Consideraciones en torno a Guatemala: ¿Hubo genocidio? de David Stoll

guate-genocidio

Por Sergio Palencia[1]

5 de diciembre 2013

Consideraciones en torno a

Guatemala: ¿Hubo genocidio? de David Stoll

«Guatemala es el tipo de país que tiende a ser ignorado a menos de que suba a escena con un drama moral.»

David Stoll (2013: 17), en Guatemala ¿hubo genocidio?

Recientemente el antropólogo David Stoll publicó un artículo donde se preguntaba ¿hubo genocidio en Guatemala?  En ciudad de Guatemala comenzó a circular desde la revista “Contrapoder”, en versión traducida por la periodista Claudia Méndez Arriaza. En el blog de Stoll se podía descargar la versión en inglés con fecha del 31 de octubre y otra del 21 de noviembre 2013. En dicho artículo el antropólogo estadounidense cotejaba su experiencia en Nebaj durante 1982 y 1983 con una breve serie de entrevistas que realizó en julio 2013. Le interesaba conocer las distintas opiniones de los nebajenses sobre el polémico juicio por genocidio contra el general Efraín Ríos Montt. Para esto Stoll realizaría un análisis histórico de la violencia contrainsurgente en el área ixil con el fin de, posteriormente, cotejarla con los testimonios durante el juicio.

Los años 2012 y 2013 han sido un parteaguas en la historia de Guatemala. Por un lado el 4 de octubre 2012 el ejército disparó contra manfiestantes k’iche’s de Totonicapán, matando a 6 personas e hiriendo al doble. Por otro, el 10 de mayo 2013 se condenaba por genocidio al general Efraín Ríos Montt. Esto en el marco de un creciente conflicto social entre comunidades y el proyecto estatal-capitalista de imposición de hidroeléctricas, minería y agroproducción. El artículo escrito por David Stoll se enmarca dentro de esta lucha por la interpretación de la historia particular de Guatemala. El presente en lucha disputado demanda una explicación a la guerra del pasado, sea en la demanda del olvido (CACIF y Pérez Molina) o en su estudio, por el que muchos abogamos.

Las siguientes consideraciones quieren plantear puntos respecto la interpretación social e histórica de David Stoll. No es la primera vez que, personalmente, abordo una crítica a los argumentos del autor. En 2010 y 2011 leí varios libros relacionados con la guerra en Guatemala, enfocándome en los escritos por Yvon Le Bot y David Stoll. De este segundo publiqué dos artículos, los cuales se citan al final de este escrito. Este tercer escrito no tenía contemplado realizarlo. Fue a raíz de la publicación de su Guatemala ¿hubo genocidio? (noviembre 2013) que decidí elaborarlo. Me interesa recordar cuál ha sido su interpretación particular de la historia de la guerra, cotejándola con las continuidades que muestra en su reciente escrito. Así también, entender cómo Stoll utiliza ahora los testimonios ixiles del juicio por genocidio en lo que, considero, es la continuidad de su argumento original de 1993: una guerra entre dos ejércitos y una población en medio. Finalmente, veremos cómo la interpretación de Stoll entra en consonancia con los intereses de militares implicados en masacres, así como de la elite capitalista-finquera que se benefició de la barbárica campaña contrainsurgente de 1981 a 1983.

 si hubo genocidio

 Lea y descargue el documento completo aquí:


[1] Sociólogo guatemalteco

Anuncios

Acerca de comunitariapress

Hacemos periodismo comunitario, feminista y autónomo, documentamos la voz de los pueblos y sus diferentes luchas. Nuestras herramientas son la palabra, el sonido y la imagen, con ellas difundimos nuestras ideas y a la vez aportamos en la denuncia, la difusión, las posturas de la población organizada frente a la agresión capitalista y patriarcal y el modelo que se trata de imponer en nuestro país. Prensa Comunitaria es un grupo interdisciplinario que trabaja la investigación, documentación, archivo, análisis y comunicación alternativa, cuenta con corresponsales, colaboradores y colaboradoras en distintas regiones del país. Acompañamos y documentamos luchas y resistencias de los pueblos, comunidades y colectivos en defensa de la tierra, territorio, memoria histórica, derechos humanos, feminismo, cultura y pueblos originarios.

Publicado el 6 diciembre, 2013 en Guatemala y etiquetado en , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 2 comentarios.

  1. Sí Hubo Crímenes de Guerra

    Le agradezco a Sergio Palencia su respuesta a mi ensayo en Contrapoder “Guatemala—¿Hubo Genocidio?” Como extranjero, no quiero intervenir en debates políticos entre los guatemaltecos a menos que mi analisís se base en mis intercambios con todos los que tengan voluntad de platicar conmigo, es decir, con la gama más amplia de la opinión pública.

