestro comité de Paz con Justicia en Denver Colorado.

Con el esfuerzo de muchas personas y de muchas organizaciones logramos sacar otro libro que se llama “Rescatando la memoria” que salió en el año 2009.

El horizonte, la razón  del trabajo

Quiero leerles algo que nos dijo un señor de la CPR de la Sierra la primera vez que fuimos allá en el 93: “será que haga favor de llevar nuestra voz, de publicarlo en otros lugares…” estas pocas palabras de una forma hablan de mis motivos, de los objetivos que he tenido con las fotografías que he tomado desde el año 93 aquí en Guatemala.

Y para cerrar unas palabras de monseñor Juan  Gerardi que dijo en el momento de entregar el informe del REMHI, el proyecto de la recuperación de la memoria histórica “Guatemala Nunca Más” en abril de 1998: “Conocer la verdad duele pero es sin duda una acción altamente saludable y liberadora”.

Siguiendo el ejemplo de Monseñor Gerardi y en armonía con sus palabras y sus compromisos, es que también existen éstas fotografías y ésta muestra, por eso estamos todos aquí para conocer un poco más de la memoria histórica de la violencia y la memoria histórica de las poblaciones desarraigadas por el conflicto armado interno.

15 años del Silencio a la Memoria

La publicación del informe Guatemala, Memoria del Silencio presentado en 1999 por la Comisión del Esclarecimiento Histórico -CEH- marca un hito en la historia guatemalteca, que dio luz a décadas de silencio sobre lo ocurrido durante el conflicto armado interno. Este hecho permitió que la sociedad en general conociera las graves violaciones a los derechos humanos cometidas contra  miles de personas.

A partir de este esfuerzo fue posible hablar con mayor libertad todos aquellos hechos que habían permanecido en el silencio y hoy, quince años después, la memoria ha cobrado más fuerza para que las nuevas generaciones conozcan las grandes calamidades y tragedias sufridas en Guatemala y puedan soñar y construir cambios profundos para que la sociedad pueda vivir en igualdad, justicia y equidad.

La muestra que hoy apreciamos es una pequeña recopilación de fotografías que nos acercan a los hechos, actores y esfuerzos por la recuperación de la memoria, la verdad y la búsqueda de justicia en Guatemala. Para construirla unificamos el esfuerzo de periodistas,  fotógrafas y fotógrafos que han documentado los hechos vividos por la sociedad guatemalteca desde aquellos difíciles años hasta la actualidad. Gracias a su trabajo hoy podemos mantener viva la memoria, para que estos hechos del pasado no vuelvan a repetirse.

¿En dónde podemos ver algunas de éstas fotografías?

La exposición es organizada por el Instituto Internacional de Aprendizaje para la Reconciliación Social. Se encuentra en la antigua estación del Ferrocarril, Plaza Barrios 9a Avenida “A“ 18-95 zona 1 a la par del Museo del Ferrocarril, frente a la Plaza Barrios.

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