    En el proceso por genocidio contra el ex-presidente Efrain Rios Montt, los testigos provinieron de una área en la que he tenido el privilegio de trabajar durante más de treinta años. Sus testimonios fueron valiosos, tal como reconocí en Contrapoder.

    Sin embargo, también abundan evidencias de inconformidad entre la misma población ixil, hecho que se puso en relieve cuando, durante el proceso judicial, una caravana de ixiles llegó a la ciudad capital declarando que “no hubo genocidio”. Aparentemente llegaron con el apoyo de la Fundación Contra el Terrorismo, una organización compuesta de ex-militares.

    Siempre es posible descalificar a las opiniones de una población indígena por reducirlas a sus patrones o aliados políticos exteriores, como si los ixiles insurgentes de los años ochenta fueran nada más que títeres manipulados por una “conspiración comunista externa”. Como si los soldados y patrulleros ixiles de la misma época fueran solo conscriptos del ejército nacional. Como si los testigos ixiles en contra de Rios Montt fueran simples instrumentos de organizaciones internacionales. O como si los manifestantes a favor de Rios Montt fueran solo instrumentos de militares jubilados. Descartar opiniones de una población indígena de esa forma es paternalista y no sirve ningún fin positivo.

    Como la población ixil nunca ha sido un bloque político homógeno, es importante conocer a fondo sus opiniones sobre el proceso contra Rios Montt. De mis pláticas con 55 nebajenses en julio de 2013—45 ixiles, 6 ladinos y 4 k’iche’s–concluyo algo no muy sorprendente: que sus desacuerdos sobre sí o no hubo genocidio reflejan sus distintas experiencias provenientes de la amnistía de Ríos Montt.

    Para algunos, la amnistía fue solo una farsa cruel porque no protegió a sus familiares de las próximas campañas contrainsurgentes del ejército. Para otros, representó un cambio importante en el comportamiento del ejército. Algunos hasta opinan que, si no fuera por el golpe de estado del 23 de marzo, mucho más gente se hubiera muerto. Es por eso que les extraña que Ríos Montt sea acusado de genocido. Ningún observador que se tilda de antropólogo, sociólogo o periodista tiene derecho de ignorar estos desacuerdos.

    Por el momento, parece que las organizaciones populares de izquierda han invertido toda su credibilidad en avanzar el concepto de genocidio. Es un planteamiento sencillo y drámatico que ha hecho destacar su perfil tanto en el exterior como en territorio nacional. Además, es un planteamiento que le puso en el banquillo a un ex-jefe de Estado. Estos no son logros insignificantes. Sin embargo, no me parece aconsejable ignorar por completo los sentimientos de una fracción considerable de la población maya.

    A base de mis pláticas con los ixiles y otros nebajenses, creo que hay un terreno común más amplio que el restringido concepto de genocidio: de hecho, la totalidad de la población nebajense reconoce que hubo atrocidades cometidas por los dos lados. Incluso los pocos ixiles que defienden al ejército, y los pocos que defienden a la guerrilla, reconocen que hubo actos indefensibles cometidos por elementos de cada bando. Por lo tanto, me parece que los procesos que se basen en crímenes de guerra—es decir, violaciones a los convenios de Ginebra los cuales protegen a los civiles, a los heridos y a los presos–podrian ser más robustos políticamente que las que se inician a base de genocidio.

    Procesos por crímenes de guerra también podrían ser más robustos judicialmente. Al juzgar durante las dos últimas décadas los procesos por genocidio en otros paises, ha sido sumamente difícil comprobar el “intento de exterminar” de una forma que sobrevive las apelaciones.

    Dudo mucho que mi planteamiento a favor de crímenes de guerra sea bienvenido por ex-militares. Al mismo tiempo, dudo que sea de agrado al Centro Rolando Morán y a la Fundación Guillermo Torriello, patrocinadores del libro de Sergio Palencia, Fernando Hoyos y Chepito Ixil, 1980-1982:
 Encuentro y comunión revolucionaria desde las montañas de Guatemala.
    Por otra parte dudo que mis planteamientos le hayan sido de mucha utilidad al Comité Coordinador de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras (CACIF); si este hubiera sido el caso, hubiera sido posible publicar mis libros sobre Guatemala en el mismo país, lo que nunca ha sido posible.

    Afortunadamente, cualquier persona que tenga acceso al internet puede descargar una traducción completa de Entre Dos Fuegos en Los Pueblos Ixiles de Guatemala (1993); solo hay que Googlearlo bajo este nombre. Una pdf del mismo también está disponible en Editorial Abya-Yala de Quito, Ecuador. Allá se puede leer por cuenta propia el argumento mio que ha sido tan tergiversado por Sergio Palencia.

    El libro más reciente de David Stoll es El Norte or Bust! How Migration Fever and Microcredit Produced a Financial Crash in a Latin American Town.

    Me gusta

  1. Pingback: Sí Hubo Crímenes de Guerra | PRENSA COMUNITARIA

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: